El encuentro con Clive


Grandas a 570 m de altitud, Cerexeira a 642m. He andado tres kilómetros. Encuentro un bar abierto y voy a detenerme a tomar un café. Hay dos mesas en el exterior y llego sudando. Algunos camioneros dentro, el café delicioso, con una botella de ron viejo que ella te pone al lado para que te sirvas unas gotas. Todos los clientes observan lo temprano que es pero ella sólo dice que desde siempre ha sido una persona madrugadora y que no le gusta quedarse en la cama más tiempo del necesario. Alguien que ha abierto la puerta de la calle nos chista y la mujer hace un gesto para que me vuelva. Es una jovencita preguntándome si he visto pasar a esas dos ”locas”. ¿Locas? ¿qué locas? Pero lo que no me esperaba era su respuesta, porque la jovencita a quien me describe es a la pareja de argentinos que había dejado el albergue antes que yo mismo lo hiciera. Ella también lo era, la jovencita, argentina. Los argentinos habían sido los primeros en levantarse pero apenas se los sentía recogiendo sus cosas, lo que demuestra que no eran peregrinos desconsiderados. Yo había pensado que eran padre e hijo, por las muestras de cariño que se daban, y no esa clase de ”locas” por las que esta jovencita me pregunta. Así que sólo le dije que no había visto pasar a nadie porque de espaldas a la calle eso, ver algo que no sea lo que sucede dentro, es algo complicado. Pero la chica, además de no darme ni las gracias, me ha hecho un mohín muy feo, así que he decidido para mis adentros que esta era la jovencita peor educada del Camino. Aunque por los comentarios de los tipos de la barra, al irse y cerrar la puerta tras de sí, parece ser que en lo que ellos se habían estado fijando más bien era en las partes menos antipáticas de su anatomía.

Y tras andar un par de minutos he tomado un primer desvío y, en seguida, otro desvío campo a través. El alba ya no permite contemplar las mismas estrellas pero una luna álgida, como un resplandeciente pandero del Kurdistán, invita a rememorar historias de corderos, plautos y lobos. Y luego, repentinamente, los mojones en sombras y una oscuridad cada vez más oscura, a pesar de que amanece a nuestras espaldas. Un hombre caminaba por delante de mí y le he dado alcance. Se ha presentado como Clive de Belfast, y en seguida nos hemos puesto a hablar de sus metros más amados, los metros mediterráneos de la poesía clásica y de sus alumnos en la universidad; porque Clive, que es viudo, vive dedicado en cuerpo y alma a enseñar a sus congéneres a analizar la poesía y a apreciar la calidad estética de los poemas como, por ejemplo, ‘The Faerie Queene’ de Edmund Spenser, el clásico libro de búsquedas, viajes, e inextinguibles deseos, donde “el suave aire húmedo de soledad, las amortiguadas formas de las colinas y los crepúsculos que parten el corazón” delatan los muchos años pasados por Spencer en la inspiradora Irlanda, que son los que están detrás de su gran poesía; y no la Inglaterra que se halla detrás de su poesía menor.

Buspol, ese perfil de su parque eólico que sobrepasábamos ayer, en esta vereda al borde del amanecer, es, y en eso ambos nos mostramos de acuerdo, uno de los momentos más prodigiosos de nuestros caminos. Vamos andando sobre hojarasca, hojarasca, el sonido de la fragilidad más placentera. Vamos por entre lo que nos parecen robles, porque esta batería ya ha dado todo lo lo que podía dar de sí, y Clive camina con tiento. Pero se acerca la luz del día, porque en el Camino lo que hace la luz tantas veces es darte alcance, y se acerca embebida de olor a berza y a posta de vaca. Y eso algo que ese gallo celebra en el primer canto de cada día pero, ¿y ese pájaro? ¿qué puede ser? o ¿a quién puede pertenecer ese extravagante canto?

Clive dice ahora, que Inglaterra ha sido siempre el hogar de extravagantes y que no ve indicios de que esos estén disminuyendo. ¿Corbyn? -pregunto. ¿Corbyn? ¿Quién demonios es Corbyn? -responde Clive.

Clive se ha definido como un mero cristiano, aunque también como un “dinosaurio”; pero afirma que no hay nada en la naturaleza de los jóvenes que los incapacite para recibir el cristianismo. Sólo que ninguna generación puede legar a sus sucesores lo que no ha recibido.

Y supongo que como era inevitable, a la altura del grupo de casas que surgieron a nuestra derecha, nos hemos puesto a hablar, entonces, del Amor y de los valores; algo entre lo que yo siempre he tendido a pensar que existía una conexión íntima que, sin embargo, Clive ha comenzado a poner en jaque; porque él considera que él valor no es simplemente una virtud, sino la forma de todas las virtudes en los momentos adversos. Y el Amor un compuesto.


