De los peregrinos motivos tan distintos para emprender el Camino


saliendo de Cizur Menor

Otmar, con su incipiente obesidad mórbida, comenzaba a caminar ahí mismo. Ayer había tomado un taxi desde Pamplona, y su motivo (o el que confesaba) era una recomendación de su dietista: el Camino como ejercicio de adelgazamiento. ¿Y tú? -me preguntó. Le dije que hacerme valiente, perder miedos. Y le gustó o esa impresión me dio. Y a pesar de que yo, al menos, no deseaba compañía… acepté la suya de buen grado. Día de neblina y húmedo mientras nos encaminábamos hacia el Monte del Perdón.

Camino Etapa

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Dejamos una urbanización a la derecha. Otmar me es simpático, y me enternece que un hombre tan grande y tan fuerte… pueda sentirse más desorientado que yo. El Camino va de frente y hablamos de mis dudas; las únicas que tengo, lo que a mí me desmoralizan los Altos y los tramos en subida. Álamos, una chopera, y entonces llegamos a un instante donde, a la izquierda hay unos patos silvestres, campando a sus anchas en una charca… y ya comienza a ser todo muy bonito, y yo le pido a Otmar que siga, me tenía que quedar a lo mío, necesitaba un desahogo de varias maneras… y lo dejé irse y empecé a caminar sola.
Amanecer Camino

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ARTE HABITANTE

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Es uno filósofo guardando silencio

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