Una conversación «íntegra» con Adso de Melk


Enviado: domingo, 17 de marzo de 2019 7:20
Asunto: Sobre mis motivaciones a la hora de escribir mi narrativa.

Adso lo considera insano. Hoy un verso de Baudelaire, con el que me acabo de topar entre mis letras de julio del 2006:
Soy un oasis de horror en el desierto de tu aburrimiento

Qué te dijeron mis fotografías… Tengo confianza porque siempre parto con las personas de la mayor confianza. Y la voy reduciendo a medida que me llevo palos. O no la reduzco nunca.
El respeto o la consideración? Ser considerado con el otro no implica orgullo. Sin embargo el respeto tiene una relación con el »infundir» respeto. Te lo digo porque próximamente en mi biografía se habla de ello. Tengo un choque con Avril Lesavant, son las primeras palabras que cruzamos en persona. Y el respeto en concreto va a hacer que se tambaleen mis pilares. Entendido como infundir respeto. Por eso hablaré, quizá, de hacerle la digestión al respeto… A mí tenme un respeto! -se dice. Eso es sinónimo casi de a mí tenme miedo. Aunque bien pensado consideración también puede tener ese matiz del que me hablas. Habrá que ir pensando en otro significante.


Mi faceta depredadora también está dormida. Y me gustaría que continuarse dormida. Aunque nunca dejaré de ser una seeker. Antes me comportaba como una buscona, mi curiosidad era más bastarda. Ahora soy una buscadora pero mi curiosidad es legítima. Es un concepto mío. No lo he encontrado en la filosofía. Mucha gente tiene mucha curiosidad pero es una curiosidad bastarda.


Yo pienso que es lícito ir en busca del amor. Nunca es demasiado tarde mientras estás vivo y tienes sentido.


De esa sensación hablaba Miguel de Unamuno, y también Nietzsche. Unamuno refiriéndose a los espíritus antiguos. Nietzsche a los futuros. Puede que para algunas cosas lleve un adelanto de unos 20 años. Yo me siento antigua… creo que hubiera encajado como pitia en Grecia. Y me siento futura, como la Eva futura… Has leído la Eva Futura? No la leas todavía que será importante en mi biografía…Tiene otro nombre Hadaly.


Bueno, el inconsciente creo que te lo dije, nos juega malas faenas.


Me dijeron en una ocasión, el sexo abre las puertas del conocimiento. Y no era mentira. Pero el sexo sólo es una llave, yo voy a ir más lejos. Voy a llegar a la condición humana. Tal vez pensabas ayer que todo era fácil de arreglar ignorando algunos detalles escabrosos pero esta buscadora busco durante años, sin desaliento. Y encontró. Hay muchas cosas que podría perderme hoy por hoy. Pero en su momento no supe sortearlas. Mi mensaje va a ser que no todo es bueno de vivir- Y que no hay necesariamente que vivirlo por nihilismo. Muchas mujeres están esperando que alguien les diga que todo por lo que están pasando no es necesario. Yo las conozco. No sólo me conozco a mí. Pero fueron mis experiencias y mis amantes quienes contribuyeron a lo bueno que soy. Porque la genética me hizo un flaco favor, la genética y el ambiente. No por haber vivido cosas sórdidas me convertí en un monstruo sórdido. Aquello era de lo que no podía despegarme. Por eso estos días me estoy tomando la molestia de encontrarme entre mis letras y mis transcripciones de grabaciones. Porque todo está a punto de cambiar y tengo que dar con las claves que lo hicieron posible. Encontrar un poco de humanidad fue la clave. Siempre es la clave. Ten en cuenta que yo llegaré a ser una persona feliz durante casi una década. Florecí y me realicé. Así lo experimenté. Qué me perdió?


También lo sé .En el fondo creo que intuyo muy bien a mi afección.


Sí, si yo pienso de mi misma en positivo pero conozco mis defectos. Otra cosa no pero conocerme… He pasado por una terapia increíble… Ese poso ahí se quedó. Voy a hablar de mi terapia. Pero no te quiero adelantar tanto. Aunque lo estés pasando mal con las directrices actuales. Peor lo pasé yo, porque eso era la desesperación. Sin embargo, cuando bebí la tintura del tejo…. no era la desesperación. Nunca fui tan feliz como esos días. Los días de la psicosis… las que hubo… que no fue una sola. Pero esta sociedad, insisto, no está preparada para vivir experiencias cumbres ni experiencias místicas, ni psicosis puras y duras. Depende que sea una u otra, la preparación espiritual e intelectual de la persona.


