PLUTO DE ARISTÓFANES [Historia de la comedia y críticas] Imagen: Anuncio estreno en el Centro Niemeyer


Pluto de Aristófanes

 

Pluto es la última comedia de Aristófanes llegada a nosotros y es claramente más que un atisbo de lo que será la Comedia Nueva posterior, por muchos rasgos en general pero por dos fundamentales…

Crémilo, un viejo de pocos recursos económicos va al templo del dios para preguntar de qué manera podría llevar una vida más próspera y cómoda. El oráculo le ofrece la siguiente respuesta: que tan pronto como salga del templo, acompañe al primero con el que tropiece su pie. Es así como se encuentra con un viejo ciego de aspecto lamentable. Lo acompaña, siguiendo el Oráculo y este anciano resulta ser Pluto. El esclavo que va con él, Carión pronto dejará de reírse del hallazgo de su amo cuando oiga de boca del propio ciego su identidad. Crémilo, orgulloso de su hallazgo hace llamar a sus compadres labriegos para que compartan su alegría. Es así como irrumpe el coro en escena. Guiados por Carión comparecen en escena, donde limitarán su actuación a intervenciones del corifeo y a danzas que sirven solamente para llenar los intermedios entre los distintos actos y escenas en que se divide la obra. Crémilo decide llevar a Pluto al templo de Asclepio para que recobre la vista y puedan todos disfrutar de riqueza. Perjudicada por ello, Penía, la pobreza viene a insultar a los que arreglaron el asunto y se entabla un diálogo de muy buena calidad en el que se someten a juicio comparativo por parte de Blepsidemo y de Crémilo las carencias de Penía y los bienes de Pluto.

Otras muchas personas vendrán a exponer también sus quejas. Así veremos aparecer por escena al Hombre Justo, a un Sicofanta, una Vieja y un Joven. Es tal el revuelo que hasta el mismísimo Hermes viene a pedir trabajo, acuciado por el hambre y reivindicando que como todos son ricos ya nadie se acuerda de los dioses. Incluso un sacerdote de Zeus viene a quejarse también del vacío de sus tripas impropio de su rango.

Pluto es la última comedia de Aristófanes llegada a nosotros y es claramente más que un atisbo de lo que será la Comedia Nueva posterior, por muchos rasgos en general pero por dos fundamentales. El primero es la ausencia de parábasis, aquella parte en la que el poeta hacía despojarse al coro de su máscara y dirigirse al público en su nombre para exponer sus ideas acerca de temas que afectaban a la ciudad en su conjunto o a los propios intereses del poeta. El otro rasgo diferenciador es el papel del coro en la acción que se reduce casi a un mero elemento decorativo que danzará para entretener los períodos de descanso entre escenas.

*Fuente de la información:

Compañía Helios de Teatro Griego Clásico

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Javier Gurruchaga en la piel de Pluto

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Pluto, lentejas y libertad

Pluto, el dios del dinero, va cantando ciego por las calles. Está triste porque no sabe a quién se da. Quisiera repartirse con justicia entre toda la gente honesta… Los que no lo tienen lo reclaman, y los que ya lo tienen no lo quieren soltar. Pero Crémilo, un agricultor arruinado, le devuelve la vista. Y empieza la fiesta. Un sueño para unos, una pesadilla para otros…

Pluto, es la historia de una utopía, del sueño del reparto justo de la riqueza, del dinero, es decir de Pluto. Ahí es nada. Ya le preocupaba a Aristófanes en el siglo IV antes de Cristo. Le preocupaba en un país mediterráneo donde la democracia perdía pie. Donde la corrupción de sus políticos era alta, alto el nivel de pobreza y baja, muy baja, la posibilidad de conseguir al menos un plato de lentejas. Donde algunos ciudadanos se hacían esclavos para trabajar y así poder comer…

Atenas hace ahora 25 siglos. Aristófanes no es nuestro contemporáneo, nosotros somos ahora contemporáneos de Aristófanes.

Si el humor nos democratiza porque la risa sana nos hace perder el sacrosanto respeto a los dogmas sociales, Pluto es humor del bueno porque además nos hace reflexionar. Un humor ácido, satírico, deslenguado, que nos invita a la fiesta. A la fiesta de la utopía. Una fiesta donde la pobreza esté erradicada y la riqueza, es decir Pluto, lejos de abusos, de exclusiones, de trampas, de mentiras…

¿Se imaginan?

