Saddam Hussein, la historia y el odio entre sunitas y chiíes [EL CÓDIGO – xi – (una red de redes)]


irak

Ahora bien, hay una historia de antiguo odio que nos estamos perdiendo. Todo comenzó con la muerte del profeta Muhammad, que no nombró un sucesor. Unos consideraron que debía ser un compañero o amigo y otros Ali ibn Abi Talib, familia de Muhammad. Estos son los chiítas, los seguidores de Ali, a quien consideran el primer imán.

Los cuatro primeros califas se conocen, entre los sunitas, como Rashidun, los “bien guiados”, el pueblo al que representaba Saddam, una gran mayoría en el mundo árabe pero una minoría en Iraq. Son los que se van a encargar de difundir el primer Corán, un texto oral. Tal como lo recibieron del profeta Muhammad, al que le fue revelado.

El primer califa fue Abū Bakr, uno de los mejores amigos de Muhammad, que hizo grandes conquistas y al que en una ocasión el profeta había confiado la oración de la comunidad. El segundo Úmar ibn al-Jattāb, que sentó las bases de la fe en el Mediterráneo e instituyó la era de la Hégira, por la que se rige el calendario musulmán. El tercero Uthmān ibn Affān, que era conocido por ser un hombre de extremo pudor (hallá) y también por ser uno de los más ricos y de los más caritativos, instauró un corán oficial para preservarlo. Y, por fin, le llegó el turno a Ali ibn Abi Talib, que durante años había sufrido los desaires de la tribu Quraysh y al que muchas personas van a considerar como un adversario de los amigos del profeta. Será cuando estalle la primera fitna, que es el nombre que entre ellos recibe la guerra civil. La batalla de Siffin duró todo aquel verano. En ella se enfrentaban los ejércitos de Ali ibn Abi Talib y Muawiya ibn Abi Sufyān, el gobernador de Siria, que era quien reclamaba el poder para sí. Ali ibn Abi Talib tratando de apaciguar a sus aliados y adversarios decide negociar y acepta un arbitraje. Aquí entran en juego los jariyies, que eran partidarios de Ali ibn Abi Talib hasta que éste aceptó ese arbitraje. Ellos pensaban que el sucesor de Muhammad debía ser el más digno y eso con independencia de cual fuera el color de la piel. Fue un miembro de esta facción quien asesinó a Ali ibn Abi Talib. Después, el hijo de Ali ibn Abi Talib pactará la paz con Muawiya ibn Aby Sufyān y ese será el comienzo de la dinastía Omeya.

También hemos de saber que a parte del Corán, sus versículos o aleyas, que componen las suras, existen otros textos sagrados para el Islam, los hadices, que son relatos o dichos de la vida del profeta, y que componen la sunna, de donde procede el término sunita. Al periodo de los Rashidun le sigue el periodo de los Salaf, los piadosos antepasados, la segunda y tercera generación de defensores del Islam. Que hoy en día es visto como una edad dorada. Lo que motiva a muchos musulmanes a querer revivirlo. Baste decir que el Estado Islámico es salafista yihadista.

Y regresando a la historia más reciente, en diciembre de 1998 tiene lugar la llamada Operación Zorro del Desierto, en la que -según la BBC- EEUU y Gran Bretaña bombardean Iraq con la finalidad de destruir las armas nucleares, químicas y biológicas de Iraq. A pesar de todo, en septiembre del 2002 el presidente George W. Bush advierte a la ONU del peligro creciente que representa Iraq. En marzo del 2003 comienza la Segunda Guerra del Golfo, en la que España participa. Capturaron a Saddam Hussein, que permaneció veinticuatro meses a la espera de ser juzgado. Dice Al Ramli que los dictadores hacen daño y arrasan con todo pero también que los dictadores quieren ser ellos mismos los intelectuales, que Saddam escribió cuatro novelas y en prisión, hasta el último día, poesía. Francisco Franco también lo hizo, utilizando los seudónimos de Jakim Boor, para escribir sobre la masonería y Jaime de Andrade para escribir ‘Raza’. Al Ramli dice que sienten que lo que los hará eternos es el arte. Saddan Hussein, esperando la horca, tras la muerte de sus hijos, escribió ‘Libera tu alma’. Es su llamado a la lucha:“Aquí desnudamos nuestro pecho a los lobos y no temblaremos ante la bestia.”

