El menú especial de La Terraza de Lucía en Lugones y sus cachopos.


La terraza de Lucía

.

Estuvimos allí, por vez primera, en marzo del 2015 y pensé que debía regresar. Lucía es una persona de apariencia altiva pero que sabe mostrarse muy agradable si la  persona piensa que lo merece. En la terraza, aquel día, no pudimos comer y el local es el del típico chigre asturiano. Fuimos allí, por supuesto, llevados por la fama que tienen sus cachopos, que son la especialidad de la casa y no defraudó. Pero aún así, el cachopo Lucía me recordó al tradicional rollo de carne, por la tortilla francesa y la salsa, y como para gustos sabores… no lo repetiría y, sin embargo, la persona que me acompañaba lo repetiría tranquilamente. Y de hecho si volvimos volvimos porque él siempre me estaba recordando que, aquella vez, yo había prometido regresar. Y eso algo que hicimos ayer. Cuando ya sabía que Lucía había introducido algunos cambios, como el de la cocina por encargo, para disfrutar de ella en tu propia casa. Y el menú especial para dos.

Y sobre ello: el torto de maíz hay que probarlo, lo sirven con lonchas de jamón serrano. Las rabas de calamar pues como rabas de calamar congeladas, con  un rebozado que pedía ese limón y más de un limón. Pero, ¿y los cachopos? El mejor para nosotros el de ternera con jamón y queso de cabra. No es ni una carne extraordinaria ni una carne muy mediocre. Pero es un plato muy abundante, y las patatas me gustaron. Tampoco da como para tirar voladores pero sales contento. Sólo que no es cuestión de ir a un sitio y tener que andar  como pidiendo favores: que si podemos salir a la terraza… que si puedes bajar esa tele del demonio, que no te deja ni hablar; y encima es que era el programa más estúpido del mundo, cuando hoy la actualidad política es de rigor. Y está bien tener carácter e imponerte pero no sin ninguna necesidad. Aunque, claro, eso cosa de cada uno. Y el pan, no. Pero el vino cojonudo. Y tampoco Lucía nos puso ninguna pega en ese sentido. A que quisiéramos tomar vino y no sidra o cerveza, que es lo que se lee en el menú. Entonces, son muy normativos y eso puedo entenderlo, que cada uno en su casa actúe como quiera pero no tengo pensado volver. Porque -aunque esté mal decirlo- prefiero la amabilidad indiscriminada como sistema. Y es una lástima porque en verano esa brisa de la terraza es una gozada.

Supongo, también, que hay quien pueda cuestionarse lo de las banderas sobre los cachopos y en las que se escriben los nombres pero a mí las banderas no me ofenden, como tampoco me sensibilizan. Sin embargo, Mireia llorando hoy porque ganó esa medalla olímpica mientras el himno suena [esto lo escribo el mismo día en el que le hago la crítica a ‘El rincón de Gelu’] sí, porque fue bonito verla emocionarse.Y eso es todo. Lucía no me cae mal y su tarta está muy rica. Pero no siempre me apetece tener que andar con tanto cuidado y tanto cuento… y eso, cuenta mucho. En mi caso la verdad es que sí, porque practico la amabilidad por sistema, cuando voy a recibir hospitalidad. Aunque como experiencia lo recomiendo, y frente  a algunas otras que no. Como, por ejemplo, la ‘Sidrería Tropical’ en Gijón. Que tiene mucha fama. Y es aún más normativo que Lucía y con una cocina con mucho menos talento.

.

.

.

.

Es uno filósofo guardando silencio

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s