La percepción errónea


”Te había dado un ultimátum” la tarde anterior y cuando le escuché irse sólo estaba esperando a que tú llegases. Y mi percepción me engañó. Escuché como alguien abría la puerta de la calle y cintas de embalaje, aunque no podía saber si ”en realidad” eras tú o era él o quien diablos era. Pero si que alguien preparaba una mudanza.

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Es uno filósofo guardando silencio

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