La psicosis de Swedenborg


Entre la noche y el día/ hay un territorio indeciso./ No es luz ni sombra: es tiempo./ Hora, pausa precaria,/ página que se obscurece,/ página en la que escribo,/ despacio, estas palabras.”, que es como lo manifiesta Octavio Paz en su ‘Carta de creencia’.

Esto es Cimadevilla, el P.K. 14’1, y en un par de ocasiones nos hemos cruzado con el mismo deportista que corre hacia abajo y hacia arriba. Y pronto, el ruido no metafórico de los coches que transitan la carretera.

Y <<la tarde/ es una brasa que se consume>>, prosigue Octavio Paz, en un verso perfecto, que reseña este momento con un acierto absoluto.

Borges escribió un breve ensayo acerca de ese Swedenborg al que August menciona como si se tratase de un mentor, y el espíritu humano que le iluminó es como se refiere a él. Pero August también reconoce, pasmosamente, no haber oído hablar jamás del autor de ‘El laberinto de la soledad’, ‘Convergencias’, y un buen número de otros ensayos. Premio Nobel del literatura en 1990.

Y lo que Borges dice es que a Swedenborg le debemos un método personal para fijar las longitudes y un tratado sobre el diámetro de la luna. Swedenborg, el mismo hombre que en 1716 había iniciado en Upsala la publicación de un periódico de carácter científico que hermosamente tituló Daedalus Hiperborius, y aunque el hecho cardenal de su vida -como algo más adelante Borges relata- ocurrió en Londres, en una noche de abril de 1745. Eso que Swedenborg denominó <<grado discreto>> o <<grado de separación>>, y al que precedieron sueños, plegarias, períodos de incertidumbre y de ayuno pero también de aplicada labor filosófica y científica, cuando: <<un desconocido, que silenciosamente le había seguido por las calles de Londres, y de cuyo aspecto nada sabemos, apareció de pronto en su cuarto y le dijo que era el Señor.>> De modo que Swedenborg, a partir de ese instante, podía conversar con los muertos, los demonios y los ángeles de Sheldrake.

Pero aquí, August y yo hemos alcanzado un monolito labrado con el nombre de Santiago, la vieira, el bordón y la calabaza. Y también, poco después, hemos comenzado a ver esas rústicas cruces, sobre la valla que delimita el perímetro del aeropuerto santiaguense. Las cruces que muchos de nosotros nos vemos llamados a dejar como testigos de la impronta anónima de nuestros pasos. Y aunque, a veces, algunos aprovechen lo mismo para dejar todo tipo de cosas: desde unas gafas de sol rotas, hasta los muy usuales candados.

Y algo más allá el sonido de un arroyo que me hace preguntarme por el legendario río en el que los peregrinos medievales no sólo lavaban sus partes pudendas, como asegura el clérigo de Poiteau, el supuesto autor del Libro V del Códice Calixtino, sino toda la suciedad de su cuerpo, y eso algo que a August tampoco le vendría nada mal. Pero, a partir de ahí, el sonido de los elitros del campo se torna inmenso. Hemos salvado una carretera, y sin apenas luz nos movemos en descenso, cuando el trino de un pájaro inimaginable impulsa a August a hablarme de aquel día en el cementerio de Montparnasse, cuando meciéndose el viento le indicó que se detuviera y hasta que él, moderando su paso, se paró y un mirlo negro, oculto entre las ramas de un árbol quebrado, surgió parloteando de su nido y se posó en una cruz de piedra.

August, luego dice que el pájaro lo mira y que mientras lo mira da unos picotazos en la cruz pero como para llamar la atención. Y, entonces, August lee en el epitafio: <<Quien me siga no andará en las tinieblas.>> Así que cuando el pájaro emprende el vuelo, perdiéndose entre las tumbas, él lo sigue sin reflexionar y descubre que el pájaro se ha posado, ahora, sobre una capilla en la que August antes ni siquiera había reparado, y en la que lee la siguiente inscripción: <<La tristeza se convertirá en alegría.>>

August, aquí, ha admitido que conoce el significante que los psicólogos han inventado, un desagradable nombre griego -en palabras suyas- para definir la tendencia a ver analogías por todas partes pero también que eso nunca le ha asustado. Porque en todo existen semejanzas, puesto que todo está en todo y en todas partes. Así que cuando el mirlo voló y le condujo más lejos, por el laberinto sepulcral, gorjeando, inusitadamente, sonidos que a August le habría gustado comprender, y hasta desaparecer al pie de un saúco, lo que August descubrió fue el sueño de un artista, la visión de un poeta o, más bien, un recuerdo semiolvidado y refrescado por las lágrimas de la aflicción. Un niño de corta edad, conducido por un ángel más allá de las nubes, hacia el cielo.

