La casualidad de Daniel


Jacqueline regresa con el grupo de los americanos al completo y Solange y yo aceptamos acompañarles hasta el Gau Txori, que era donde ellos tenían previsto cenar cuando, al pasar por delante del albergue municipal, un vehículo comienza a darnos las luces y hacer sonar el claxon como enloquecido. Nos miramos los unos a los otros y no entendemos nada pero cuando el vehículo se detiene, y se baja de él Daniel, se trasluce que para nuestros amigos americanos algo insólito sucede. Y lo que son las casualidades o lo pequeño que es el mundo, y no quiero decir con esto que sólo lo sea para las élites pero ahora seguimos andando hacia el Gau Txori y somos uno más. Daniel ha reconocido entre los americanos a unos amigos de sus padres, ambos científicos, así que se ha bajado con sus cosas del coche de sus propios amigos y se ha unido a nosotros. Daniel y los amigos de Daniel habían estado celebrando un cumpleaños en la selva de Irati y ahora se dirigían a Pamplona.

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Es uno filósofo guardando silencio

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