Anochecer y amanecer en Cabanillas para enfrentarme con el guardián del Camino [cómo reaccionar cuando un perro te espera sin su amo en la soledad]


Crepúsculo en el Camino

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Estuve esperando por el crepúsculo. Es la única puesta del sol que logré presenciar pero mereció la pena. Antes escribí un mensaje en el libro de peregrinos, y decidí que aunque pesara me llevaría conmigo uno de esos libros del albergue sobre este Camino y en seguida me acosté, obedeciendo a Alberto al apagar todas las luces pero no las de emergencia, los 13 grados constantes del interior me hicieron proveerme, eso sí, no de una sino de dos mantas, aunque creyendo que eso bastaría para que me durmiera muy tranquila. No fue así y no pude pegar ojo en toda la noche, porque mi sistema de vigilancia nunca se apagó y con cada crujido me sobresaltaba. Y crujir crujía todo, el tejado, las puertas, mi esqueleto que no lograba relajarse, porque el primero de todos, el que más me sorprendió, ya que a la tarde no los había percibido, me trajo al pensamiento la película más sangrienta del danés Lars von Trier, su <<Antichrist>> y luego, intentaba no pensar en ello pero quieras que no… quién le aseguraba a mi organismo que por los alrededores no existía un psicópata peligroso, ya que en los muertos no pensaba, ni pensaba en las brujas y, claro, tampoco pensaba. Lo único en que no lograba desconectar mi sistema de vigilancia por mucho que lo necesitase, y por mucho que me dije a mí misma que lo que escuchaba sólo era la madera de un bosque inanimado, al cobrar vida, porque yo estaba viva.

