Fideísmo, deísmo, teísmo y panteísmo


A la vista otra aldea, sigo sobre asfalto y Montaigne y la modernidad, porque nos dice: somos católicos pero eso es porque vivimos en Francia y Francia es católica y no protestante, y ser cristiano no es demasiado complicado, porque ser cristiano sólo consiste en ser justo, caritativo y bueno. Y eso es el <<fideísmo>>. Naciste en algún lugar y en el lugar en el que naciste la inmensa mayoría practica o postulaba esa fe. Y si nos adaptamos a lo que cree la inmensa mayoría la vida nos resulta más fácil. Pero de cualquier modo Montaigne pensaba que cada hombre soporta la forma entera de la condición humana, y también que el conjunto de lo que nos causa perturbación es gramatical. Aunque el <<fideísmo>> de Montaigne, como concepto, fue determinado algunos siglos más tarde; tal vez -como afirma Onfray- porque la cosa siempre preexiste a la palabra. Aunque tampoco sabemos si, exactamente, a nuestras posturas o actitudes podemos significarlas como cosas. Pero ese <<fideísmo>> de Montaigne es para Onfray una toma de distancia establecida con la religión. Porque el cristianismo es un <<teísmo>>, y el <<teísmo>> consiste en afirmar que Dios existe, que ha hecho el mundo y que es responsable de todo lo que sucede en él. Todo lo que halla lugar es así querido por Dios. Y yo ahora me veo delante de otra fuente a la que le han hurtado los caños. Esta con fecha MCMXCIX, y algunos minutos después, y a través de la Nacional, llego a O Empalme donde, a ambos lados de la carretera en ligero ascenso, nos esperan algunos bares.

Y al <<fideísmo>>, esa especie de desapasionamiento o, si se quiere, de desidentificación bien entendida o escepticismo, le seguirá, históricamente, el <<panteísmo>>, como en Pierre Charron, un libertino barroco, que será uno de los herederos de Montaigne y escribirá un libro llamado ‘De la sabiduría’, donde se adelanta al propio Spinoza cuando en su ‘Ética’ dice: <<Deus sive Natura>>, donde leas Dios lee la Naturaleza, donde leas la Naturaleza lee Dios.

Spinoza del que dicen que es el príncipe de los filósofos. Y la consecuencia, que en el ámbito intelectual se deriva de ello, es que un Dios <<teísta>> ya no tiene sentido y no es pensable. Y sólo es pensable un Dios <<deísta>>, que es lo que ocurre en el siglo XVIII; un siglo en el que, pese al intento de Hébert durante la Revolución Francesa, el siglo no es ateo. Y lo que el <<deísmo>> dice es que Dios ha creado el mundo pero -en palabras de Onfray- se burla del mundo y del funcionamiento del mundo, porque Dios no se preocupa de lo que el mundo hace. O el famoso reloj de Voltaire, que es algo así como cuando los biólogos moleculares dicen <<y luego la evolución se lava las manos.>> Pero el <<deísmo>> disculpa a Dios; lo disculpa porque no lo hace responsable y ese Dios se ha transformado en un Dios distante y en gran medida, ese replanteamiento de Dios en las cabezas de los hombres, será debido al terremoto de Lisboa, que conmovió a toda Europa. Pero antes surgirá el <<ateísmo>> porque es el único planteamiento del que, como en el caso del Psicoanalisis, se conoce la fecha de nacimiento, cuando en 1729 se publica el testamento de un sacerdote de un pueblo de las Ardenas, el abbé Meslier, que dejó escritas mil páginas pero que reunió en tres testamentos distintos, tres manuscritos, porque calculó que de ese modo su pensamiento tendría alguna posibilidad de sobrevivir a su muerte. Y una de esas copias es la que llega hasta Voltaire, que como es <<deísta>> ejerce una censura sobre lo dicho por Jean Meslier, desde su parroquia de Etrépigny, y para quedarse, únicamente, con lo que era compatible con su anticlericalismo. Y lo que habría que recordar es que fue Voltaire el que sugirió que si Dios no existiera habría que inventarlo. Pero el de Meslier fue un trabajo muy laborioso, y también un trabajo exegético y político, en el que lo que Meslier denuncia es que el clero y Dios no existen más que para explotar al pueblo, y por lo que se considera a este cura como un comunalista libertario, que en lo que creía era en el compartir. Pero en Francia Dios sale explícitamente de la escena un 21 de enero de 1793, que es el día en que se decide que Luis XVI sea decapitado por considerarlo un traidor. ¿Y qué sucede? Sucede que si en la lógica de la realeza el rey es el depositario del poder de Dios, al día siguiente la vida continúa y lo mismo que sucedió con el <<gran colisionador de hadrones>> del CERN cuando, el 20 de mayo del 2015, se alcanzó el récord de los 13 teraelectronvoltios y el mundo siguió existiendo. Y Robespierre sólo decidió su final cuando se subió a aquella montaña ficticia un 6 de junio de 1794, habiendo decretado el festival del Ser Supremo, ese día en el que las carretas de la muerte guardaron silencio y que era una fiesta religiosa en honor a la diosa de la Razón, el absurdo de los absurdos y por lo que le creyeron loco. Robespierre, que había comenzado su trayectoria política en defensa de los oprimidos, abogando contra la pena de muerte y en favor de la libertad de expresión; y que, tan lamentablemente, fue seducido por la erótica del Poder. Eso que sólo está en la mente de las personas y que los anarquistas con conciencia saben que hay que diluir en la base, no otorgándole un cheque en blanco a nadie para que decida por nosotros.

