El congreso del Finnegans Wake


Ne-Je, en realidad, se llamaba Lalamot Delalamarià. Su padre, un lexicógrafo nacido como Derrida en El-Biar, la Argelia francesa, fascinado por la obra de Joyce, la había inscrito tal que así porque tenía un amigo en el registro civil que le profesaba a Joyce la misma devoción. Ne-Je reconoce que siempre quiso mucho a su padre pero dice que maldita la gracia que supuso para ella llamarse así en la infancia y también después. Siempre escuchando lo mismo: “¡Qué nombre tan extraño!”

No, no podía responderles a eso con el cuento que me leía mi padre cada noche: “Then Nuvoletta reflected for the last time in her little long life and she made up all her myriads of drifting minds in one./ She cancelled all her engauzements./ She climbed over the bannistars; She gave a childy cloudy cry: Nuée! Nuée!”

No, ni podía responderles a eso contándoles ese cuento, ni podía decirles que su padre sólo había querido premiarla con un nombre escrito en una clave que no existe.

– ¿Clave? -interrumpo yo, todavía sin comprender…

Sí, clave porque las claves musicales son de Sol, Fa y Do y mi madre era pianista. No hay “là là” pero por aquel entonces ellos se amaban con locura… y lo más absurdo que se les ocurría era lo más apetecible. Lástima que aquello no durara eternamente pero ya se sabe lo que sucede con el amor entre burgueses.

– ¿Entre burgueses? -pregunto, ahora, anonadado yo…

– No le hagas caso -interviene Esva, en ese momento riendo-. Ahora, ya sólo te está tomando el pelo. Ella ha averiguado que te impresiona y se aprovechará de ello. Es lo que hace siempre…

Seguimos ascendiendo por la carretera. El cielo era tan asombrosamente azul que hasta podía decirse que dolía. Y, en varias ocasiones, nos habíamos girado para contemplar aquel escenario de lomas y cúspides que pronto dejaríamos atrás, y que ponía fin a las ascensiones de la Ruta que ellas siguieron y de la que había seguido yo. El orto había comenzado a las 8h05min. Y nuestras sombras se proyectaban en la margen izquierda de la carretera, recortadas por el verde prado.

A las 8h12min. un coto regional de caza y dos minutos después los aerogeneradores, al alcance de nuestras manos. A las 8h18min. hasta  Grandas nos restaban 13 km y de Berducedo nos separaban 6’3. La indicación también nos informa de que esa es la etapa 25 pero  no sé de qué recorrido. Y a las 8h19min. ya hemos coronado y hemos subido relativamente despacio.

Esva había decidido sumarse al congreso del Finnegans Wake porque le ofrecía un argumento sugestivo del que partir, en su tesis doctoral: la fenomenología del sueño.

– Cuando como sabrás -me dijo- la idea más extendida entre el materialismo filosófico, hoy en día, es que la fenomenología es una especie de devaneo estético…

Mais c’est super. Yo adoro los devaneos estéticos.

A mis nuevas amigas el congreso del Finnegans Wake las había defraudado pero no así el espectacular complejo arquitectónico de la ciudad origen, el Centro Niemeyer, al otro lado de esa ría en la que permaneciera atracado el buque-escuela  Juan Sebastián Elcano. Ellas se habían conocido en la coctelería de la Torre-Mirador, un restaurante circular de corte futurista desde donde creyeron divisar, más allá del puerto y de las últimas embarcaciones, el oleaje del Cantábrico, algunos kilómetros hacia el Norte pero entre esa masa brumosa y opaca de las bajas presiones, que habitualmente confunde la estructura misma del complejo con la atmósfera. Y desde donde admiraron las elevadas y rupturistas chimeneas del paisaje industrial, que fétido se prolongaba ante sus ojos en la dirección contraria, y por lo que dedujeron que el fuerte olor a ambientador del local se hacía necesario.

