El Reino de Jesús


Me encuentro justo a la altura del indicador de Salceda, junto a la carretera, y dos minutos después en el bar de Jano, ‘La Casa Verde’, en la que todo lo llenan las firmas de las paredes y las notas escritas y las camisetas que cuelgan del techo y veo ese salacot al lado de la guitarra y pienso en la Vera de ‘Los vientos alisios’ y en el Trade Wind de Mombasa.

Jano no es bifronte pero aunque reconoce que le gustan los peregrinos está estudiando un oficio, porque echa de menos a su madre y la madre fue la que le trajo hasta aquí siendo muy pequeño todavía. Me despido poco después de él y sigo andando. Poco más adelante hay un merendero con sombrillas y, ahí, otra fuente a la que le han serrado el grifo.

Eso es a la altura del homenaje a Guillermo Watt, que abrazó a Dios a los 69 años, a finales del siglo pasado. En la hornacina con los zapatos de bronce hay desde flores, a cruces y estampas religiosas y pienso que ayer, justo a esta misma hora, estaba acordándome de Solange y de todas esas cosas que Solange quiso hacerme ver acerca de Jesús. Como Jesús, ni una sola vez, en esa respuesta que les da a aquellos que le preguntan quién es, menciona la palabra <<mesías>>. Y como, en los evangelios, a Jesús se le encuentra rodeado de gente violenta y como en ellos se escucha un ruido de espadas. Un Jesús manso, dulce, por otra parte, y humilde de corazón, sobre todo en Mateo y en Lucas. Pero cómo interpretar, entonces, al Juan que asegura que para prender a Jesús fue necesaria una cohorte, un tribuno y los guardias de Galilea. Muchos historiadores están convencidos de que Jesús fue a Jerusalén a triunfar y que nunca previó su muerte. Pero también consideran que, siendo tan inteligente como era, no tardó en comprender que su predicación entraba en colisión con todos los estatutos existentes, los políticos y económicos y el social. Y que aún sabiendo que iba a morir, por saberse honesto y haber querido ser el instrumento de Dios, Jesús mantiene su esperanza en la creencia del judaísmo de que Dios se apiade de la Nación e Israel expíe su pecado a través de su martirio. Y por eso se resigna a su muerte, porque confía en que Dios restaurará el Reino después de que eso suceda y eso es lo que les transmite a sus discípulos.

Pero ciertamente resucitó -le dije a Solange. Pero Hervé querido -me respondió ella-, ¿no te das cuenta de que también son muchos los que juran haber visto al rey del rock con vida? El fenómeno histérico ha sido más que estudiado. Con lo que Solange quería decir que, por una parte, estaba el duelo que sumía a los más próximos a él en la desesperanza, y que era el sentimiento al que la comunidad huérfana necesitaba combatir y, por otra, la ”conversión” de Pablo, que también se ha estudiado mediante la tomografía por emisión de positrones, y que era judío y fariseo, con lo que eso suponía: la creencia en ese mundo espiritual del que los saduceos renegaban.

A las 16h24min. en el kilómetro 25 a Compostela y por la senda, un rebaño de ovejas tras un cercado, del que esa es la más curiosa y solo que el relato con el que Solange trataba de esclarecerme la historia era una interpretación respetuosa para con la historia. Y, aunque me gustaría ser capaz de sopesarlo de otro modo, pienso que la versión que ha aceptado Ne-Je sólo es una banalización de la realidad espiritual de las personas que intentaban subsistir en aquella época. Y hoy, por ejemplo, Onfray valora que eso que dice es exactamente lo que debe decir para advertir a los otros de un futuro que a él le parece cercano y amedrantador. Pero cuando el cristianismo de Pablo se impuso, lo que él llama paulinismo, Pablo de Tarso no hacía otra cosa distinta a la que hace Onfray, al interpretar las señales de su tiempo, en base a sus creencias, y procurar movilizar a una <<masa crítica>>. Y, entonces sí, según Solange podríamos hablar largo y tendido del porqué Pablo esto lo creía y cómo fue que lo consiguió, que de entre todas las sectas que surgieron tras la muerte de Jesús fuera la suya, exclusivamente, la que lograra imponerse. Pero yo sinceramente dudo, de que hoy muchos no sean capaces de comprender a Loisy, cuando dijo: <<Jesús anunció el Reino y lo que vino fue la iglesia.>>.Y lo que si parece ser cierto, es que Constantino es hijo de una matrona romana fascinada por esta religión en la que es posible unirse al dios en el ágape, y que emerge en pugna contra otras en el Imperio, como el mitraísmo tan querido por los soldados. Y a partir de ese momento las cosas se complican, porque ese es el punto en el que el gobierno del poder material contrae nupcias con el gobierno del poder espiritual, que es lo que Ne-Je llama <<entente>>, y que es la configuración en la que surge la <<teocracia>>, el régimen político que consiste en afirmar que el poder viene de Dios, todo poder, y que para gozar de ese poder basta con tener al clero de parte de uno. Y, a partir de ello, el cristianismo se impone con violencia y vendrán la Cruzadas, la Inquisición y la persecución de las brujas, esas mujeres que son las depositarias del saber ancestral de la naturaleza y como lo habían sido los druidas. Y más allá del océano Atlántico, las masacres contra las civilizaciones de los pueblos indígenas. Porque cualquiera que se oponga en una <<teocracia>> al poder será considerado hereje.