Y mientras, nosotros, hemos alcanzado San Paio en la noche. Pero en esa noche en la que todavía no reina la más completa oscuridad y donde la luz del frontal apenas ilumina nada. Aunque al menos la señal hemos podido localizarla para orientarnos y seguimos adelante, porque aquí pedir algo distinto sería inútil, ya que no se ve a nadie.

[UCU]

https://elespiritudelchemin.wordpress.com/solucionario-de-cahier-ame/

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. ”El conocerse es en el Espíritu la existencia”

    H. W. F. Hegel

    Para quien conoce y recorre este camino… resultará relativamente sencillo situarse pero aún así va a chocarse con algunas extrañezas. Y en la segunda lectura, como es lógico, uno querría recorrer la acción de un modo lineal, consecutivo, aunque así se pierda el orden de la casualidad. Ésta que continúa es esa segunda lectura:

    El aliento de Natashia / La salida del albergue de Peñaseíta / El mágico bosque en el ascenso al Puerto de El Palo / Signos en devenir / En el Alto de El Palo la aparición de un viajero / De paso por Montefurado y de camino a Lago / Las confesiones de Robert Walser / Tras la comida, el viajero y el peregrino, se ponen en marcha / La llegada a Berducedo / La peregrina eslovaca / La estrategia del tejo / La llegada al albergue de La Mesa / El trágico accidente / Julien Green / El corazón de Dios / Creer y sentir / Las compañeras de camino / El congreso del Finnegans Wake / El discurso del placer / La pureza de la espiritualidad / El acelerador de personas / La llegada a Grandas de Salime / Los fundamentalismos cristianos / El albergue en Grandas de Salime / ¿Un milagro? / De Malévich y Baumgarten / La caja metafísica / La ayuda necesaria / Del complejo boceto / El beso de Natashia / El asesinato de la peregrina Denise Thiem / La salida de Grandas de Salime / El encuentro con C. S. Lewis, como Clive / Conociendo el amor / La fuerza del eros / La felicidad de la philia / La construcción de la amistad / El conocimiento intelectual de la caridad / La conversión de C. S. Lewis al cristianismo / El sentido del sufrimiento / La comida en A Fonsagrada / De la experiencia en la caja metafísica / Las explicaciones de Ne-Je / La molécula de la fe / El discurso del psicoanálisis según Alfredo Eidelsztein / El discurso del saber según Arturo Frydman / Los destinos celulares y el lenguaje del inconsciente /

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    Créditos de este ensayo dramatizado, Libro Tercero [o Primero] de CAHIER ÂME. Todos los que se aportan a través de estos comentarios.