Después de conocerse, juntas se habían animado a visitar una exposición artística que se celebraba en el interior de la Cúpula. La pieza fundamental y la más replicada me dijeron que era la del monolito del RNA-mensajero. Un diálogo entre la abstracción y la concreción geométrica, entre la Ciencia y el Arte, el Tao y la lógica.

La pieza, en realidad, me dijeron que era un complejo tríptico, en el que el ‘Blanco sobre blanco’ del suprematismo de Malevich, con unas medidas  que -suponían- superaban los tres metros, y que por ello provocaba una sensación sobrecogedora, configuraba un ángulo recto con una especie de híbrido entre el monolito que aparece en el amanecer del hombre, por la forma, y la estela en diorita del Código de Hammurabi, por la escritura. Donde en letras que, graduadas como las de las pruebas optimétricas de visión, iban decreciendo en tamaño hasta que uno las tenía a la altura de los ojos… podía conocerse una versión histórica del relato del descubrimiento de la doble hélice, que también había sido grabada a lo largo de toda la piedra como margen del texto, en el lateral que configuraba un ángulo obtuso con una de las cajas metafísicas de Oteiza, la ‘Caja metafísica por conjunción de dos triedros, el ‘Homenaje a Leonardo’, la solución del espacio vacío, el espacio místico y oscuro del interior que sirve como protección espiritual. En la consideración conceptual de la práctica artística que nace de una nada que es nada, para llegar a una Nada que es Todo, la nada activa.

Que ahí será donde, por fin, abra los ojos; porque la ayuda providencial que no fui capaz de hacer converger en Natashia, tal vez Ne-Je me la estaba brindando sin pretenderlo. La exposición, en realidad, recogía los resultados de un experimento colectivo. Se mostraban algunos mapas situacionales y eso, independientemente, del que culminaba con el reverso de la pieza de Kubrick, el llamado monolito del RNA-mensajero. Pero en estos mapas que estaban sujetos tanto al suelo como a las paredes, lo que aparecía en ellos eran modelos de pensatividad… Y nada era casual, ni la presencia de Malevich, con su  manifiesto suprematista, blanco de plomo para el fondo, y blanco de zinc para la figura, reivindicando que sólo a través de la sensibilidad pura es posible llegar a un desierto, donde nada es reconocible excepto la sensibilidad… ni la cita con la vida descodificada de Craig Venter, el bioquímico que patentó la primera forma de vida creada por el ser humano, y que dice así: “Los poetas han afirmado que el secuenciamiento del genoma es un ejemplo de reduccionismo castrante, que les robará su inspiración. Nada más lejos de la verdad. Las complejidades y la maravilla del cómo las sustancias químicas inanimadas que forman nuestro código genético dan lugar a los imponderables del espíritu humano, deberían mantener a los poetas y filósofos inspirados durante milenios.” Y Ne-Je nos llamará ahí la atención sobre unas piedras que coronan la loma, y que le despiertan un pensamiento animista…

Mirábamos al mar del nebredo. Eso sí, bajando por asfalto puro y duro, y el nebredo era cada vez más lechoso. Y lo que pudimos observar, también desde ahí, serían los núcleos por los que atravesaríamos en la jornada de mañana, de camino al Acebo. Estábamos acercándonos a Buspol, ahora pisando camino pero camino pavimentado y aunque estrecho como un reguero. Detenidos frente a la capilla de Santa Marina de Buspol, no puedo sentirme más agradecido por estas compañeras de viaje. Ellas me lo confirman en seguida, no son religiosas pero en absoluto les molesta que otro lo sea. A mí eso se me hace algo difícil de entender todavía, que las personas puedan arrebatarse de ese modo en que ellas demuestran estarlo… sólo por la belleza que dimana de este entorno rústico y conmovedor. Pero si me confirman que detrás de sus dichosos semblantes no existe ningún sentimiento religioso… haré el esfuerzo de creerlas. De todas maneras leo en voz alta para salvaguarda de los tres, el final de la oración que aquí se nos ofrece:

Que venga en mi ayuda la poderosa intercesión de Jesucristo, Salvador del mundo, en cuya colegiata concluiré hoy mi caminar.”

