La fuerza del eros


Desde este punto advertimos el nebredo, que evoluciona sobre la cuenca del Navia, aunque allá a lo lejos. Y frente a nosotros la presencia de los aerogeneradores nos indica el destino primero de la jornada. Andamos la carretera hasta el cruce y ya son 9 los kilómetros que nos separan de Grandas. Y tan sólo 18 los que nos restan hasta Fonsagrada. Sólo el doble de lo que hemos andado y, como aquí vamos tan descansados todavía, por eso nos parece pan comido. Algo más de seis los que supone el ascenso hasta El Acebo y para Clive, hacerme entender que “seguir pensando en ella”, en lo que me convierte es en un contemplativo del amor. Sin embargo, para el evolucionista el amor es una complicación y desarrollo tardío del impulso biológico. Pero el eros -dice- es lo que hace que un hombre desee a esa mujer en concreto, que la desee como amada en si misma, de forma misteriosa e indiscutible, y el placer que esa mujer puede proporcionarle. Y la sexualidad puede actuar sin eros o como parte del eros. Pero lo que es seguro es que el eros siempre tiende a convertir el hecho de “estar enamorado” en una especie de religión. Porque el eros crea para los enamorados un pasado que les parece inmemorial. Un pasado al que se regresa una y otra vez, con asombro y reverencia. Y la broma siniestra -según Clive- es siempre que este eros cuya voz parece hablar desde el reino de lo eterno, no es ni siquiera necesariamente duradero y, en ocasiones, conduce a uniones crueles y, aún, a pactos de suicidio y crímenes. Y puede no ser deseo carnal o un sentimiento vano, puede ser eros en todo su esplendor, sincero hasta destrozar el corazón, dispuesto a cualquier sacrificio antes que a la renuncia del amor, porque el amor erótico hace promesas que no se piden; y no hay modo alguno de convencerle de que no las haga. Pero es en la misma grandeza del eros donde Clive observa que se esconde el peligro, en su compromiso total, en su desprecio imprudente de la felicidad, en su trascendencia, porque lejos de sostenernos a nosotros mismos como en la amistad, como individuos contingentes, en el acto del eros experimentamos, como en algo comparable a la representación de un misterio o de un ritual, como actúan en nosotros fuerzas más remotas y menos personales que nosotros mismos. Porque una de las primeras cosas -según Clive- que actúa el eros es la de borrar la distinción entre el dar y el recibir. Pero Clive asume como una broma el hecho de que tengamos un cuerpo; y de hecho, cree que esa es la broma más vieja que existe…

Y a las 9h16min. es cuando el indicador de la carretera nos avanza que pronto nos encontraremos atravesando Peñafonte, situado a 847m., y la última aldea de la comunidad autónoma de Asturias. Y algunos metros después, habiendo abandonado la carretera, a estas horas poco transitada, bajo un sol hilarante, nos encontramos frente al umbral de la iglesia de Santa María Magdalena de Peñafonte, que fue construida en 1605 y a la que envuelve un desagradable olor a orines y a mierda; ni siquiera a bosta de ganado, a mierda de mierda, a heces hediondas pero en un entorno bellísimo y civilizado, por más que el hedor nos obligue a respirar con dificultad. Y yo lo que habré de reconocer, mientras nos proveemos del líquido elemento en esa fuente de agua fresca y riquísima, es que tengo algún problema para aceptar ese concepto que Clive tiene del cuerpo. Pero Clive lo que piensa es que, en ciertos momentos, hay una gran poesía en lo carnal; pero también -si se le permite expresarlo- un elemento de obstinada y ridícula antipoesía, y como mismamente sucede en este lugar. Y además -dice- los enamorados hasta que tienen un bebé del que se pueden reír, siempre se están riendo el uno del otro. Pero, y eso, a ti por qué te aflige tan repentinamente -me pregunta.