Y ahí reconozco que me he quedado de piedra, porque al plantearlo de ese modo era como si yo hubiera estado creyendo lo erróneo desde el principio. Y por lo que Clive me dijo: “Te has quedado tan largo como una pala de Lurgan.” Sí, al borde de esta aldea donde las ocas vienen a vernos y una relincha como un caballo. ¿Querría asustarnos? ¿Y dónde nos esperarán las próximas? -nos preguntamos emocionados, o al menos eso yo. Porque, ¡qué belleza, de verdad! Y hay tantas personas en el mundo -digo- que ignoran lo sencillo que resulta emocionarse con la naturaleza. Pero en ese preciso momento, Clive me golpea con fuerza, mencionando que el botánico, el poeta y el pintor son malos compañeros de paseo. Porque al botánico, lo que le importa es su amor por la enseñanza de Linneo; y a los otros, el estado de ánimo o el espíritu del lugar. Y la naturaleza no puede satisfacer los deseos que inspira, ni responder a cuestiones teológicas ni santificarnos […] Tenemos que dar un rodeo, dejar las colinas y los bosques y volver a nuestros estudios, a la iglesia, a nuestra Biblia y a ponernos de rodillas. De otro modo, el amor por la naturaleza empezaría a convertirse en una religión de la naturaleza. Y, entonces, aún cuando no nos condujera a los “oscuros dioses de la sangre”, nos llevaría a un alto grado de insensatez. Y nuestro verdadero viaje hacia Dios exige que con frecuencia demos la espalda a la naturaleza, que prescindamos de los campos iluminados por el alba y entremos en una humilde capilla, o vayamos quizá a trabajar a una parroquia de suburbio. Pero el amor a la naturaleza ha supuesto una ayuda valiosa y, para algunos, una indispensable iniciación.

Clive es un estudioso del Amor pero no el amor como uno, en su pequeñez o personalismo, lo entiende. Clive es un académico que lo ha estado analizando crítica y constructivamente, y que lo conoce como objeto y como sujeto.

Esta capilla ante la que nos hemos detenido es la de la Esperanza de Malneira, anterior al siglo XVIII. Hay dentro seis bancos de madera y algunas velas encendidas. Luego el Camino sigue por vía, aunque aquí también hay dos mesas donde sentarse a descansar y, en seguida, una casa con empaque que ha sido tomada por la hiedra. Vamos paralelos a la carretera pero por un sendero que se eleva sobre ella. Y a las 7h50min, el incendio del amanecer, cuando estamos llegando a Castro, donde un rebaño de unas veinticinco vacas y un semental pastan a nuestra derecha. Luego, una lechería y después las indicaciones propias de Castro. Nos encontramos a 550 metros de altitud. Y este núcleo reúne una población de 51 habitantes. El albergue es juvenil, lo mismo puede reservarlo cualquiera. Pero este es un caserón magnífico, plenamente restaurado y que deben regentar los dueños de esa citroen berlingo de color gris metalizado.

Clive, y mientras el estremecedor orto solar se desliza silencioso por entre este albergue y la iglesia aledaña, comienza a destriparme los átomos de esa compleja molécula que llamamos Amor y que tanto nos complica la vida. Y aunque no se trata, ahora, de contar kilómetros… eso siempre nos interesa, sobre todo porque hay que estimar las fuerzas y la cantidad de esfuerzo. Y estos hasta aquí andados son: 3’2 + 2’3.

[CGU]

https://elespiritudelchemin.wordpress.com/2017/08/21/el-ensayo/

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. ”El conocerse es en el Espíritu la existencia”

    H. W. F. Hegel

    Para quien conoce y recorre este camino… resultará relativamente sencillo situarse pero aún así va a chocarse con algunas extrañezas. Y en la segunda lectura, como es lógico, uno querría recorrer la acción de un modo lineal, consecutivo, aunque así se pierda el orden de la casualidad. Ésta que continúa es esa segunda lectura:

    El aliento de Natashia / La salida del albergue de Peñaseíta / El mágico bosque en el ascenso al Puerto de El Palo / Signos en devenir / En el Alto de El Palo la aparición de un viajero / De paso por Montefurado y de camino a Lago / Las confesiones de Robert Walser / Tras la comida, el viajero y el peregrino, se ponen en marcha / La llegada a Berducedo / La peregrina eslovaca / La estrategia del tejo / La llegada al albergue de La Mesa / El trágico accidente / Julien Green / El corazón de Dios / Creer y sentir / Las compañeras de camino / El congreso del Finnegans Wake / El discurso del placer / La pureza de la espiritualidad / El acelerador de personas / La llegada a Grandas de Salime / Los fundamentalismos cristianos / El albergue en Grandas de Salime / ¿Un milagro? / De Malévich y Baumgarten / La caja metafísica / La ayuda necesaria / Del complejo boceto / El beso de Natashia / El asesinato de la peregrina Denise Thiem / La salida de Grandas de Salime / El encuentro con C. S. Lewis, como Clive / Conociendo el amor / La fuerza del eros / La felicidad de la philia / La construcción de la amistad / El conocimiento intelectual de la caridad / La conversión de C. S. Lewis al cristianismo / El sentido del sufrimiento / La comida en A Fonsagrada / De la experiencia en la caja metafísica / Las explicaciones de Ne-Je / La molécula de la fe / El discurso del psicoanálisis según Alfredo Eidelsztein / El discurso del saber según Arturo Frydman / Los destinos celulares y el lenguaje del inconsciente /

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    / Atrévete a saber de la excelencia moral / El tacto infinito / Caminando con Diotima de Mantinea / La amistad para Aristóteles y Epicuro / La amistad para Cicerón y Séneca / La Durée de Bergson / Caminando con Guillermo Páramo Rocha / En el nombre de los matemáticos / El caparazón de Reichenbach / La llegada a O Cádavo / Con Alessia de Liubliana / Sin noticias de ellas / El método de C. G. Jung / La alucinación / Caminando con Adrienne von Speyr / De la aporía del instante / Hablando del odio y de Dios / El lenguaje de la palabra pura / La noche del amor perfecto / La despedida de Adrienne / Mauriac, el analista de conciencias / La llegada a Lugo / De la ciudad origen y el experimento colectivo / Los billetes de autobús / Los elohim y la oración incesante / El terremoto de Lisboa y la catedral de Lugo / Los principios del protestantismo / La verdad de Parménides / El despertar con Peter Grimmig / Sensaciones extrañas / La muchacha que andaba descalza / Las aves y las sibilas / El abandono / Los augures de Plinio / Los misterios de Santa Eulalia de Bóveda / Los galiambos de Catulo y el culto de Atis y Cibeles / La llegada a San Román de la Retorta / El homenaje de Luz Pozo Garza / La acogida de los peregrinos / La identidad de Euler / La suspensión de la credulidad / La llegada de la doctora Osip / De las virtudes del cannabidiol / Los factores anti-tumorales de los cannabinoides / Los sueños que se repiten / La inédita creación del espíritu / El método de María Zambrano / La poesía de Arseni y Andrei Tarkovski / La vida en los límites / El perro hospitalero / El destino de Robert H. Blyth / El homo viator de Gabriel Marcel / Caminando con la historia de Martín Barriuso / La justicia de Manuela Carmena / La hora de la política / Un recorrido por la historia / Caminando con Michel Onfray / La llegada a Melide / El papel de la filosofía en el mito / Las ideas revolucionarias de Manuel Castells / Comunidad, inmunidad, religión y umma / El problema del Islam / El Pulitzer de Kevin Carter / El papel del artista y la creatividad / La paz de Sájarov y el mal de Küng / El secreto de Oppenheimer / El Camino de Andoni Moreta / El lugar del psicótico / Los casos de Issei Sagawa y Altusser / Los postulados filosóficos / Lugares comunes / El Reino de Jesús / Fideísmo, deísmo, teísmo y panteísmo / El conocimiento de los cannabinoides de Manuel Guzmán Pastor / Caminando con August Strindberg / La psicosis de Swedenborg / Pasando miedo / El monumento del Monte del Gozo / La llegada a Santiago de Compostela / El comienzo del Camino / La cena en el albergue de Saint-Jean-Pied-de-Port y la partida / El viaje con la española / El final del sueño / Aparentemente sin conexión / La fisiología del sueño / La sonrisa del profeta Daniel [o parámbulo]

    Créditos de este ensayo dramatizado, Libro Tercero [o Primero] de CAHIER ÂME. Todos los que se aportan a través de estos comentarios.