Y sin pensarlo, siquiera, he alcanzado el kilómetro 23’5, que se corresponde con la población de Brea, otra aldea y, en seguida, A Rabiña o el kilómetro 23. Pero algo comienza a cambiar -según el filósofo de Ne-Je- cuando Marsilio de Padua, en el siglo XIV, abre esa grieta en el edificio del <<entente>> y hace partícipe al mundo de su tiempo de que, aunque el poder emane de Dios, el que ejerce el poder tiene que haber sido elegido, y de que la vida buena es la vida evangélica. El cristianismo que es la imitación de la vida de Jesús, y no de Cristo, el que muere en el la cruz y que es lo que predicaba Pablo. Y Erasmo lo que repite es eso: <<Vivamos en la simplicidad de Jesús.>> Porque lo que Erasmo condena, a través de su inventario del cristianismo, son las supersticiones, las reliquias, la confesión, las devociones… Y Erasmo es quien nos dice que vivir como Jesús. o vivir como Epicuro, en paz, es vivir constantemente como una persona sabia. Y Montaigne era discípulo de Erasmo.

[CCUA]

https://elespiritudelchemin.wordpress.com/solucionario-de-cahier-ame/

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. ”El conocerse es en el Espíritu la existencia”

    H. W. F. Hegel

    Para quien conoce y recorre este camino… resultará relativamente sencillo situarse pero aún así va a chocarse con algunas extrañezas. Y en la segunda lectura, como es lógico, uno querría recorrer la acción de un modo lineal, consecutivo, aunque así se pierda el orden de la casualidad. Ésta que continúa es esa segunda lectura:

    El aliento de Natashia / La salida del albergue de Peñaseíta / El mágico bosque en el ascenso al Puerto de El Palo / Signos en devenir / En el Alto de El Palo la aparición de un viajero / De paso por Montefurado y de camino a Lago / Las confesiones de Robert Walser / Tras la comida, el viajero y el peregrino, se ponen en marcha / La llegada a Berducedo / La peregrina eslovaca / La estrategia del tejo / La llegada al albergue de La Mesa / El trágico accidente / Julien Green / El corazón de Dios / Creer y sentir / Las compañeras de camino / El congreso del Finnegans Wake / El discurso del placer / La pureza de la espiritualidad / El acelerador de personas / La llegada a Grandas de Salime / Los fundamentalismos cristianos / El albergue en Grandas de Salime / ¿Un milagro? / De Malévich y Baumgarten / La caja metafísica / La ayuda necesaria / Del complejo boceto / El beso de Natashia / El asesinato de la peregrina Denise Thiem / La salida de Grandas de Salime / El encuentro con C. S. Lewis, como Clive / Conociendo el amor / La fuerza del eros / La felicidad de la philia / La construcción de la amistad / El conocimiento intelectual de la caridad / La conversión de C. S. Lewis al cristianismo / El sentido del sufrimiento / La comida en A Fonsagrada / De la experiencia en la caja metafísica / Las explicaciones de Ne-Je / La molécula de la fe / El discurso del psicoanálisis según Alfredo Eidelsztein / El discurso del saber según Arturo Frydman / Los destinos celulares y el lenguaje del inconsciente /

