El autor de novela negra Marin Ledun


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Solange conocía al autor Marin Ledun por dos de sus obras más polémicas: Les visages écrases (2011), una novela acerca de la sumisión y sus mecanismos y del sufrimiento laboral, y L’homme qui a vu l’homme (2014). Con esta última, Solange había ocupado largas horas de las muchas en vela que había pasado en el hospital en espera de que su marido abandonase el quirófano.

Acerca de ‘El hombre que vio al hombre’, el propio Ledun cuenta que acababa de mudarse a la región de Aquitania, en el suroeste francés, por la misma época en que el ciclón Klaus se abatía sobre el Atlántico y al mismo tiempo que lo hacía sobre él, << actuando como una especie de revelador salvaje y natural.>> Ledun estaba entablando relación con una realidad distinta, una realidad como es la realidad del independentismo vasco. Esto todos los que nos hemos acercado a ello lo hemos experimentado de algún modo, ya que era lo natural porque es lo que se respira cuando transitas por su tierra: el sentir y el carácter de los vascos. Pero para Ledun -que reconoce que por aquel entonces la cuestión de ”los raptos” le era muy desconocida- resultó un golpe cuando el cuerpo de Jon Anza fue encontrado, en marzo del 2010, en el depósito de cadáveres de Tolouse, porque -como él mismo explica- el asunto se convirtió en algo muy turbio.

Anza, miembro del comando Lau Haizeta, había pasado cerca de viente años en la cárcel por participar en el asesinato de Leopoldo García Martín, desapareciendo en extrañas circunstancias en abril del 2009. Anza se reincorporó a ETA en el año 2005, esto se sabe -al parecer- porque la propia organización lo contó en mayo del 2009. Y es que Anza no desaparecía solo sino con un cáncer, y con los 300.000 euros que la organización le había confiado.

Ledun, con ese hambre de objetividad que le caracteriza, tras el secuestro de Jokin Sasco declarado muerto el 10 de enero del 2009 y alter ego de Anza en el relato, conduce al personaje del periodista Iban Urtiz, vasco por parte de padre pero que ha vivido ajeno a la lucha de ese pueblo, llevándolo a internarse en ese mundo de silencio, donde cualquier vasco con el que hablases de la paz por  aquel entonces… te pedía que bajaras la voz porque ellos sospechaban del oído que fuera. Tú podías mirar a tu alrededor y no ver a nadie cerca pero ellos, aún así, nunca se confiaban. Así que esto nos dice Ledun: <<Mira,escucha, estos son los hechos, y ve los hechos y las consecuencias, la condición humana, la desesperanza, el odio, la violencia, la corrupción policial, judicial o política, el poder, el crimen, los compromisos, la historia de un país, de una región y mis personajes de carne, de sangre y de emociones que luchan dentro de todo eso.>> Y Mari Otxandi llama a esto el río más largo.

GUÍA SURREALISTA DEL CAMINO

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Es uno filósofo guardando silencio

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