El Cambio [DENISE LEVERTOV]


8. eL MUSEO DE LA ALDEA

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Por años, los muertos
fueron el peso terrible de su ausencia,
el peso de lo que no se puso en sus manos.
Rara vez, una aparición —visión o sueño—
sostenía un instante esa carga, como quien
se para detrás y brevemente recibe
el peso de una mochila.
Pero las correas, y el dolor, seguían ahí—
aunque se puede aprender a no sentirlas
excepto cuando la memoria malvada
tira de golpe hacia abajo.
De a poco llega la sensación
de que, por un tiempo, esa carga fue
lo que de alguna manera necesitabas.
Qué endeble andar sin eso, suelto,
de acá para allá, chocando contra lo sólido.
Y después empiezan a volver, los muertos:
pero ya no como visiones. No están más
separados, no son visibles, no […]

* POEMAS

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Número 72 de la & POEMA-TURA

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Twitter de María Camín

[los anuncios que se vean a partir de estas líneas serán una penalización que me impone el sistema por no pagar para que se me retiren]

 

Es uno filósofo guardando silencio

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