Hay un limosnero y lo que escucho son algunos suspiros al despedirnos de este momento. Dejo que ellas se adelanten algunos pasos y deposito en el limosnero la misma cantidad que se pedía como donativo en el albergue. Esto prefiriéndolo. Y a las 8h34min. cierro el portillo tras de mí. Y doce minutos después tan solo son 11’5 km los que nos separan de Grandas de Salime pero serán esos los kilómetros más engañosos del mundo. Un sendero de piedrecillas y un zig-zag que, como adelanto, se nos hará eterno.
Y lo que quisiera resaltar es la sensación que nosotros tres vivimos. Porque habrá un momento dado… en que lo que habremos tenido que reprimir habrá sido el ceder a la tentación de salir corriendo y dejarnos caer planeando en ese mar de nubes. Un fenómeno atmosférico de magnitud espiritual. Pero una experiencia bellísima en cualquier caso. Con la meta tan al alcance de la mano ahí, ilusoriamente, y con la complicidad de Ne-Je, o la comprensión de las dos.

[AUAGGU]

https://elespiritudelchemin.wordpress.com/2017/08/21/el-ensayo/

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. ”El conocerse es en el Espíritu la existencia”

    H. W. F. Hegel

    Para quien conoce y recorre este camino… resultará relativamente sencillo situarse pero aún así va a chocarse con algunas extrañezas. Y en la segunda lectura, como es lógico, uno querría recorrer la acción de un modo lineal, consecutivo, aunque así se pierda el orden de la casualidad. Ésta que continúa es esa segunda lectura:

    El aliento de Natashia / La salida del albergue de Peñaseíta / El mágico bosque en el ascenso al Puerto de El Palo / Signos en devenir / En el Alto de El Palo la aparición de un viajero / De paso por Montefurado y de camino a Lago / Las confesiones de Robert Walser / Tras la comida, el viajero y el peregrino, se ponen en marcha / La llegada a Berducedo / La peregrina eslovaca / La estrategia del tejo / La llegada al albergue de La Mesa / El trágico accidente / Julien Green / El corazón de Dios / Creer y sentir / Las compañeras de camino / El congreso del Finnegans Wake / El discurso del placer / La pureza de la espiritualidad / El acelerador de personas / La llegada a Grandas de Salime / Los fundamentalismos cristianos / El albergue en Grandas de Salime / ¿Un milagro? / De Malévich y Baumgarten / La caja metafísica / La ayuda necesaria / Del complejo boceto / El beso de Natashia / El asesinato de la peregrina Denise Thiem / La salida de Grandas de Salime / El encuentro con C. S. Lewis, como Clive / Conociendo el amor / La fuerza del eros / La felicidad de la philia / La construcción de la amistad / El conocimiento intelectual de la caridad / La conversión de C. S. Lewis al cristianismo / El sentido del sufrimiento / La comida en A Fonsagrada / De la experiencia en la caja metafísica / Las explicaciones de Ne-Je / La molécula de la fe / El discurso del psicoanálisis según Alfredo Eidelsztein / El discurso del saber según Arturo Frydman / Los destinos celulares y el lenguaje del inconsciente /

    .