En agosto del 2003, un camión bomba suicida destroza la sede de la ONU en Bagdad, matando al enviado de la ONU, Sergio Vieira de Mello. Un coche bomba en Najaf mata a 125 personas, incluyendo al líder chiíta, el ayatolá Mohammed Baqr al-Hakim. En marzo del 2004, habrá ataques suicidas con bombas contra los asistentes a festivales chiítas en Karbala y Bagdad, matando a 140 personas.

“En la plaza Tayerán de Bagdad, una zona donde se reunían los más humildes para buscar trabajo para ese día -cuenta Ahmez Saadawi- había atentados cada poco. Y era muy doloroso ver que aunque estallara una bomba por la mañana y muriera mucha gente, a la noche o al día siguiente esos trabajadores volvían a estar ahí, entre restos de sangre y restos humanos, porque no tenían otra opción. Mucha gente no tenía recursos para salir de la ciudad o el país […] Cuando desaparecen las leyes y el poder judicial, como ocurrió en Iraq en los años de la guerra, se alcanza una versión de la justicia que descansa en las interpretaciones de la gente. Ya no existe una única ley sino que cualquiera acude a su propio criterio moral.” O también Al Ramli: “No es un país normal […] Cada día hay muertos, bombas, cambia el escenario.” “El embargo -dice además- duró trece años negros.” Todo ello a pesar de que asegure que Iraq es un país poético. Al menos él lo es cuando se refiere a las mujeres: “Sin las mujeres iraquíes habríamos vuelto a ser salvajes prehistóricos […] Gracias a las mujeres tenemos todavía los hilos de la sociedad, de la familia. Ellas se han sacrificado para mantener las familias. Tenemos dos millones de viudas de estas guerras. No hay sistema oficial que las proteja. Ellas son luchadoras. Ellas tienen la iniciativa, la luz… Los hombres tienen utopía, interés, quieren ser presidentes y cambiar el mundo a su manera. Las mujeres son más realistas y valoran más la vida.”

Abu Bakr Bagdadi se auto-proclamó califa de todos los musulmanes en 2014. En Mosul terminó en 2017 la guerra más cruenta de nuestra era. Estaba prohibido enterrar los cadáveres del Estado Islámico. El hedor era insoportable.“Islamizaron la vida y nos aislaron del mundo. Estábamos esperando la muerte. En tres años no vino nadie a liberarnos. El sufrimiento fue insoportable […] Uno empieza a olvidar. Por suerte Dios nos dio el don de olvidar.” Nínive quedó destruida por completo.

“Daesh -continúa Al Ramli- se formó fuera: la mayoría son chechenos, tunecinos. De Irak son pocos, trescientos o cuatrocientos. La mayoría de los que se incorporaron eran huérfanos de las anteriores guerras […] Imagina una mujer que tiene cinco hijos y no ha tenido ningún salario para protegerlos. Tú eras uno de esos hijos. No has ido al colegio, te has criado en la calle y te proponen un día unirte como príncipe de este pueblo, ofreciéndote cientos de dólares y armas […] Imagínate un país rico que no encuentra pan, tiene un mar de petroleo bajo los pies pero no hay agua potable […] El Estado Islámico es un huevo de Saddam Hussein. Los que fundaron ese grupo fueron los oficiales militares y de inteligencia de su régimen. Ellos le aportaron toda la fuerza a ese grupo, eran profesionales. Todo viene de él.”

Un comentario Agrega el tuyo

Es uno filósofo guardando silencio

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s