Magüi Mira

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‘Pluto’ llega al Festival de Teatro de Mérida

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Twiter de Camín María

[los anuncios que se vean a partir de estas líneas serán una penalización que me impone el sistema por no pagar para que se me retiren]

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  1. La plaza del Niemeyer, escenario de comedia clásica

    La explanada del complejo cultural acogerá el viernes la representación de “Pluto”, – si el tiempo lo permite

    S. F.

    La plaza del Niemeyer acogerá el viernes la representación de la comedia “Pluto”, de Aristófanes, si el tiempo lo permite. La producción del Festival de Teatro de Mérida se trasladará al interior del auditorio del Niemeyer si el cielo amenaza lluvia. La explanada del complejo cultural acogió el verano pasado su primera representación de teatro: la tragedia “Hécuba”, un recital artístico de Concha Velasco a las órdenes de José Carlos Plaza y con José Pedro Carrión entre los actores principales.

    “Pluto” es un espectáculo que dirige Magüi Mira y que cuenta con un reparto de campanillas que encabeza Javier Gurruchaga e incluye a Marisol Ayuso, Marcial Álvarez, Jorge Roelas, Ana Labordeta, Juan Meseguer, Sergio Otegui,Toni Misó y Cayetano Fernández.

    Escribe Magüi Mira en el programa de mano: “‘Pluto’ es la historia de una utopía, del sueño del reparto justo de la riqueza, del dinero, es decir de Pluto. Ahí es nada. Ya le preocupaba a Aristófanes en el siglo IV antes de Cristo. Le preocupaba en un país mediterráneo donde la democracia perdía pie. Donde la corrupción de sus políticos era alta, alto el nivel de pobreza y baja, muy baja, la posibilidad de conseguir al menos un plato de lentejas. Donde algunos ciudadanos se hacían esclavos para trabajar”.

    http://ocio.lne.es/agenda/noticias/nws-331786-la-plaza-niemeyer-escenario-comedia-clasica.html

  2. La utopía de ‘Pluto’, crítica y musical
    Magüi Mira pone en escena el texto de Aristófanes, sexto montaje del festival

    Se apagan las luces y comienzan a brillar la arena del teatro romano. Aparece en escena Pluto (Javier Gurruchaga), el dios del dinero, que con una venda en los ojos se pasea por Atenas. Se encuentra con Crémilo (Marcial Alvarez), un agricultor arruinado que le habla de la crueldad de la pobreza. “Toda la política se mueve por tí”. Con estas palabras, el hombre pone de manifiesto su indignación, a la par que intenta convencer a Pluto de la magnitud de su poder. El dios, destrozado por las barbaries que se estaban sucediendo por su incapacidad de repartir la riqueza, se lamenta. Crémilo y Carión (Jorge Roelas), su criado, prometen devolverle la vista y con ella, su sentido de la igualdad social. Comienza así el mundo utópico del Pluto de Aristófanes, donde el pueblo se eleva al nivel de los ricos y la bacanal griega está servida. El montaje, dirigido por Magüi Mira, es el sexto que se pone en escena en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

    Las diferentes tonalidades de las luces contribuyeron a dotar de personalidad cada escena, que junto a los montajes musicales fueron un elemento principal en el desarrollo de la obra. Las voces de los actores estuvieron a la altura, a pesar de que no todos se desenvuelven en esa especialidad. Acompañados por ritmos nada clásicos que recordaban a canciones de los 80, apareció también en las arenas del teatro un coro que deambulaba con humor, cantando y bailando con máscaras griegas.

    En la línea de la interpretación, un Gurruchaga camaleónico sorprendió a los espectadores, primero con un Pluto idealista, y después con una Pobreza que parecía sacada del mito de Medusa. Tanto su voz como la de Marcial Alvarez (Crémilo), impresionaron. Tampoco pasó desapercibida La Dama más ardiente (Marisol Ayuso), que junto a Joven Puto (Cayetano Fernández) subió la temperatura, ni una Praxágora muy reivindicativa (Ana Labordeta). Tampoco Juan Meseguer en el papel de sacerdote, el tesorero (Sergio Otegi) o Blepsidemo (Toni Misó). Todos formaron parte del engranaje dirigido por Magüi Mira, que llegó al romano con el objetivo de hacer reír y reflexionar al público.

    http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/escenarios/utopia-pluto-critica-musical_819007.html

Es uno filósofo guardando silencio

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