    / Atrévete a saber de la excelencia moral / El tacto infinito / Caminando con Diotima de Mantinea / La amistad para Aristóteles y Epicuro / La amistad para Cicerón y Séneca / La Durée de Bergson / Caminando con Guillermo Páramo Rocha / En el nombre de los matemáticos / El caparazón de Reichenbach / La llegada a O Cádavo / Con Alessia de Liubliana / Sin noticias de ellas / El método de C. G. Jung / La alucinación / Caminando con Adrienne von Speyr / De la aporía del instante / Hablando del odio y de Dios / El lenguaje de la palabra pura / La noche del amor perfecto / La despedida de Adrienne / Mauriac, el analista de conciencias / La llegada a Lugo / De la ciudad origen y el experimento colectivo / Los billetes de autobús / Los elohim y la oración incesante / El terremoto de Lisboa y la catedral de Lugo / Los principios del protestantismo / La verdad de Parménides / El despertar con Peter Grimmig / Sensaciones extrañas / La muchacha que andaba descalza / Las aves y las sibilas / El abandono / Los augures de Plinio / Los misterios de Santa Eulalia de Bóveda / Los galiambos de Catulo y el culto de Atis y Cibeles / La llegada a San Román de la Retorta / El homenaje de Luz Pozo Garza / La acogida de los peregrinos / La identidad de Euler / La suspensión de la credulidad / La llegada de la doctora Osip / De las virtudes del cannabidiol / Los factores anti-tumorales de los cannabinoides / Los sueños que se repiten / La inédita creación del espíritu / El método de María Zambrano / La poesía de Arseni y Andrei Tarkovski / La vida en los límites / El perro hospitalero / El destino de Robert H. Blyth / El homo viator de Gabriel Marcel / Caminando con la historia de Martín Barriuso / La justicia de Manuela Carmena / La hora de la política / Un recorrido por la historia / Caminando con Michel Onfray / La llegada a Melide / El papel de la filosofía en el mito / Las ideas revolucionarias de Manuel Castells / Comunidad, inmunidad, religión y umma / El problema del Islam / El Pulitzer de Kevin Carter / El papel del artista y la creatividad / La paz de Sájarov y el mal de Küng / El secreto de Oppenheimer / El Camino de Andoni Moreta / El lugar del psicótico / Los casos de Issei Sagawa y Altusser / Los postulados filosóficos / Lugares comunes / El Reino de Jesús / Fideísmo, deísmo, teísmo y panteísmo / El conocimiento de los cannabinoides de Manuel Guzmán Pastor / Caminando con August Strindberg / La psicosis de Swedenborg / Pasando miedo / El monumento del Monte del Gozo / La llegada a Santiago de Compostela / El comienzo del Camino / La cena en el albergue de Saint-Jean-Pied-de-Port y la partida / El viaje con la española / El final del sueño / Aparentemente sin conexión / La fisiología del sueño / La sonrisa del profeta Daniel [o parámbulo]

    Créditos de este ensayo dramatizado, Libro Tercero [o Primero] de CAHIER ÂME. Todos los que se aportan a través de estos comentarios.