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    / Atrévete a saber de la excelencia moral / El tacto infinito / Caminando con Diotima de Mantinea / La amistad para Aristóteles y Epicuro / La amistad para Cicerón y Séneca / La Durée de Bergson / Caminando con Guillermo Páramo Rocha / En el nombre de los matemáticos / El caparazón de Reichenbach / La llegada a O Cádavo / Con Alessia de Liubliana / Sin noticias de ellas / El método de C. G. Jung / La alucinación / Caminando con Adrienne von Speyr / De la aporía del instante / Hablando del odio y de Dios / El lenguaje de la palabra pura / La noche del amor perfecto / La despedida de Adrienne / Mauriac, el analista de conciencias / La llegada a Lugo / De la ciudad origen y el experimento colectivo / Los billetes de autobús / Los elohim y la oración incesante / El terremoto de Lisboa y la catedral de Lugo / Los principios del protestantismo / La verdad de Parménides / El despertar con Peter Grimmig / Sensaciones extrañas / La muchacha que andaba descalza / Las aves y las sibilas / El abandono / Los augures de Plinio / Los misterios de Santa Eulalia de Bóveda / Los galiambos de Catulo y el culto de Atis y Cibeles / La llegada a San Román de la Retorta / El homenaje de Luz Pozo Garza / La acogida de los peregrinos / La identidad de Euler / La suspensión de la credulidad / La llegada de la doctora Osip / De las virtudes del cannabidiol / Los factores anti-tumorales de los cannabinoides / Los sueños que se repiten / La inédita creación del espíritu / El método de María Zambrano / La poesía de Arseni y Andrei Tarkovski / La vida en los límites / El perro hospitalero / El destino de Robert H. Blyth / El homo viator de Gabriel Marcel / Caminando con la historia de Martín Barriuso / La justicia de Manuela Carmena / La hora de la política / Un recorrido por la historia / Caminando con Michel Onfray / La llegada a Melide / El papel de la filosofía en el mito / Las ideas revolucionarias de Manuel Castells / Comunidad, inmunidad, religión y umma / El problema del Islam / El Pulitzer de Kevin Carter / El papel del artista y la creatividad / La paz de Sájarov y el mal de Küng / El secreto de Oppenheimer / El Camino de Andoni Moreta / El lugar del psicótico / Los casos de Issei Sagawa y Altusser / Los postulados filosóficos / Lugares comunes / El Reino de Jesús / Fideísmo, deísmo, teísmo y panteísmo / El conocimiento de los cannabinoides de Manuel Guzmán Pastor / Caminando con August Strindberg / La psicosis de Swedenborg / Pasando miedo / El monumento del Monte del Gozo / La llegada a Santiago de Compostela / El comienzo del Camino / La cena en el albergue de Saint-Jean-Pied-de-Port y la partida / El viaje con la española / El final del sueño / Aparentemente sin conexión / La fisiología del sueño / La sonrisa del profeta Daniel [o parámbulo]

    Créditos de este ensayo dramatizado, Libro Tercero [o Primero] de CAHIER ÂME. Todos los que se aportan a través de estos comentarios.