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Que es algo que le explica C. G. Jung a Freud, Viggo Mortensen, en el drama psicológico de David Cronenberg, <<Un método peligroso>>. Así que la elección, que me había parecido fantástica, también hay que decir, que tuvo sus contras, aunque volvería a repetirla. Y que me parece que algo nos demuestra, también, con respecto al autismo. Porque yo es cierto que fui una niña y una joven muy asustadiza pero desde hace años, he logrado casi un perfecto control sobre esos aspectos míos, algo que pienso que es genético, por otra parte, porque en eso me parezco a mi abuela, que a mí me parecía la mujer más valiente del mundo, aunque ella me aseguraba que eso no siempre había sido así… Y ahí no lo logré, y no lo logré por más determinada que me experimenté de lograrlo. No fui capaz a desactivar el sistema de vigilia de mi oído. Algo muy curioso, por otra parte, porque a la noche siguiente, el Madrid va a jugar uno de sus partidos, y cada vez que marque un gol, los de Pola de Gordón tirarán un petardo, pero un señor petardo, y los perros del primero, que eran dálmatas, se podrán a la ladrar como locos, y estarán ladrando asustados, durante todo el tiempo pero yo de los tres últimos voladores, de los que se lanzaron por la victoria, de esos ya no me enteré. Que es lo que se corresponde con mi naturaleza, que haya un terremoto y que yo no me entere, que ya ha sucedido. Así que lo de ese enorme perro en la mitad del camino, el que se levantó y se colocó en la mitad del camino, como para ir a impedirme el paso, el que luego se apartará cuando yo sin detenerme le hable, para comunicarle que como sea, y sintiéndolo mucho, yo tengo que pasar por ahí… Eso tampoco es tan fácil como. en principio, lo he descrito. Eso es el producto de un entrenamiento de años o de un conocimiento de años, de haber tenido muchos enfrentamientos con los perros que muchos seres humanos encarcelan en sus propiedades, llevándolos hasta el límite, y por eso sé que no siempre se puede utilizar la misma estrategia con un perro, porque aunque se diga que su estructura es jerárquica, y sólo respetan el liderazgo… esto, en el fondo, no es siempre así, y puede existir un perro que sea parecido a mí, que tratándolo civilizadamente reaccione civilizadamente pero que insistiendo en la violencia sólo se obtenga de él un recrudecimiento de la violencia. Afortunadamente éste, ya lo dije, era educado pero ni se me ocurrió tomarle una fotografía, porque eso habría sido tentar a la suerte. y estoy bastante segura de que, entonces, me habría atacado. Pero esta es la realidad, yo tampoco nací aprendida, y fue porque lo necesité, porque fue un respeto que tal vez me inculcó, la actriz Shirley McLaine, en su <<The Way>>, tal era el temor que los perros del camino le inspiraban, que hasta llevaba consigo una vieja receta india, <<Pon amor en tu corazón>>, quien me impulsó a investigarlo. Y como el perro sea agresivo, auténticamente agresivo, ya puedes pensar en utilizar la misma táctica que hay poner en práctica cuando de lo que se trata es de un jabalí, no eches a correr y súbete a un árbol. Y ese pastor alemán cruzado con alsaciano de San Cristóbal, el último perro con el que trabé conocimiento… sí cualquiera pasa a su lado, comienza a ladrar furioso pero sí, inmediatamente, me distingue a mí, aproximándome, en la distancia, inmediatamente se estira en el suelo y adopta la postura de sumisión que soy quien se empeñó en dominarlo para que no me rompiera la cabeza con sus desagradables ladridos pero está roncando; así que imponerme y asustarle, lo que no ha conseguido es que me cobre afecto. Pero creo que como le de yo una voz sale disparado, y muchos también son como ese y, afortunadamente, sólo algunos como el Tafi de Villa. Dementes. Y perder el otro ojo en alguna gresca, no creo que tampoco le cambie. Luego, superado este punto, el camino demuestra ser maravilloso. Pero tampoco debe extrañarnos que en muchos lugares donde pasta el ganado y al que no se recoge por la noche, exista un perro de guarda a su libre albedrío, porque lo que está protegiendo es al ganado, y atado a una correa no lo podría proteger. Así que si nuestras intenciones no son las de dañar ninguna propiedad… es bastante probable que estas intenciones sean leídas y tomadas en cuenta. Y algo más adelante, de lo que se nos habla es de la flora y fauna del Bernesga, las encinas de la cuenca del Duero, sobre todo, que viven al límite, ya que soportan condiciones climáticas muy duras, con repetidas heladas invernales y una prolongada sequía estival. Pero que subsisten gracias a sus hojas perennes y coriáceas, que muestran una lustrosa capa de ceras en el haz y una abundante pilosidad en el envés, lo que atenúa la deshidratación, sobreviviendo asociadas a suelos calizos y orientadas al mediodía. Que también algo me dice de mí misma, de dónde he prendido yo y del por qué de mi orientación. Pero esta misma diversidad de la vida, cuando se trata de los seres humanos parece que no se comprende. Y yo lo que si recibía tanto hoy como ayer al amanecer, eran sendos correos de Raquel, que no sólo es que sea la persona más comprensiva que conozco a la hora de los exámenes, sino también la más trabajadora, y la que más se implica. al final, con el alumno, porque hasta me llamaba ayer a última hora de la tarde, para asegurarme de que iba a enviarme el texto corregido a tiempo, el que tengo que exponer esta tarde, lo que pasa que yo a esas horas donde estaba disponible ya… Pero no le he dudado en ningún momento, en esta ocasión. Que si ella me había prometido eso, eso llegaría. Y lo que me sucedió también fue que cambié de idea con respecto a los cuadernos, otra vez, y pensé que el cuaderno 16 debía de ser ser para Sixto y el 13, al final, para Luis Muiño, como había pensado, primero, que sería… y le escribí a Sixto un mensaje de teléfono, para comunicarle lo que estaba pensando, porque entendía que era lo justo, y que si él no lo iba a valorar que me lo dijera, por favor. Pero me respondió también a última hora, que para él es de mucho interés, y que me lo agradece. Siendo Sixto, el promotor de los primeros 17 cuadernos, los que están enterrados ahí, en ese diván, como material de construcción, y que él leyó pero que no podía regalarle, porque en el año 2000 él estaba casado todavía con la madre de Laura. Así que como la anábasis la hicimos juntos, creo que la catábasis, la sentirá, ahora, más parte de él, incluso, que aquel tiempo que se nos escapó a los dos. Pero porque ya te comentaba que yo cariño le tengo mucho, y que el cariño no es algo que se pierda así como así o yo no. Te deseo un buen día, querido Profesor.

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[los anuncios que se vean a partir de estas líneas serán una penalización que me impone el sistema por no pagar para que se me retiren]

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Es uno filósofo guardando silencio

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