¡Mira! -le digo evitando afrontar esa respuesta. Aquella formación rocosa y este agua debe ser la razón del nombre de esta aldea. Clive se muestra de acuerdo conmigo y respeta mi silencio. Pero lo que más nos impresiona de Peñafonte es su cementerio; en el que uno difícilmente esperaría descubrir ese hermoso jardín, que alberga un número inusitado de flores. Dos tumbas habían sido removidas recientemente. La tierra oscura y sobre ellas, a la altura de los pies, habían plantado las dalias más delicadas.

Retomamos el itinerario y yo procuro que Clive no perciba los suspiros que en mí arranca la experiencia estética. Prisa ninguna llevamos pero a partir de aquí el calor se desvanece y la brisa fresca nos obliga a abrigarnos. Los aerogeneradores cada vez más cerca. Y con lo que no me costará estar de acuerdo es con el hecho de que, el eros, sin disminuir el deseo, hace más fácil la abstinencia. Y tampoco con el hecho de que, espontáneamente y sin esfuerzo, en el eros hemos cumplido, aunque sólo sea en una persona, con la ley del amor a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Clive dice que así el eros nos revela su condición, de un modo más impresionante que en los otros amores, debido a su fuerza, dulzura y atractiva presencia, porque no puede por si mismo ser lo que de todos modos debe ser si ha de seguir siendo eros, y la vieja hipérbole de los enamorados que se “devoran” mutuamente puede estar terriblemente cerca de la verdad.

[AUU]

https://elespiritudelchemin.wordpress.com/2017/08/21/el-ensayo/

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. ”El conocerse es en el Espíritu la existencia”

    H. W. F. Hegel

    Para quien conoce y recorre este camino… resultará relativamente sencillo situarse pero aún así va a chocarse con algunas extrañezas. Y en la segunda lectura, como es lógico, uno querría recorrer la acción de un modo lineal, consecutivo, aunque así se pierda el orden de la casualidad. Ésta que continúa es esa segunda lectura:

    El aliento de Natashia / La salida del albergue de Peñaseíta / El mágico bosque en el ascenso al Puerto de El Palo / Signos en devenir / En el Alto de El Palo la aparición de un viajero / De paso por Montefurado y de camino a Lago / Las confesiones de Robert Walser / Tras la comida, el viajero y el peregrino, se ponen en marcha / La llegada a Berducedo / La peregrina eslovaca / La estrategia del tejo / La llegada al albergue de La Mesa / El trágico accidente / Julien Green / El corazón de Dios / Creer y sentir / Las compañeras de camino / El congreso del Finnegans Wake / El discurso del placer / La pureza de la espiritualidad / El acelerador de personas / La llegada a Grandas de Salime / Los fundamentalismos cristianos / El albergue en Grandas de Salime / ¿Un milagro? / De Malévich y Baumgarten / La caja metafísica / La ayuda necesaria / Del complejo boceto / El beso de Natashia / El asesinato de la peregrina Denise Thiem / La salida de Grandas de Salime / El encuentro con C. S. Lewis, como Clive / Conociendo el amor / La fuerza del eros / La felicidad de la philia / La construcción de la amistad / El conocimiento intelectual de la caridad / La conversión de C. S. Lewis al cristianismo / El sentido del sufrimiento / La comida en A Fonsagrada / De la experiencia en la caja metafísica / Las explicaciones de Ne-Je / La molécula de la fe / El discurso del psicoanálisis según Alfredo Eidelsztein / El discurso del saber según Arturo Frydman / Los destinos celulares y el lenguaje del inconsciente /