    Manuel Guzmán Pastor / Clemente de Alejandría / Tomás de Aquino / Aristófanes / Aristóteles / Manuel Asensi / Marco Aurelio / Gaston Bachelard / Alain Badiou / Baudelaire / Samuel Beckett / Henri Bergson / Leon Bloy / Bollnow / Borchardt / Jorge Luis Borges / Joë Bousquet / André Bretón / Luis Buñuel / Agustín García Calvo / Giorgio Candoni / Catulo / Julio César / Cicerón / Pablo Coelho / Pablo de la Cruz / San Juan de la Cruz / Eduardo Chillida / Jacques Derrida / Emily Dickinson / John Donne / Meister Eckhart / Alfredo Eidelsztein / Paul Éluard / Epícteto / Epicuro / Esquilo / Filostrato / Otto Fisher / Quinto Horacio Flaco / Michel Foucault / Arturo Frydman / Robert Frost / Ana Goutman / Julien Green / Guardia Pons / Romano Guardini / Heidegger / Helena / Agustín de Hipona / Friedrich Hölderlin / Michel Houellebecq / Janni / Jenofonte / James Joyce / Juliano / Paul Klee / John Lennon / Levin / Henri de Lubac / Gregorio Luri / Martin Luther King / Peter Kingsley / Milan Kundera / Jacques Lacan / Laplace / Leibniz / C. S. Lewis / Locke / Ignacio de Loyola / Maurice Maeterlinck / André Malraux / Gabriel Marcel / François Mauriac / Dmitri Mendeléiev / Xurde Morán / Jean-Luc Nancy / Marie Nöel / Novalis / Teresa Oñate y Zubia / Rudolf Otto/ Guillermo Páramo Rocha / Parménides / César Pavese / Platón / Luis Pimentel / Alejandra Pizarnik / Plinio / Luz Pozo Garza / Giovanni Quessep / Ratzinger / Reichenbach / Renaud / Paul Ricoeur / Silvio Rodriguez / Enrique Rojas / Jean Jacques Rousseau / Carl Sagan / Guillemo de Saint-Thierry / Ada Salas / Singul / Salinger / Séneca / Edmund Spenser / Baruch Spinoza / Suter / Rabindranath Tagore / Tarrida del Mármol / Igor Teréntiev / Thibon / Ricardo Urueta / Vicent van Gogh / Craig Venter / Vico / Robert Walser / Simone Weil / María Zambrano / Andrei Tarkovski / Arseni Tarkovski / William James / Robert H. Blyth / Pável Florenskij / Martín Barriuso / Manuela Carmena / Jean-Jacques Rousseau / Condorcet / Michel Onfray / Antonio Piñero / Manuel Castells / Giorgio Agamben / Roberto Esposito / Vrúbel / Baars / Block / Calmet / Proudhon / Noam Chomsky / Andrej Sájarov / Hans Küng / Daniel Andréiev / La Biblia / La Bhagavad-gītā / Roosevelt / Blanchot / Althusser / Lao Tzu / Buber / Tim Robbins / Aristarain / Loisy / Erasmo / Montaigne / Ana del Valle / Cioran / W. B. Yeats / August Strindberg / Octavio Paz / Dylan Thomas / Lord Byron / René Char / Renard / Schopenhauer / Quenau / Sarraute / Ortega y Gasset / Fidel Fita / Aureliano Fernández Guerra / Bertrand Belin / José Slimobich / Mario Vargas Llosa / Mallarmé / Wittgenstein / / Carlos Paola / Silvia R. Pontevedra / Pablo García Baena / Emilio Olcina / Luis Vivanco / Abdennur Prado / José Lezama Lima / Francisco Pérez Abellán / Torcuarto Fernández Miranda / Romano Van Der Dussen / Proudhon / Gregorio Morán / Reinaldo Teixidor / Michel Onfray / Joan Garcés / Manuela Carmena / Cristina Sánchez / Guillermo Velasco / Francisco J. González Ponce / Aires Augusto Nascimento / Ricardo Alcocer Urueta / José Luis del Barco / Axel Cherniavsky / Feliciano Blázquez Carmona / Teresa Oñate y Zubia / Alister McGrath / Raúl González Salinero / Juan Pablo Martínez / Rolando Picos Bovio / Joaquín Beltrán Serra / Emilio Lledó / Antonio Malo Pé / M. Arnold / M. Nussbaum / Ángel J. Cappelletti / José María Zamora Calvo / Carlos Pereda / Thomas Robinson / Víctor Palacios Cruz / Carolina Pérez / José Manuel Cuesta Abad / Roni Akiki / Ángel Sánchez / Koldo Landaluze / Ángel M. Lorenz Rodríguez / Iván García Sala / Deborah García Bello / Juan Ramón Carbo García / Antonio Bentue / Anne Baring / Jules Cashford / Luz Pozo Garza / M. Albero / Jorge Montenegro Rúa / Emilio Aliaga Girbes / Maurice Blanchot / Gustave Thibon / Marcelo Augusto Pérez / Jacob Böhme / Victoria Cirlot / Cristóforo Gutierrez / René Uribe Ferrer / Carlos Alberto Carbajal Correa / Manuel Mandianos / Ana Goutman / Allan Hobson /

Es uno filósofo guardando silencio

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