De los amantes de Miora


Pero ayer miércoles 11 de agosto llovía a mares…

…y cuando salí de la ducha comprobé la llamada perdida de ‘en las nubes’ en el teléfono móvil y decidí llamarla yo.

– ¿Quieres que nos tomemos un café?

Pero no quería porque lo único que quería era quedarse en casa y hablar por teléfono desde su cómodo sofá y contarme el recuento de ‘bajas’ del día. Se había tomado un café con ‘J’ por la mañana en el trabajo y se lo había dicho.

– ¿Otra vez? -le pregunto yo.

Y es que esta conversación que me cuenta me la ha repetido ella a mí, textual, como tres o cuatro veces a lo largo de los últimos tres o cuatro meses.

– No… Pero es que hoy él me ha confesado que la relación con su compañera se eclipsa y que ‘la condesita’, su nueva amante lo único que hace es utilizarle sexualmente y que él busca el Amor.

¿El Amor? ¡Pero por Dios, no mencionéis el nombre de Dios en vano…!. He recordado ahora con la inexactitud de la memoria de aquellos veinte años míos una frase de la novela ‘No digas que fue un sueño’ de Terenci Moix. Era una frase magnífica, grandiosa, sobre el sueño, los dioses y el amor. La frase por la que acababas explicándote el título del libro. Yo tenía entonces una libreta de tapas azules y de tamaño DINA-4 dónde las anotaba todas, todas las frases en las que creía ver reflejada mi alma (o lo que exista en su lugar) pero un día mi hermano pequeño después de ver fracasar su primera relación y enajenado (hay gente que por su talante es a lo que se aboca) ya por la segunda (que parece va a ser la redefinitiva porque él no es que sea la hostia sino la rehostia) me pidió prestada aquella libreta y aunque jura y perjura que me la regresó… yo nunca volví a verla, y por eso ahora me flaquea la memoria, porque no puedo transcribirla. Pero lo que yo quería decir antes de comenzar a divagar es que hay labios en los que el Amor palidece… ¡Vaya, así que a ‘J’ lo utilizan las mujeres para el sexo! Claro y por eso le recomendó a ella, a ‘en las nubes’, cuando se metieron en aquella bañera terapéutica del hospital, un tiempo muerto para acostumbrarse y para dejarse ir. ‘Es cuestión de tiempo que los sentimientos surjan. Dales una oportunidad’, -decía. ¡Mentira!. ¡Mentira!. ¡Mentira!. Los sentimientos amorosos te asaltan aunque tú ni te expliques que es eso que te está sucediendo y luego te embarcas, por años y más años en ellos y sólo sabes que eres un naufrago a la deriva. Y no digo que en todos los casos sea así pero lo que si repito (como Blanca Andréu hacía con el ‘pesado poema’) es que uno sabe con absoluta inmediatez si le gusta o no le gusta que otro le bese y a ‘en las nubes’ no le gustó, no le gustó en absoluto (insisto) como la besaba él.

Luego también me ha hablado de Elena; de que le ha dejado caer que lo suyo con ‘O’ se va al garete. ¿Ha sido un error? -me pregunta. Y yo que sé -le respondo. Parece que lo único que estás haciendo es ir informando a todo el mundo de tu idea de terminar con tu marido, puede que para que un día el único que falte por enterarse de que lo vuestro se ha acabado sea él y no le quede otro remedio que el de darse por aludido. Y ahí es dónde yo veo (o digo) que ‘en las nubes’ es una adicta a la traición porque pienso que él tendría más derecho a saberlo que nadie y que no es justo que vaya a tener que averiguar por los otros que »inocentemente» cuando creía que sólo jugaba a los barcos le han hundido la flota, porque perder una familia y una vida es un asunto serio y no me extraña que él haya querido olvidar que su querida esposa le pusiese los cuernos con el vecino de arriba y hasta con ‘J’ (hombres los dos, que ni siquiera le gustaban ni mucho ni poco) y tratar de culparme a mí de todo. Y ‘J’ se ríe cuando le escucha decir que ella no mantiene relaciones sexuales con nadie porque padece una anorexia sexual. Y a mí, en parte, no me extraña

Minutos más tarde (pago yo y es hora punta)… ‘El viernes cenamos en casa de ‘L’ porque se ha sacado la plaza para XXXXXX y nos ha invitado a celebrarlo’.

– ¿Otra vez? -le pregunto yo y ya hace minutos que pienso en llamar a Guernika

– No, el otro día fue por el asunto de la casa.

– Perdona pero creo que no; creo que ya celebrasteis lo de la plaza al menos otra vez. Yo lo recuerdo.

– No, no…

Pero sí, sí y además a mí que me importa. Yo lo que estoy decidiendo es si le llamo a él o no. Es que no quiero ir al parque; con lo que llueve tendría que entrar directamente en el bar y así parecería que obligo a Máximo a que se esté conmigo y no quiero eso. Quiero que las cosas surjan y no convertirlas en costumbre. A ver si se despide ella. Tampoco es que quiera que parezca que estoy pensando todo el tiempo en la factura del teléfono pero no puedo evitar decirle: ‘Lo siento pero lo único nuevo que yo te oigo es que me repites una y otra vez lo mismo desde hace dos o tres años’. Somos amigas, vale, pero es que de la amistad (bello e inefable sentimiento, ¿sí?) tampoco hay que abusar… Y creo que lo que no conozco o ‘re-conozco’ es ese bello e inefable sentimiento así que seré honesta: ‘Soy una traidora. Me traicionaste y ya no confío en ti. Ya no confiaré nunca en ti; así que por eso no esperes demasiado de mí…’. Y se lo digo aunque no de esa manera, como se lo vengo diciendo desde que regresé del Camino. Se lo digo dando un rodeo que engloba a la madre de Máximo primero y a mi postura ante la vida y la traición en general. Y colgamos cuando ella vuelve a repetir: ‘De lo único que tengo ganas es de estar sola y de quedarme en casa’.

– Pues nada, que a mí me parece muy bien. Ya sabes que pienso que hay que ser coherente con lo que uno siente.

Y digo esto y respiro hondo y saboreo el recuerdo último de la polla de Guernika en mi boca mientras dejo el auricular en su sitio y entonces me llevo el índice a la oquedad oscura y chorreante que hay entre mis labios inferiores. El clítoris está gordo y me palpita y yo me distraigo ahí unos segundos y luego aprisiono mi dedo entre los dientes, lo lamo con la punta de la lengua y me preparo para hacer una llamada oculta, la única que pensaba que no haría, y le llamo a él… ¿A quién si no?

12/08/2004. tema: … de Amor y de Sombras…. #

Es uno filósofo guardando silencio

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