No voy a mencionar el nombre del bar de O Empalme en el que me detuve pero recomendaría optar por cualquiera de los otros. Y a partir de aquí el Camino retoma la senda, mientras marchamos al lado de varios contenedores de basura. Y son las 17h35min. cuando alcanzo el mojón de los 21’5 km. Y en seguida la senda trascurre paralela a la N-547.

Cuando habré sobrepasado el mojón del punto kilométrico 21 he tomado una decisión y apuro el paso. Atravieso el hueco cúbico entre hormigones como opción… y ahí mismo aparece la fuente y una iglesia con la puerta verde intenso y brillante que interpreto como un signo. Y cuatro minutos después paso al lado del albergue privado de Santa Irene y, luego, la terraza de un bar sin detenerme ni a echar una mirada pero en el albergue público, sobre un fondo encalado, veo a esa mujer calzada con mocasines y pantalones oscuros, y un jersey verde botella de mangas largas y ocupo un espacio a su lado, en el banco que ella ocupa, que es el banco cercano al buzón de correos. La mujer tiene el cabello del color de la miel y se me hace muy dulce contemplarla. El cabello lo lleva recogido graciosamente en un rodete sobre la cabeza y escribe pero inmediatamente, al mirarme, deja que una sonrisa suave aflore en sus labios, deja sus hojas a mi lado, se levanta y desaparece por la puerta del interior del albergue, mientras yo poso mis ojos sobre ella y tras ella sobre su letra:

<<Mi carta toca a su fin, son las seis de la tarde, te escribo en la terraza entre innumerables flores que ni sé como se llaman pero que son un regalo de Dios para los ojos… Ana>>

Entonces, miro a la carretera, en la carretera nada crece mientras ella imaginaba encontrarse en un jardín. Todavía faltan cinco minutos para esa hora y me pregunto, de nuevo, ¿cuál es el fin de nuestras mentiras que sólo a nosotros nos alumbran? El Camino se desvía por el lado derecho de la carretera y yo lo tomo, retorno a la decisión original en la que pensaba antes de ver a esa peregrina escribiendo y detenerme. Y lo que sigue es un descenso, otro paso por un bosque, por un sendero de grava, entre la marga amarilla y la ausencia de pensamiento.

[GCGU]

https://elespiritudelchemin.wordpress.com/solucionario-de-cahier-ame/

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. ”El conocerse es en el Espíritu la existencia”

    H. W. F. Hegel

    Para quien conoce y recorre este camino… resultará relativamente sencillo situarse pero aún así va a chocarse con algunas extrañezas. Y en la segunda lectura, como es lógico, uno querría recorrer la acción de un modo lineal, consecutivo, aunque así se pierda el orden de la casualidad. Ésta que continúa es esa segunda lectura:

    El aliento de Natashia / La salida del albergue de Peñaseíta / El mágico bosque en el ascenso al Puerto de El Palo / Signos en devenir / En el Alto de El Palo la aparición de un viajero / De paso por Montefurado y de camino a Lago / Las confesiones de Robert Walser / Tras la comida, el viajero y el peregrino, se ponen en marcha / La llegada a Berducedo / La peregrina eslovaca / La estrategia del tejo / La llegada al albergue de La Mesa / El trágico accidente / Julien Green / El corazón de Dios / Creer y sentir / Las compañeras de camino / El congreso del Finnegans Wake / El discurso del placer / La pureza de la espiritualidad / El acelerador de personas / La llegada a Grandas de Salime / Los fundamentalismos cristianos / El albergue en Grandas de Salime / ¿Un milagro? / De Malévich y Baumgarten / La caja metafísica / La ayuda necesaria / Del complejo boceto / El beso de Natashia / El asesinato de la peregrina Denise Thiem / La salida de Grandas de Salime / El encuentro con C. S. Lewis, como Clive / Conociendo el amor / La fuerza del eros / La felicidad de la philia / La construcción de la amistad / El conocimiento intelectual de la caridad / La conversión de C. S. Lewis al cristianismo / El sentido del sufrimiento / La comida en A Fonsagrada / De la experiencia en la caja metafísica / Las explicaciones de Ne-Je / La molécula de la fe / El discurso del psicoanálisis según Alfredo Eidelsztein / El discurso del saber según Arturo Frydman / Los destinos celulares y el lenguaje del inconsciente /