    Manuel Guzmán Pastor / Clemente de Alejandría / Tomás de Aquino / Aristófanes / Aristóteles / Manuel Asensi / Marco Aurelio / Gaston Bachelard / Alain Badiou / Baudelaire / Samuel Beckett / Henri Bergson / Leon Bloy / Bollnow / Borchardt / Jorge Luis Borges / Joë Bousquet / André Bretón / Luis Buñuel / Agustín García Calvo / Giorgio Candoni / Catulo / Julio César / Cicerón / Pablo Coelho / Pablo de la Cruz / San Juan de la Cruz / Eduardo Chillida / Jacques Derrida / Emily Dickinson / John Donne / Meister Eckhart / Alfredo Eidelsztein / Paul Éluard / Epícteto / Epicuro / Esquilo / Filostrato / Otto Fisher / Quinto Horacio Flaco / Michel Foucault / Arturo Frydman / Robert Frost / Ana Goutman / Julien Green / Guardia Pons / Romano Guardini / Heidegger / Helena / Agustín de Hipona / Friedrich Hölderlin / Michel Houellebecq / Janni / Jenofonte / James Joyce / Juliano / Paul Klee / John Lennon / Levin / Henri de Lubac / Gregorio Luri / Martin Luther King / Peter Kingsley / Milan Kundera / Jacques Lacan / Laplace / Leibniz / C. S. Lewis / Locke / Ignacio de Loyola / Maurice Maeterlinck / André Malraux / Gabriel Marcel / François Mauriac / Dmitri Mendeléiev / Xurde Morán / Jean-Luc Nancy / Marie Nöel / Novalis / Teresa Oñate y Zubia / Rudolf Otto/ Guillermo Páramo Rocha / Parménides / César Pavese / Platón / Luis Pimentel / Alejandra Pizarnik / Plinio / Luz Pozo Garza / Giovanni Quessep / Ratzinger / Reichenbach / Renaud / Paul Ricoeur / Silvio Rodriguez / Enrique Rojas / Jean Jacques Rousseau / Carl Sagan / Guillemo de Saint-Thierry / Ada Salas / Singul / Salinger / Séneca / Edmund Spenser / Baruch Spinoza / Suter / Rabindranath Tagore / Tarrida del Mármol / Igor Teréntiev / Thibon / Ricardo Urueta / Vicent van Gogh / Craig Venter / Vico / Robert Walser / Simone Weil / María Zambrano / Andrei Tarkovski / Arseni Tarkovski / William James / Robert H. Blyth / Pável Florenskij / Martín Barriuso / Manuela Carmena / Jean-Jacques Rousseau / Condorcet / Michel Onfray / Antonio Piñero / Manuel Castells / Giorgio Agamben / Roberto Esposito / Vrúbel / Baars / Block / Calmet / Proudhon / Noam Chomsky / Andrej Sájarov / Hans Küng / Daniel Andréiev / La Biblia / La Bhagavad-gītā / Roosevelt / Blanchot / Althusser / Lao Tzu / Buber / Tim Robbins / Aristarain / Loisy / Erasmo / Montaigne / Ana del Valle / Cioran / W. B. Yeats / August Strindberg / Octavio Paz / Dylan Thomas / Lord Byron / René Char / Renard / Schopenhauer / Quenau / Sarraute / Ortega y Gasset / Fidel Fita / Aureliano Fernández Guerra / Bertrand Belin / José Slimobich / Mario Vargas Llosa / Mallarmé / Wittgenstein / / Carlos Paola / Silvia R. Pontevedra / Pablo García Baena / Emilio Olcina / Luis Vivanco / Abdennur Prado / José Lezama Lima / Francisco Pérez Abellán / Torcuarto Fernández Miranda / Romano Van Der Dussen / Proudhon / Gregorio Morán / Reinaldo Teixidor / Michel Onfray / Joan Garcés / Manuela Carmena / Cristina Sánchez / Guillermo Velasco / Francisco J. González Ponce / Aires Augusto Nascimento / Ricardo Alcocer Urueta / José Luis del Barco / Axel Cherniavsky / Feliciano Blázquez Carmona / Teresa Oñate y Zubia / Alister McGrath / Raúl González Salinero / Juan Pablo Martínez / Rolando Picos Bovio / Joaquín Beltrán Serra / Emilio Lledó / Antonio Malo Pé / M. Arnold / M. Nussbaum / Ángel J. Cappelletti / José María Zamora Calvo / Carlos Pereda / Thomas Robinson / Víctor Palacios Cruz / Carolina Pérez / José Manuel Cuesta Abad / Roni Akiki / Ángel Sánchez / Koldo Landaluze / Ángel M. Lorenz Rodríguez / Iván García Sala / Deborah García Bello / Juan Ramón Carbo García / Antonio Bentue / Anne Baring / Jules Cashford / Luz Pozo Garza / M. Albero / Jorge Montenegro Rúa / Emilio Aliaga Girbes / Maurice Blanchot / Gustave Thibon / Marcelo Augusto Pérez / Jacob Böhme / Victoria Cirlot / Cristóforo Gutierrez / René Uribe Ferrer / Carlos Alberto Carbajal Correa / Manuel Mandianos / Ana Goutman / Allan Hobson /

Es uno filósofo guardando silencio

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