De Paul Celan y Manuel Asensi


6h24min. Dadá no significa nada, escribió Tristan Tzara, como también que <<Por los periódicos sabemos que los negros kru llaman dadá al rabo de la vaca sagrada>>. Tzara que era tan rumano como la ciorba, una sopa, y el sarmele, un arroz con carne y especias que se envuelve en la hoja de la col o la vid, y las iglesias ortodoxas, llamadas en rumano biserica, y Vlad Tepes, con su odio por los boyardos, y Titi Dumitresco y Mircea Eliade y Cioran y, por último, Paul Celan, porque entonces su Chernivtsi natal lo era, no ucraniana, como hoy, sino la rumana Chernivtsi del sujeto mítico de la necesidad. Y aunque algunos también fueron el ser parisino, para la muerte. La de Celan en en el Sena, desde el Puente Mirabeu. <<Poesía: lo fatalmente único del lenguaje>>, que él pensaba. Pero no sólo eso de la poesía, sino también lo que se puede conocer a través de una entrevista que le realizaron en el año 1958, cuando aún resistía, y que aparece publicada en el libro de Sara Cohen, ‘El silencio de los poetas’: << […] ya no el lenguaje que un oído propenso todavía parece esperar de ella. Su lenguaje se ha vuelto más sobrio, más objetivo, desconfía de ”lo bello”, intenta ser veraz […] Lo que le interesa a este lenguaje es la precisión […] No transfigura, no ”poetiza”, nombra y denota, intentando medir el campo de lo dado y de lo posible. Naturalmente nunca actúa aquí el lenguaje mismo, el lenguaje sin más, sino un yo que habla bajo la especial perspectiva de su existencia, y que es quien se interesa por el perfil y la orientación. La realidad no está dada, la realidad exige que se la busque y logre>>. Y ahí Celan -aunque no lo parezca- se habría estado refiriendo a los distintos caminos que estaban siguiendo las palabras en el francés, y en el alemán en que él escribía y en el que siempre escribiría. Y yo podría no haber hecho notar esto último, podría haberlo descontextualizado de principio a fin… y quizá para ti ese <<ser del lenguaje>> habría quedado como inconsciente. 6h49min.

6h52min. Heidegger, en 1969, le comentará a un amigo: <<Celan está enfermo, incurablemente>>.  Años antes de su último paseo, con esas dos entradas en el bolsillo, de ‘Esperando a Godot’, el paseo hasta el puente Mirabeu, y desde el que navegará el Sena, a razón de un kilómetro diario,  hasta los once del día once en el que se le descubrió, Celan ya había intentado sucicidarse acuchillándose el corazón y también asesinar, en dos ocasiones,  a Gisèle Lestrange, la pintora, hija de aristócratas católicos, con la que se había casado, contraviniendo ella así a sus padres, después de conocer a su amante vienesa, Ingeborg Bachmann, que era poeta como él, y que llegó a ser una compañera espiritual para Gisèle después de su muerte. A su mujer Celan le dejó el tiempo como metáfora. Pero no, cuando yo te digo pisar la velocidad, eso es otra cosa, es la metonimia en el nivel menos preocupante del síntoma. Pero, entonces, ¿y que la muerte sea un maestro de Alemania, y sus ojos sean azules? Y ese es el motivo de que Lacan decidiera alterar el concepto de <<condensación>> de Freud pero la metáfora es lo que un yo poético no cesa de decir… lo que en Lacan tenderá a ser la sustitución de un significante por otro significante… la relación de parecido versus la relación de contigüidad. Sin embargo, el <<significante>>, lo que en Lacan va a ocupar la posición del inconsciente y va a encontrarse con ”ese vacío”… ayer le escucho -ya como en sueños- decir a Asensi que no debemos pensarlo sólo como lo oído -intuyo. Porque hay un lenguaje, en el que la diferencia de Derrida [la differance] no puede sino funcionar en el interior del sistema de la escritura fonética, que es lo que no hay: una escritura -dirá- puramente fonética. Porque en ella hay ‘signos’ no fonéticos, como la puntuación o los espacios… ya que la estructura y la necesidad… esto lo toleran mal, el concepto de ‘signo’. Pero hay un lenguaje, que yo no puedo obviar, que es el lenguaje no verbal que las personas me transmiten inconscientemente, y que tanto se me asemeja al lenguaje de la Naturaleza. del <<Ser>> a través de la Naturaleza. Un lenguaje al que si yo hoy todavía soy muy sensible, debí de ser mucho más sensible cuando, al comienzo, mi inteligencia, no me había restado aún ni un ápice de sensibilidad.  Quiero decir… una de las tres o cuatro o cinco personas más inteligentes que yo conozco es C., y como en persona yo -afortunadamente- no conozco a tantas… puedo observar que en C., la <<a-percepción>> ha sido seleccionada de forma inteligente, en detrimento de su sensibilidad. Porque sino fuera así no podría convivir con su entorno del modo en que convive, procurando ”no alterarlo”. Pero cuando Derrida nos hable de su diferencia [différance] va a sugerirnos incluso una forma factual de pensarla, que es el haz, <<lo faesceau>>, un tejido, porque nos refiriendo a algo absolutamente intrincado. Porque además de que algo no sólo no se pueda oír… como es esa de ortodoxia que rige la escritura de ese término… en su lengua, el neografismo de la diferencia en Derrida… el sentido, inclusivamente, sobrepasa otros órdenes del entendimiento.  Así que tal vez Asensi esté convencido de que .como él la llama- ”la mala leche de Lacan”, es única. Pero yo digo que lo que a mí me sugiere este ”acceso” de la cultura es que en esta época, que según Roudinesco se remonta en Derrida a 1965, que es donde aparece por primera vez esta ”diferencia”, en un texto sobre el Artaud sobre el que yo palidecía aquel día… En esta época, se genera una corriente, donde son identificables, sobre la misma idea, tres aproximaciones distintas, que son las de Lacan, Deleuze (‘Diferencia y Repetición’, 1968) y Derrida… pero sólo que hasta el momento yo haya identificado […]

De Celan dirá Michaux, que en él lo que era grave era demasiado grave, y que no hubiera consentido que alguien se entrometiera, utilizando para detenerte con frecuencia una sonrisa, una sonrisa que había pasado por mil naufragios. De Michaux dirá Celan que era un escritor extraño a todo lo que él era. Y Gadamer lo que se pregunta acerca de Celan es si su poesía es amorosa, es religiosa, o es un diálogo del alma consigo misma… porque existe un verso en su ‘Elogio de la lejanía. Poema de amapola y memoria’, 1952, en el que el yo y el tú, esas instancias de las que hoy tendré que tomar notas a través de Asensi… el yo y el tú se confunden, y que dice así: <<En la fuente de tus ojos/ viven las redes de los pescadores de la mar del extravío./ En la fuente de tus ojos/ el mar cumple su promesa./ Aquí arrojo yo/ un corazón que se detuvo entre los hombres/ mi ropa, y el esplendor de un juramento […] En la fuente de tus ojos desvarar suelo y sueño un rapto/ una red prendió una red/ nos separamos enlazados […]//>>

Muchos besos, miamor :-)

Es uno filósofo guardando silencio

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