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    / Atrévete a saber de la excelencia moral / El tacto infinito / Caminando con Diotima de Mantinea / La amistad para Aristóteles y Epicuro / La amistad para Cicerón y Séneca / La Durée de Bergson / Caminando con Guillermo Páramo Rocha / En el nombre de los matemáticos / El caparazón de Reichenbach / La llegada a O Cádavo / Con Alessia de Liubliana / Sin noticias de ellas / El método de C. G. Jung / La alucinación / Caminando con Adrienne von Speyr / De la aporía del instante / Hablando del odio y de Dios / El lenguaje de la palabra pura / La noche del amor perfecto / La despedida de Adrienne / Mauriac, el analista de conciencias / La llegada a Lugo / De la ciudad origen y el experimento colectivo / Los billetes de autobús / Los elohim y la oración incesante / El terremoto de Lisboa y la catedral de Lugo / Los principios del protestantismo / La verdad de Parménides / El despertar con Peter Grimmig / Sensaciones extrañas / La muchacha que andaba descalza / Las aves y las sibilas / El abandono / Los augures de Plinio / Los misterios de Santa Eulalia de Bóveda / Los galiambos de Catulo y el culto de Atis y Cibeles / La llegada a San Román de la Retorta / El homenaje de Luz Pozo Garza / La acogida de los peregrinos / La identidad de Euler / La suspensión de la credulidad / La llegada de la doctora Osip / De las virtudes del cannabidiol / Los factores anti-tumorales de los cannabinoides / Los sueños que se repiten / La inédita creación del espíritu / El método de María Zambrano / La poesía de Arseni y Andrei Tarkovski / La vida en los límites / El perro hospitalero / El destino de Robert H. Blyth / El homo viator de Gabriel Marcel / Caminando con la historia de Martín Barriuso / La justicia de Manuela Carmena / La hora de la política / Un recorrido por la historia / Caminando con Michel Onfray / La llegada a Melide / El papel de la filosofía en el mito / Las ideas revolucionarias de Manuel Castells / Comunidad, inmunidad, religión y umma / El problema del Islam / El Pulitzer de Kevin Carter / El papel del artista y la creatividad / La paz de Sájarov y el mal de Küng / El secreto de Oppenheimer / El Camino de Andoni Moreta / El lugar del psicótico / Los casos de Issei Sagawa y Altusser / Los postulados filosóficos / Lugares comunes / El Reino de Jesús / Fideísmo, deísmo, teísmo y panteísmo / El conocimiento de los cannabinoides de Manuel Guzmán Pastor / Caminando con August Strindberg / La psicosis de Swedenborg / Pasando miedo / El monumento del Monte del Gozo / La llegada a Santiago de Compostela / El comienzo del Camino / La cena en el albergue de Saint-Jean-Pied-de-Port y la partida / El viaje con la española / El final del sueño / Aparentemente sin conexión / La fisiología del sueño / La sonrisa del profeta Daniel [o parámbulo]

    Créditos de este ensayo dramatizado, Libro Tercero [o Primero] de CAHIER ÂME. Todos los que se aportan a través de estos comentarios.

