El ego


”Y el tener que recordar lo malo y no tanto lo bueno es es peaje que se paga por volver a tener un ego. Un ego que es necesario mantener si el otro nos demuestra que sólo sabe ser su ego. Y por eso no regresé a ti hasta que contigo fui capaz de liberarme de mi ego. Como fui capaz y como esas almas de las que el rabino McDonald habla, en aquel ‘instante’. Cuando olvidé la razón por la que me encontraba ahí. ¿Te imaginas que sea algo más que una leyenda, que los amantes se prometan amor eterno y que se busquen desesperadamente en la cadena evolutiva?”

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Es uno filósofo guardando silencio

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