La opción de Valcarlos e Ibañeta


El grupo de los españoles, Helga y Nelson, toman lo que se conoce como Camino de Mayorga, despidiéndose de Saint-Jean-Pied-de-Port desde el aparcamiento que se localiza poco más adelante, cuando Hervé los pierde de vista. Deben ir con cuidado, en fila de a uno, porque circulan por el arcén derecho de la carretera y, tras un tramo corto, abandonan la D-933, también por la derecha, dispuestos a cruzar la Nive por el pequeño puente de metal verde. Los perros que antes les salen al paso no son peligrosos, porque ellos son muchos y los amedrentan. Y, sobrepasado el puente, todos se mostrarán de acuerdo en que el paisaje de la campiña vasco-francesa es adorable. Sus expresiones son de felicidad, incluso la que hasta hace minutos al hombre le había parecido triste: es hombre y es caminante, no peregrino aún, porque en el instante en que eso lo piensa… no es todavía uno que tiene la ciudadanía en otro Estado. Y alcanzan Lasse girando a la izquierda, y todos aún sonríen y se sonríen, aunque Susana de vez en cuando se da la vuelta en su busca. Miran hacia las montañas que recorrerá el otro pero eso, de entre ellos, ninguno lo sospecha. Nunca van a sentir duda alguna de la dirección que deben de seguir en este tramo. No ven flechas pero porque en estos primeros kilómetros han sido sustituidas por unos indicadores plastificados y fijados por los Amigos del Camino. Bonitos, sobre fondo amarillo y donde predomina el azul y también el verde del GR. Eso sí, por asfalto casi hasta el mismo Ventas (km 8) la zona de los centros comerciales, incluido un Mango y ya en España. Dependiente del ayuntamiento de Urdazubi-Urdax y de la Asociación Dantxarinea resultó afectado a raíz de los últimos atentados que sufre París, debido -es sólo una suposición- a los protocolos automáticos del nivel de alerta anti-terrorista. Pero que esto de España es un decir, aunque para Helga y Nelson no, porque como a ésta ha comenzado a dolerle la rodilla, ellos deciden proseguir directos hacia Valcarlos/Luizaide por la N-135. Más áspera por el tráfico que la transita pero con menos altibajos y, por lo tanto, más llevadera y por la que se ganan algunos metros.

[SEGUIR LEYENDO]

Es uno filósofo guardando silencio

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s