    Manuel Guzmán Pastor / Clemente de Alejandría / Tomás de Aquino / Aristófanes / Aristóteles / Manuel Asensi / Marco Aurelio / Gaston Bachelard / Alain Badiou / Baudelaire / Samuel Beckett / Henri Bergson / Leon Bloy / Bollnow / Borchardt / Jorge Luis Borges / Joë Bousquet / André Bretón / Luis Buñuel / Agustín García Calvo / Giorgio Candoni / Catulo / Julio César / Cicerón / Pablo Coelho / Pablo de la Cruz / San Juan de la Cruz / Eduardo Chillida / Jacques Derrida / Emily Dickinson / John Donne / Meister Eckhart / Alfredo Eidelsztein / Paul Éluard / Epícteto / Epicuro / Esquilo / Filostrato / Otto Fisher / Quinto Horacio Flaco / Michel Foucault / Arturo Frydman / Robert Frost / Ana Goutman / Julien Green / Guardia Pons / Romano Guardini / Heidegger / Helena / Agustín de Hipona / Friedrich Hölderlin / Michel Houellebecq / Janni / Jenofonte / James Joyce / Juliano / Paul Klee / John Lennon / Levin / Henri de Lubac / Gregorio Luri / Martin Luther King / Peter Kingsley / Milan Kundera / Jacques Lacan / Laplace / Leibniz / C. S. Lewis / Locke / Ignacio de Loyola / Maurice Maeterlinck / André Malraux / Gabriel Marcel / François Mauriac / Dmitri Mendeléiev / Xurde Morán / Jean-Luc Nancy / Marie Nöel / Novalis / Teresa Oñate y Zubia / Rudolf Otto/ Guillermo Páramo Rocha / Parménides / César Pavese / Platón / Luis Pimentel / Alejandra Pizarnik / Plinio / Luz Pozo Garza / Giovanni Quessep / Ratzinger / Reichenbach / Renaud / Paul Ricoeur / Silvio Rodriguez / Enrique Rojas / Jean Jacques Rousseau / Carl Sagan / Guillemo de Saint-Thierry / Ada Salas / Singul / Salinger / Séneca / Edmund Spenser / Baruch Spinoza / Suter / Rabindranath Tagore / Tarrida del Mármol / Igor Teréntiev / Thibon / Ricardo Urueta / Vicent van Gogh / Craig Venter / Vico / Robert Walser / Simone Weil / María Zambrano / Andrei Tarkovski / Arseni Tarkovski / William James / Robert H. Blyth / Pável Florenskij / Martín Barriuso / Manuela Carmena / Jean-Jacques Rousseau / Condorcet / Michel Onfray / Antonio Piñero / Manuel Castells / Giorgio Agamben / Roberto Esposito / Vrúbel / Baars / Block / Calmet / Proudhon / Noam Chomsky / Andrej Sájarov / Hans Küng / Daniel Andréiev / La Biblia / La Bhagavad-gītā / Roosevelt / Blanchot / Althusser / Lao Tzu / Buber / Tim Robbins / Aristarain / Loisy / Erasmo / Montaigne / Ana del Valle / Cioran / W. B. Yeats / August Strindberg / Octavio Paz / Dylan Thomas / Lord Byron / René Char / Renard / Schopenhauer / Quenau / Sarraute / Ortega y Gasset / Fidel Fita / Aureliano Fernández Guerra / Bertrand Belin / José Slimobich / Mario Vargas Llosa / Mallarmé / Wittgenstein / / Carlos Paola / Silvia R. Pontevedra / Pablo García Baena / Emilio Olcina / Luis Vivanco / Abdennur Prado / José Lezama Lima / Francisco Pérez Abellán / Torcuarto Fernández Miranda / Romano Van Der Dussen / Proudhon / Gregorio Morán / Reinaldo Teixidor / Michel Onfray / Joan Garcés / Manuela Carmena / Cristina Sánchez / Guillermo Velasco / Francisco J. González Ponce / Aires Augusto Nascimento / Ricardo Alcocer Urueta / José Luis del Barco / Axel Cherniavsky / Feliciano Blázquez Carmona / Teresa Oñate y Zubia / Alister McGrath / Raúl González Salinero / Juan Pablo Martínez / Rolando Picos Bovio / Joaquín Beltrán Serra / Emilio Lledó / Antonio Malo Pé / M. Arnold / M. Nussbaum / Ángel J. Cappelletti / José María Zamora Calvo / Carlos Pereda / Thomas Robinson / Víctor Palacios Cruz / Carolina Pérez / José Manuel Cuesta Abad / Roni Akiki / Ángel Sánchez / Koldo Landaluze / Ángel M. Lorenz Rodríguez / Iván García Sala / Deborah García Bello / Juan Ramón Carbo García / Antonio Bentue / Anne Baring / Jules Cashford / Luz Pozo Garza / M. Albero / Jorge Montenegro Rúa / Emilio Aliaga Girbes / Maurice Blanchot / Gustave Thibon / Marcelo Augusto Pérez / Jacob Böhme / Victoria Cirlot / Cristóforo Gutierrez / René Uribe Ferrer / Carlos Alberto Carbajal Correa / Manuel Mandianos / Ana Goutman / Allan Hobson /

Es uno filósofo guardando silencio

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