Jung, una discípula, en realidad, cuenta una experiencia maravillosa. Él intuyó que una de sus pacientes iba a hacer un brote psicótico. Y lo que hizo fue prepararla para la experiencia. Le suministró contenidos simbólicos. Y por eso la mujer no se perdió dentro del laberinto. Y pudo superar su brote. También habla de esto Campbell. Creo que ese libro lo regalé. Pero Javier Álvarez lo hace muy bien en su página Nueva Psiquiatría. Los místicos somos expertos buceadores de las aguas del inconsciente.

Mi valoración de Javier Álvarez ha sido muy controvertida.


Para resolver dudas hay que estudiar. A ti te ha sucedido que eres como una célula que se ha diferenciado. Una célula sólo puede tomar cuatro decisiones: estancarse, reproducirse, diferenciarse o morir. En la sociedad celular existe la apoptosis, el suicidio programado. Dime que los humanos no tenemos esos mismos comportamientos. Diferenciarse es por ejemplo convertirse en una célula epitelial o del bazo. El conocimiento lo he tomado prestado.


Yo no sé si esquizo se nace o te hacen. Sartre dice que un hombre es lo que logra ser con lo que hicieron de él. Al principio no se hace uno nada… Está indefenso. Puede que haya nacido uno como nació equis. Que todos nazcamos así, con nuestras mutaciones. Carlos hablaba de mutaciones siempre. Siempre. Pero eso no está tan claro en lo esquizo… Yo lo que seguro que no me hago es como soy si puedo evitarlo. A mi me da envidia cuando veo a la gente en una manifestación. Que pueden estar o comiendo en grupo tan tranquilos, tan sin decirse nada, que yo me muero de vergüenza. Cómo voy a elegir yo la vergüenza, si soy para todo una echá palante. Pero no se puede evitar lo que te pasa. La afección. Más que he luchado yo no ha luchado nadie. Por llevarle la contraria a mi modo de ser. Pero hay una paz esperando por uno cuando se acepta. Y la paz de espíritu es la felicidad. Saber uno cómo es y respetarse profundamente. A pesar de que no les guste a los demás. No sólo es que el que yo diga que chupé una polla distraiga. Es que no hacía otra cosa. Ya me gustaría a mí poder contar que estaba estudiando una carrera Aunque fuera por eliminación.


Si no lo quieres llamar censura no lo llames censura. Pero incluso tú debes tener una conciencia centinela. Nosotros somos los primeros que ejercemos como censores de nosotros mismos.


[…] Te quiero decir, podemos centrarnos en un ejemplo. Elige un fragmento. Aunque no pueda volver a reescribirlo en la obra… aquí si podría. Es que hablar en general no se me da bien. Prefiero tomar algo como ejemplo […] Si yo te dejaría hasta que lo reescribas tú, que me lo pases y seguimos viendo. […] Creo que habrá uno apropiadísimo. Creo que la aventura con Tervoch sería idónea […] Tú crees en el intelectual colectivo? El arte lo construye más de uno. Hay un proverbio que dice: ‘Corrige a un sabio, lo harás más sabio. Corrige a un necio te odiara para toda la vida’. Yo creo que en ese aspecto no soy una necia. Valoro mucho la oportunidad de trabajar con alguien como tú. Geni está contento con nuestra relación. Es muy intuitivo. No sabe quien eres pero sabe que hablo contigo cada día. Y cuanto más lo aleje a él de mi biografía mejor que mejor. No quiero perjudicarlo tampoco. Su postura sí que no se iba a entender.
[…] Ignoraba que no me iba a adaptar. Es lo que más me ha costado encajar. Ahora lo encajo. Pero llegué a la EOI pensando que iba a poder con ello. Sinceramente. Y ya ese fracaso estrepitoso me convenció de la realidad. Entonces, empecé a probar otra cosa. A comportarme como una autista y fue mágico. Así estuve muchos años saliendo cada amanecer por la ciudad origen La atravesaba y recorría de 6 a 10 kilómetros. Por San Cristóbal o por Llaranes y Villalegre. Siempre de noche. No tenía miedo. En el Camino he llegado a atravesar en la oscuridad montes de lobos, yo sola. Espero que ese punto te guste. De algún modo es una locura […] Sí te hace sentir muy viva. Y muy pequeña. Si yo no tuviera trabajado el tema del ego… no creo que pudiera dejar que nadie me hiciera de corrector pero eso lo tengo muy pulido. Cómo andas tú con lo del ego? ¿Con el ego o con el yo? o con el no-yo?


