En el vientre de las madres de Marin Ledun


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Por simplificar, el Peregrino pensó en adquirir una segunda guía para afrontar el Camino y se había detenido delante de La Rue en Pente, en Bayona, cuando a través de esa caligrafía leyó parte de la sipnosis de otra de las obras de Marin Ledun, ‘Dans le ventre des mères’: <<Pero esa doble línea que compara la matriz de las mujeres con las estrellas y las estrellas muertas me estremece.>> Da dos pasos atrás, que podemos suponer que fueron producto de ese vértigo del que ahora nos habla. Y comienza una curiosa cuenta atrás a través de las obras que ha leído a lo largo de toda su vida, hasta dar con el momento preciso en que dejó escapar la oportunidad de ser realmente feliz. Y, a la hora de interpretar porqué ‘Dans le ventre des mères’ provoca esa reacción extrema en él, hay que tener en consideración que esta historia es la continuación de ‘Marketing Viral’.

Se conoce como marketing viral el empleo de las técnicas de mercadotecnia para propagar exponencialmente una información. Ledun había diseñado su experiencia de investigación, entre los años 1999 y 2007, cuando estaba en contacto con el trabajo de los científicos del Centre à l’energie atomic, el CNR y el Centre national d’études des télécommunications, que le había empleado. Así que sitúa su acción en el campus de una universidad, la de Grenoble, a la que se desplaza como profesor Nathan Seux, un sociólogo que investiga en el campo de la sexualidad humana y que se siente atraído por la hija de Peter Dehan, Laure.

Dehan, al que obsesionan los cultos paganos, el transhumanismo y la eugenesia, es el líder delirante o demiurgo de una secta de ”aprendices de brujo”: <<Después de ocho años de conferencias sobre la autoridad, la violencia simbólica y la dominación, Nathan se encuentra en el laboratorio en una posición muy incómoda.>>

Pero además Ledun nos explica que la novela surge a raíz del debate que suscita en él la tesis sobre la bio y la nanotecnología de un estudiante de doctorado. Y también, el porqué sitúa la acción de ‘Dans le ventre des mères’ en Ardéche, el departamento donde pasó su infancia, que es hermoso pero duro y austero y que, -sobre todo él objetiva- es una zona marcada por la religión. Así que hay que tratar de explicarse los sucesos de Thines, esa villa en Ardéche en el que son exhumados esos 87 cuerpos de hombres, mujeres y niños, cuerpos que sufren mutaciones genéticas, que han sido eviscerados y abrasados vivos en esa fosa común, bajo la óptica de la <<idolatría>>. Porque el referente intelectual en esta obra es Erskine Caldwell, en ‘God’s Little Acre’, y que se remite a ese Dios que nos jugó una mala pasada, cuando nos dio un cuerpo que nos impone un sentir y unos dictados, y predicadores, que nos dictan cómo tenemos que vivir.

Hay lectores que ven en el personaje de Vincent Augey, el comisario de la policía, al protagonista de la historia, el que es elegido por el sistema para llevar a cabo la persecución pero Ledun declara que de él tiene menos que decir. Porque para él, como autor, Laure Dehan es la heroína, la única superviviente a la explosión, una mujer que lucha por recuperar la dignidad y la libertad, y que aunque está infectada por ese virus, de forma paradójica, el virus, como si fuera una droga, la hace más fuerte.

Algunos vieron en Thines un 4X4 alejándose o huyendo antes de la explosión, Laure entre los escombros, obsesionada por proteger a su hija de nueve años, la hija que persigue encontrar. Y Augey sabe que Laure le conducirá hasta la solución al enigma de esos cuerpos carbonizados que no se pueden explicar.

El vientre –plantea el autor- es la explotación despiadada del cuerpo humano como un componente de laboratorio. Así que en su novela lo que intenta es explorar las extrañas relaciones que existen entre la fascinación por la mitología y el poder, y la rentabilidad de la investigación y el progreso tecnológico. Y de ese modo nos introducirá en ello, a través de Cérimex, el laboratorio donde esos chips de DNA son implantados en el tronco cerebral y en el sistema nervioso, con la intención de agitar nuestras conciencias. Y mientras Laure propaga el mal que la destruye… la cacería se desarrolla a través de ciudades como Berlín, en el Erwin Schrödinger-Zentrum de Adlershof, Zagreb y el sur de Sicilia. Porque <<todo el mundo deja huellas detrás y todo el mundo se pasa la vida tratando de borrarlas.>>

GUÍA SURREALISTA DEL CAMINO

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Es uno filósofo guardando silencio

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