El viaje [CHARLES BAUDELAIRE]


2. ÚLTIMA CASA DE ORBÓN DE ARRIBA

.

[…] Para no convertirse en bestias, se embriagan
De espacio y de luz, y de cielos incendiados;
El hielo que los muerde, los soles que los broncean,
Borran lentamente la huella de los besos.

Pero los verdaderos viajeros son los únicos que parten
Por partir; corazones ligeros, semejantes a los globos,
De su fatalidad jamás ellos se apartan,
Y, sin saber por qué, dicen siempre: ¡Vamos! […]

.

Número 86 de la & POEMA-TURA

.

.

.

.

Twitter de María Camín

[los anuncios que se vean a partir de estas líneas serán una penalización que me impone el sistema por no pagar para que se me retiren]

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Charles Baudelaire; Para mi el titulo del libro “Les Fleurs du mal” es muy poético, profundo evocador, para mi es un libro filosófico el cual con su enigmático libro enmascara una de las más grandes filosofías la de la belleza y la necesidad del mal.

    37. El gato

    Ven, bello gato, a mi amoroso pecho;
    Retén las uñas de tu pata,
    Y deja que me hunda en tus ojos hermosos
    Mezcla de ágata y metal.

    Mientras mis dedos peinan suavemente
    Tu cabeza y tu lomo elástico,
    Mientras mi mano de placer se embriaga
    Al palpar tu cuerpo eléctrico,

    A mi señora creo ver. Su mirada
    Como la tuya, amable bestia,
    Profunda y fría, hiere cual dardo,

    Y, de los pies a la cabeza,
    Un sutil aire, un peligroso aroma,
    Bogan en torno a su tostado cuerpo.

    117. El amor engañoso

    Cuando te veo cruzar, oh mi amada indolente,
    Paseando el hastío de tu mirar profundo,
    Suspendiendo tu paso tan armonioso y lento
    Mientras suena la música que se pierde en los techos.

    Cuando veo, al reverbero del gas que va tiñéndola,
    Tu frente aureolada de un mórbido atractivo
    Donde las luces últimas del sol traen a la aurora,
    Y, como los de un cuadro, tus fascinantes ojos,

    Me digo: ¡qué bella es! , ¡qué lozanía extraña!
    El taraceado recuerdo, pesada y regia torre,
    La corona, y su corazón, prensado como fruta,
    Y su cuerpo, están prestos para el más sabio amor.

    ¿Serás fruto que en otoño da sazonados sabores?
    ¿Vaso fúnebre que aguarda ser colmado por las lágrimas?
    ¿Perfume que hace soñar en perfumes lejanísimos,
    Almohadón acariciante o canastilla de flores?

    Sé que hay ojos arrasados por la cruel melancolía
    Que no guardan escondido ningún precioso secreto,
    Bellos estuches sin joyas, medallones sin reliquias
    Más vacíos y más lejanos, ¡oh cielos!, que esos dos tuyos.

    Pero ¿no basta que seas la más sutil apariencia,
    Alegrando al corazón que huye de la verdad?
    ¿Qué más da tontería en ti o qué más da indiferencia?
    Te saludo adorno o máscara. Sólo adoro tu belleza.

    25. La cabellera

    ¡Oh vellón, que rizándose baja hasta la cintura!
    ¡Oh bucles! ¡Oh perfume cargado de indolencia!
    ¡Éxtasis! Porque broten en esta oscura alcoba
    Los recuerdos dormidos en esa cabellera,
    La quiero hoy agitar, cual si un pañuelo fuese.

    Languidecientes asias y áfricas abrasadas,
    Todo un mundo lejano, ausente, casi muerto,
    Habita tus abismos, ¡arboleda aromática!
    Tal como otros espíritus se pierden en la música,
    El mío, ¡oh mi querida!, navega en tu perfume.

    Lejos iré, donde árbol y hombre, un día fuertes
    Fatalmente se agostan bajo climas atroces;
    Firmes trenzas, sed olas que me arranquen al fin.
    Tu albergas, mar de ébano, un deslumbrante sueño
    De velas, de remeros, de navíos, de llamas:

    Un rumoroso puerto donde mi alma bebiera
    A torrentes el ruido, el perfume, el color;
    Donde naos surcando el oro y el moaré,
    Abren inmensos brazos para estrechar la gloria
    De un puro cielo, donde vibre eterno calor.

    Y hundiré mi cabeza sedienta de embriaguez
    En ese negro océano, donde se encierra el otro,
    Y mi sutil espíritu que el vaivén acaricia
    Os hallará otra vez, ¡oh pereza fecunda!
    ¡Infinitos arrullos del ocio embalsamado!
    Oh cabellos azules, oscuros pabellones
    Que me entregáis, inmensa, la bóveda celeste;
    En las últimas hebras de esas crenchas rizadas,
    Confundidos, me embargan los ardientes olores
    Del aceite de coco, del almizcle y la brea.

    Durante edades, siempre, en tu densa melena
    Mi mano sembrará perlas, rubíes, zafiros,
    Para que el deseo mío no puedas rechazar.
    ¿No eres, acaso, oasis donde mi sueño abreva
    A sorbos infinitos el vino del recuerdo?

    26. Te adoro como adoro la bóveda nocturna
    ¿Oh vaso de tristeza! ¡Oh mi gran taciturna!
    Y tanto más te adoro cuanto te escapas más,
    Y cuando me parece, ¡oh lujo de mis noches!
    Que con más ironía amontonas las leguas
    Que separan mis brazos de la inmensidad azul.

    Me dispongo al ataque y acometo el asalto
    Como tras un cadáver un coro de gusanos
    Y me enloquece, ¡oh fiera implacable y cruel!
    Hasta esa frialdad que te vuelve aún más bella.

    27. En tu calleja harías entrar, mujer impura,
    Al universo entero. El hastío te hace cruel.
    Para entrenar tus dientes en juego tan insólito,
    Cada día necesitas morder un corazón.
    Tus encendidos ojos igual que escaparates
    O brillantes bengalas en bulliciosas fiestas,
    Usan con arrogancia de un prestado poder
    Sin conocer jamás la ley de su belleza.

    ¡Máquina ciega y sorda, fecunda en crueldades,
    Saludable instrumento, bebedora de sangre!
    ¿Cómo no te avergüenzas? ¿Todavía no viste
    En todos los espejos decrecer tus encantos?
    La enormidad del mal, en que te crees tan sabia,
    ¿No te hizo jamás retroceder de espanto
    Cuando Naturaleza, con ocultos designios,
    De ti puede servirse, ¡oh reina del pecado!
    -De ti, vil animal- para engendrar un genio?
    ¡Oh fangosa grandeza! ¡Oh sublime ignominia!

    1. (yo) prefiero esto.

      [y su celebrar]

Es uno filósofo guardando silencio

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s