[…] Yo lo tenía. Y lo echo mucho de menos. A pesar de que nunca me gustó llamar la atención. Pero lo disimulaba muy bien, porque me comportaba como todo lo contrario. Yo tenía un enorme Ego. Muy poco yo. Y no sabía nada de mi no-yo. Freud habló del Ego y a partir de él contaminó todo lo que pensemos acerca de ello. Dijo que había un Ego, un ello y un superego. Lacan habló del moi y del Je. ¿Eres tú capaz de captar la diferencia entre ellos? Lacan lo complicó más todo. Dijo que en esa tópica sobre el ego… Freud se había equivocado, y él, entonces, habló de un imaginario, un simbólico y un real. Yo no tengo conocimientos nada profundos acerca de ello. Pero cuando me hables de Azucena, probablemente iré diseccionándola en esos mundos. Creo que debes hacer tu propia terapia. Si quieres llamarlo catarsis, como dijiste ayer… es perfecto. ¿Has llorado por ti?

El fin es el papel. No mi lectura. Hay un escritor, un abogado que me explicó que para producir 300 páginas de discurso hay que escribir alrededor de las mil. Él era negro. No me dijo nunca de quien. Escribía brutal, excelente. Le encantaba a todas las intelectualoides incluida yo. La Red es un medio endeble. A través de ella no se llega jamás a ninguna parte a no ser que des con el quiz del gusto. Y sólo algunos magos saben dar con ello. Nadie tiene la fórmula. Pero digan lo que digan… acerca del futuro de las comunicaciones… el papel será un fetiche.


Seguramente nunca lleguemos a tener un problema con tus correcciones. Pero te adelanto algo. Lo que escriba de Avril Lesavant en la cama no tiene negociaciones. Me refiero a nuestra conversación sobre todo.


Es discutible, eso me da confianza. Todo en mi vida es prescindible hasta el momento en que alguien me confronta. Lo que tú decías de los sofás…

Ese es tu ámbito particular. Yo ahí soy una ordenanza. Se desarrolla para suplir una ignorancia.

No me encuentra los términos de busqueda. Pero te puedo transcribir los apuntes. Es muy poco. El déjà vu irrumpe bruscamente en la conciencia. Es la convicción de que ya se ha visto o se ha vivido lo que se está viendo o viviendo. Según Bergson la vivencia va asociada siempre al sentimiento de la extrañeza ya descrito en toda vivencia epiléptica. Puede ser concebido como una crisis parcial simple. Uno cree poder predecir lo que sucederá a continuación. El déjà vu confiere a la vivencia un fuerte sentimiento de clarividencia. Es todo lo que tengo acá.


Pero alguna vez has podido adelantarte al tiempo? Y tienes, además de la experiencia, una ocasión en concreto que recuerdes? Ya, a eso me refiero. Yo sólo una. Y lo he vivido incontables veces.

[…]  Y se me ha ocurrido que lo que escribamos en colaboración podríamos firmarlo como Carmen Adso, también es un seudónimo que me encanta. Igual que Carmen Alfonso. Pero me imagino que te pondrá menos nervioso el primero.

Sobre lo de escribir o verbalizar o recrearse en la propia biografía de uno… Dije que era insano porque captaba lo que tú pensabas, me adelantaba pero no porque yo lo considere insano. Al contrario, Eso está en el ensayo, lo de construir un relato. Yo no te voy a mentir, ese camino lo anduve hasta la extenuación pero verbalizándoselo a Avril Lesavant, confiándome a él hasta unos límites incomprensibles pero eso me ayudó a saber quién era y quién no quería ser, dónde estaba y dónde no quería estar. Confío que esta vez el mismo proceso haga algo semejante por mí. Lo cierto es que todavía hace unos meses, cuando lo único que hacía era caminar por el pasillo, detecté que me estaba consumiendo la negatividad. Se me ocurrió, entonces, registrar en una libreta todos los pensamientos que se me pasaban por la cabeza. Y me horroricé. Pero simplemente ese acto de pararse a registrarlo me ayudó con ello. Volví a dejarme claro que ahí existía una conciencia centinela, que estaba dispuesta a cuidar de mí. Y es con la conciencia centinela con quien yo convivo en mis horas de vigilia. La gente, por lo general, no sabe que eso del juicio final no es una metáfora del todo. Puede tardar más o menos pero en la vida de la persona, que sobrevive lo bastante, se abrirán las puertas del miedo a la muerte, y con esa apertura llegará la crisis. En la crisis esa reflexión acerca de lo que uno es o ha sido o le ha sucedido, o cómo ha actuado, es de lo más crudo que uno puede llegar a vivir. Nos juzgamos a nosotros mismos y juzgamos nuestra vida. Ya te comenté que hay algo ahí que ha asistido desde el principio a todo acontecimiento. Aunque nosotros seamos inconscientes de ello. Hay un frío que te deseo que no conozcas. Porque de ese temblor también es posible no recuperarse. La trascendencia no sólo es un anhelo vivificante, es un salvoconducto.

Es uno filósofo guardando silencio

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