    Manuel Guzmán Pastor / Clemente de Alejandría / Tomás de Aquino / Aristófanes / Aristóteles / Manuel Asensi / Marco Aurelio / Gaston Bachelard / Alain Badiou / Baudelaire / Samuel Beckett / Henri Bergson / Leon Bloy / Bollnow / Borchardt / Jorge Luis Borges / Joë Bousquet / André Bretón / Luis Buñuel / Agustín García Calvo / Giorgio Candoni / Catulo / Julio César / Cicerón / Pablo Coelho / Pablo de la Cruz / San Juan de la Cruz / Eduardo Chillida / Jacques Derrida / Emily Dickinson / John Donne / Meister Eckhart / Alfredo Eidelsztein / Paul Éluard / Epícteto / Epicuro / Esquilo / Filostrato / Otto Fisher / Quinto Horacio Flaco / Michel Foucault / Arturo Frydman / Robert Frost / Ana Goutman / Julien Green / Guardia Pons / Romano Guardini / Heidegger / Helena / Agustín de Hipona / Friedrich Hölderlin / Michel Houellebecq / Janni / Jenofonte / James Joyce / Juliano / Paul Klee / John Lennon / Levin / Henri de Lubac / Gregorio Luri / Martin Luther King / Peter Kingsley / Milan Kundera / Jacques Lacan / Laplace / Leibniz / C. S. Lewis / Locke / Ignacio de Loyola / Maurice Maeterlinck / André Malraux / Gabriel Marcel / François Mauriac / Dmitri Mendeléiev / Xurde Morán / Jean-Luc Nancy / Marie Nöel / Novalis / Teresa Oñate y Zubia / Rudolf Otto/ Guillermo Páramo Rocha / Parménides / César Pavese / Platón / Luis Pimentel / Alejandra Pizarnik / Plinio / Luz Pozo Garza / Giovanni Quessep / Ratzinger / Reichenbach / Renaud / Paul Ricoeur / Silvio Rodriguez / Enrique Rojas / Jean Jacques Rousseau / Carl Sagan / Guillemo de Saint-Thierry / Ada Salas / Singul / Salinger / Séneca / Edmund Spenser / Baruch Spinoza / Suter / Rabindranath Tagore / Tarrida del Mármol / Igor Teréntiev / Thibon / Ricardo Urueta / Vicent van Gogh / Craig Venter / Vico / Robert Walser / Simone Weil / María Zambrano / Andrei Tarkovski / Arseni Tarkovski / William James / Robert H. Blyth / Pável Florenskij / Martín Barriuso / Manuela Carmena / Jean-Jacques Rousseau / Condorcet / Michel Onfray / Antonio Piñero / Manuel Castells / Giorgio Agamben / Roberto Esposito / Vrúbel / Baars / Block / Calmet / Proudhon / Noam Chomsky / Andrej Sájarov / Hans Küng / Daniel Andréiev / La Biblia / La Bhagavad-gītā / Roosevelt / Blanchot / Althusser / Lao Tzu / Buber / Tim Robbins / Aristarain / Loisy / Erasmo / Montaigne / Ana del Valle / Cioran / W. B. Yeats / August Strindberg / Octavio Paz / Dylan Thomas / Lord Byron / René Char / Renard / Schopenhauer / Quenau / Sarraute / Ortega y Gasset / Fidel Fita / Aureliano Fernández Guerra / Bertrand Belin / José Slimobich / Mario Vargas Llosa / Mallarmé / Wittgenstein / / Carlos Paola / Silvia R. Pontevedra / Pablo García Baena / Emilio Olcina / Luis Vivanco / Abdennur Prado / José Lezama Lima / Francisco Pérez Abellán / Torcuarto Fernández Miranda / Romano Van Der Dussen / Proudhon / Gregorio Morán / Reinaldo Teixidor / Michel Onfray / Joan Garcés / Manuela Carmena / Cristina Sánchez / Guillermo Velasco / Francisco J. González Ponce / Aires Augusto Nascimento / Ricardo Alcocer Urueta / José Luis del Barco / Axel Cherniavsky / Feliciano Blázquez Carmona / Teresa Oñate y Zubia / Alister McGrath / Raúl González Salinero / Juan Pablo Martínez / Rolando Picos Bovio / Joaquín Beltrán Serra / Emilio Lledó / Antonio Malo Pé / M. Arnold / M. Nussbaum / Ángel J. Cappelletti / José María Zamora Calvo / Carlos Pereda / Thomas Robinson / Víctor Palacios Cruz / Carolina Pérez / José Manuel Cuesta Abad / Roni Akiki / Ángel Sánchez / Koldo Landaluze / Ángel M. Lorenz Rodríguez / Iván García Sala / Deborah García Bello / Juan Ramón Carbo García / Antonio Bentue / Anne Baring / Jules Cashford / Luz Pozo Garza / M. Albero / Jorge Montenegro Rúa / Emilio Aliaga Girbes / Maurice Blanchot / Gustave Thibon / Marcelo Augusto Pérez / Jacob Böhme / Victoria Cirlot / Cristóforo Gutierrez / René Uribe Ferrer / Carlos Alberto Carbajal Correa / Manuel Mandianos / Ana Goutman / Allan Hobson /

Es uno filósofo guardando silencio

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