    Manuel Guzmán Pastor / Clemente de Alejandría / Tomás de Aquino / Aristófanes / Aristóteles / Manuel Asensi / Marco Aurelio / Gaston Bachelard / Alain Badiou / Baudelaire / Samuel Beckett / Henri Bergson / Leon Bloy / Bollnow / Borchardt / Jorge Luis Borges / Joë Bousquet / André Bretón / Luis Buñuel / Agustín García Calvo / Giorgio Candoni / Catulo / Julio César / Cicerón / Pablo Coelho / Pablo de la Cruz / San Juan de la Cruz / Eduardo Chillida / Jacques Derrida / Emily Dickinson / John Donne / Meister Eckhart / Alfredo Eidelsztein / Paul Éluard / Epícteto / Epicuro / Esquilo / Filostrato / Otto Fisher / Quinto Horacio Flaco / Michel Foucault / Arturo Frydman / Robert Frost / Ana Goutman / Julien Green / Guardia Pons / Romano Guardini / Heidegger / Helena / Agustín de Hipona / Friedrich Hölderlin / Michel Houellebecq / Janni / Jenofonte / James Joyce / Juliano / Paul Klee / John Lennon / Levin / Henri de Lubac / Gregorio Luri / Martin Luther King / Peter Kingsley / Milan Kundera / Jacques Lacan / Laplace / Leibniz / C. S. Lewis / Locke / Ignacio de Loyola / Maurice Maeterlinck / André Malraux / Gabriel Marcel / François Mauriac / Dmitri Mendeléiev / Xurde Morán / Jean-Luc Nancy / Marie Nöel / Novalis / Teresa Oñate y Zubia / Rudolf Otto/ Guillermo Páramo Rocha / Parménides / César Pavese / Platón / Luis Pimentel / Alejandra Pizarnik / Plinio / Luz Pozo Garza / Giovanni Quessep / Ratzinger / Reichenbach / Renaud / Paul Ricoeur / Silvio Rodriguez / Enrique Rojas / Jean Jacques Rousseau / Carl Sagan / Guillemo de Saint-Thierry / Ada Salas / Singul / Salinger / Séneca / Edmund Spenser / Baruch Spinoza / Suter / Rabindranath Tagore / Tarrida del Mármol / Igor Teréntiev / Thibon / Ricardo Urueta / Vicent van Gogh / Craig Venter / Vico / Robert Walser / Simone Weil / María Zambrano / Andrei Tarkovski / Arseni Tarkovski / William James / Robert H. Blyth / Pável Florenskij / Martín Barriuso / Manuela Carmena / Jean-Jacques Rousseau / Condorcet / Michel Onfray / Antonio Piñero / Manuel Castells / Giorgio Agamben / Roberto Esposito / Vrúbel / Baars / Block / Calmet / Proudhon / Noam Chomsky / Andrej Sájarov / Hans Küng / Daniel Andréiev / La Biblia / La Bhagavad-gītā / Roosevelt / Blanchot / Althusser / Lao Tzu / Buber / Tim Robbins / Aristarain / Loisy / Erasmo / Montaigne / Ana del Valle / Cioran / W. B. Yeats / August Strindberg / Octavio Paz / Dylan Thomas / Lord Byron / René Char / Renard / Schopenhauer / Quenau / Sarraute / Ortega y Gasset / Fidel Fita / Aureliano Fernández Guerra / Bertrand Belin / José Slimobich / Mario Vargas Llosa / Mallarmé / Wittgenstein / / Carlos Paola / Silvia R. Pontevedra / Pablo García Baena / Emilio Olcina / Luis Vivanco / Abdennur Prado / José Lezama Lima / Francisco Pérez Abellán / Torcuarto Fernández Miranda / Romano Van Der Dussen / Proudhon / Gregorio Morán / Reinaldo Teixidor / Michel Onfray / Joan Garcés / Manuela Carmena / Cristina Sánchez / Guillermo Velasco / Francisco J. González Ponce / Aires Augusto Nascimento / Ricardo Alcocer Urueta / José Luis del Barco / Axel Cherniavsky / Feliciano Blázquez Carmona / Teresa Oñate y Zubia / Alister McGrath / Raúl González Salinero / Juan Pablo Martínez / Rolando Picos Bovio / Joaquín Beltrán Serra / Emilio Lledó / Antonio Malo Pé / M. Arnold / M. Nussbaum / Ángel J. Cappelletti / José María Zamora Calvo / Carlos Pereda / Thomas Robinson / Víctor Palacios Cruz / Carolina Pérez / José Manuel Cuesta Abad / Roni Akiki / Ángel Sánchez / Koldo Landaluze / Ángel M. Lorenz Rodríguez / Iván García Sala / Deborah García Bello / Juan Ramón Carbo García / Antonio Bentue / Anne Baring / Jules Cashford / Luz Pozo Garza / M. Albero / Jorge Montenegro Rúa / Emilio Aliaga Girbes / Maurice Blanchot / Gustave Thibon / Marcelo Augusto Pérez / Jacob Böhme / Victoria Cirlot / Cristóforo Gutierrez / René Uribe Ferrer / Carlos Alberto Carbajal Correa / Manuel Mandianos / Ana Goutman / Allan Hobson /

Es uno filósofo guardando silencio

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