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    / Atrévete a saber de la excelencia moral / El tacto infinito / Caminando con Diotima de Mantinea / La amistad para Aristóteles y Epicuro / La amistad para Cicerón y Séneca / La Durée de Bergson / Caminando con Guillermo Páramo Rocha / En el nombre de los matemáticos / El caparazón de Reichenbach / La llegada a O Cádavo / Con Alessia de Liubliana / Sin noticias de ellas / El método de C. G. Jung / La alucinación / Caminando con Adrienne von Speyr / De la aporía del instante / Hablando del odio y de Dios / El lenguaje de la palabra pura / La noche del amor perfecto / La despedida de Adrienne / Mauriac, el analista de conciencias / La llegada a Lugo / De la ciudad origen y el experimento colectivo / Los billetes de autobús / Los elohim y la oración incesante / El terremoto de Lisboa y la catedral de Lugo / Los principios del protestantismo / La verdad de Parménides / El despertar con Peter Grimmig / Sensaciones extrañas / La muchacha que andaba descalza / Las aves y las sibilas / El abandono / Los augures de Plinio / Los misterios de Santa Eulalia de Bóveda / Los galiambos de Catulo y el culto de Atis y Cibeles / La llegada a San Román de la Retorta / El homenaje de Luz Pozo Garza / La acogida de los peregrinos / La identidad de Euler / La suspensión de la credulidad / La llegada de la doctora Osip / De las virtudes del cannabidiol / Los factores anti-tumorales de los cannabinoides / Los sueños que se repiten / La inédita creación del espíritu / El método de María Zambrano / La poesía de Arseni y Andrei Tarkovski / La vida en los límites / El perro hospitalero / El destino de Robert H. Blyth / El homo viator de Gabriel Marcel / Caminando con la historia de Martín Barriuso / La justicia de Manuela Carmena / La hora de la política / Un recorrido por la historia / Caminando con Michel Onfray / La llegada a Melide / El papel de la filosofía en el mito / Las ideas revolucionarias de Manuel Castells / Comunidad, inmunidad, religión y umma / El problema del Islam / El Pulitzer de Kevin Carter / El papel del artista y la creatividad / La paz de Sájarov y el mal de Küng / El secreto de Oppenheimer / El Camino de Andoni Moreta / El lugar del psicótico / Los casos de Issei Sagawa y Altusser / Los postulados filosóficos / Lugares comunes / El Reino de Jesús / Fideísmo, deísmo, teísmo y panteísmo / El conocimiento de los cannabinoides de Manuel Guzmán Pastor / Caminando con August Strindberg / La psicosis de Swedenborg / Pasando miedo / El monumento del Monte del Gozo / La llegada a Santiago de Compostela / El comienzo del Camino / La cena en el albergue de Saint-Jean-Pied-de-Port y la partida / El viaje con la española / El final del sueño / Aparentemente sin conexión / La fisiología del sueño / La sonrisa del profeta Daniel [o parámbulo]

    Créditos de este ensayo dramatizado, Libro Tercero [o Primero] de CAHIER ÂME. Todos los que se aportan a través de estos comentarios.

