La Posada en Roncesvalles


”No me aprietes tanto que casi no me dejas respirar” -eso Helga cuando la abrazo con entusiasmo porque los he tropezado a ambos frente a la puerta de la Colegiata. Ni Nelson ni ella han visto a Manoj pero, aunque no sé porqué motivo, sé lo que debo decirles, sé que ninguno de nosotros debe sentirse preocupado por él. Y como ellos tienen una habitación en la Posada, el primer edificio civil de Roncesvalles, decido aceptar su oferta y ducharme y vestirme ahí para poder realizar juntos la visita con guía que ellos habían planeado realizar.

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Es uno filósofo guardando silencio

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