    Manuel Guzmán Pastor / Clemente de Alejandría / Tomás de Aquino / Aristófanes / Aristóteles / Manuel Asensi / Marco Aurelio / Gaston Bachelard / Alain Badiou / Baudelaire / Samuel Beckett / Henri Bergson / Leon Bloy / Bollnow / Borchardt / Jorge Luis Borges / Joë Bousquet / André Bretón / Luis Buñuel / Agustín García Calvo / Giorgio Candoni / Catulo / Julio César / Cicerón / Pablo Coelho / Pablo de la Cruz / San Juan de la Cruz / Eduardo Chillida / Jacques Derrida / Emily Dickinson / John Donne / Meister Eckhart / Alfredo Eidelsztein / Paul Éluard / Epícteto / Epicuro / Esquilo / Filostrato / Otto Fisher / Quinto Horacio Flaco / Michel Foucault / Arturo Frydman / Robert Frost / Ana Goutman / Julien Green / Guardia Pons / Romano Guardini / Heidegger / Helena / Agustín de Hipona / Friedrich Hölderlin / Michel Houellebecq / Janni / Jenofonte / James Joyce / Juliano / Paul Klee / John Lennon / Levin / Henri de Lubac / Gregorio Luri / Martin Luther King / Peter Kingsley / Milan Kundera / Jacques Lacan / Laplace / Leibniz / C. S. Lewis / Locke / Ignacio de Loyola / Maurice Maeterlinck / André Malraux / Gabriel Marcel / François Mauriac / Dmitri Mendeléiev / Xurde Morán / Jean-Luc Nancy / Marie Nöel / Novalis / Teresa Oñate y Zubia / Rudolf Otto/ Guillermo Páramo Rocha / Parménides / César Pavese / Platón / Luis Pimentel / Alejandra Pizarnik / Plinio / Luz Pozo Garza / Giovanni Quessep / Ratzinger / Reichenbach / Renaud / Paul Ricoeur / Silvio Rodriguez / Enrique Rojas / Jean Jacques Rousseau / Carl Sagan / Guillemo de Saint-Thierry / Ada Salas / Singul / Salinger / Séneca / Edmund Spenser / Baruch Spinoza / Suter / Rabindranath Tagore / Tarrida del Mármol / Igor Teréntiev / Thibon / Ricardo Urueta / Vicent van Gogh / Craig Venter / Vico / Robert Walser / Simone Weil / María Zambrano / Andrei Tarkovski / Arseni Tarkovski / William James / Robert H. Blyth / Pável Florenskij / Martín Barriuso / Manuela Carmena / Jean-Jacques Rousseau / Condorcet / Michel Onfray / Antonio Piñero / Manuel Castells / Giorgio Agamben / Roberto Esposito / Vrúbel / Baars / Block / Calmet / Proudhon / Noam Chomsky / Andrej Sájarov / Hans Küng / Daniel Andréiev / La Biblia / La Bhagavad-gītā / Roosevelt / Blanchot / Althusser / Lao Tzu / Buber / Tim Robbins / Aristarain / Loisy / Erasmo / Montaigne / Ana del Valle / Cioran / W. B. Yeats / August Strindberg / Octavio Paz / Dylan Thomas / Lord Byron / René Char / Renard / Schopenhauer / Quenau / Sarraute / Ortega y Gasset / Fidel Fita / Aureliano Fernández Guerra / Bertrand Belin / José Slimobich / Mario Vargas Llosa / Mallarmé / Wittgenstein / / Carlos Paola / Silvia R. Pontevedra / Pablo García Baena / Emilio Olcina / Luis Vivanco / Abdennur Prado / José Lezama Lima / Francisco Pérez Abellán / Torcuarto Fernández Miranda / Romano Van Der Dussen / Proudhon / Gregorio Morán / Reinaldo Teixidor / Michel Onfray / Joan Garcés / Manuela Carmena / Cristina Sánchez / Guillermo Velasco / Francisco J. González Ponce / Aires Augusto Nascimento / Ricardo Alcocer Urueta / José Luis del Barco / Axel Cherniavsky / Feliciano Blázquez Carmona / Teresa Oñate y Zubia / Alister McGrath / Raúl González Salinero / Juan Pablo Martínez / Rolando Picos Bovio / Joaquín Beltrán Serra / Emilio Lledó / Antonio Malo Pé / M. Arnold / M. Nussbaum / Ángel J. Cappelletti / José María Zamora Calvo / Carlos Pereda / Thomas Robinson / Víctor Palacios Cruz / Carolina Pérez / José Manuel Cuesta Abad / Roni Akiki / Ángel Sánchez / Koldo Landaluze / Ángel M. Lorenz Rodríguez / Iván García Sala / Deborah García Bello / Juan Ramón Carbo García / Antonio Bentue / Anne Baring / Jules Cashford / Luz Pozo Garza / M. Albero / Jorge Montenegro Rúa / Emilio Aliaga Girbes / Maurice Blanchot / Gustave Thibon / Marcelo Augusto Pérez / Jacob Böhme / Victoria Cirlot / Cristóforo Gutierrez / René Uribe Ferrer / Carlos Alberto Carbajal Correa / Manuel Mandianos / Ana Goutman / Allan Hobson /

Es uno filósofo guardando silencio

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