Strata Sancti Salvatoris y la calzada romana de Legio a Gigia


EL CAMINO DEL SALVADOR

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Fragmentos del 2do día tras andar por el Camino del Salvador

 Ayer escuchaba hablar a Pepa Sanz, que es una catedrática de Avilés, que ya lo hacía hace algunos años, sobre la historia del <<Strata Sancti Salvatoris>>, que no es otro que este itinerario, y del que ya hacen mención los documentos desde el siglo XI, como en la leyenda de Oria, una santa navarra, que fue vendida al diablo antes de su nacimiento, y tuvo que peregrinar a Ovetum, que venía a significar como el topónimo indica <<vetar al mal>> -según sus propias palabras. Así que Santa Oria llega a León y se dirige, luego, a una ciudad que dista dos días de camino, que son en los que entonces se estimaba el recorrido sobre la bestia. Pero la vía, desde ”siempre” ha sido una calzada romana, que era la que unía Legio con Gigia, que no es otra que Gijón, el interior con el mar […]

[…] pero eso es porque él no siente la vida como yo ahora, que lo único que puedo ofrecer es la franqueza de mis reacciones. Eso sí, nunca llegó a ser como él había pronosticado, al levantar el peso de la mochila, a no ser cuando el Camino se empinaba, que sólo iba a ser capaz de andar cosa de cien metros, sin detenerme, si cargaba con ese peso a la espalda.

[…] Pero volviendo a la catedrática de historia medieval, que también ha sido y es peregrina… Ella lo que dice que echa en falta, ahora que ya ha escarbado lo suficiente en las fuentes originales , las de los documentos, y que las fuentes legítimas se han pronunciado… son las historias del Camino, como ésta mía, que era la primera sorpresa que el camino me tenía reservada,

[…] Pues Alfonso VI y la historia de la Conquista y la Reconquista, para evitar concederle ninguna importancia, a lo que suceda en mi vida escolar en los dos próximos casi dos meses, como un antídoto, que es lo que no había podido prever que más iba a necesitar antes del pasado octubre… Y, a pesar de que técnicamente yo esto lo tuve que estudiar, ayer hacía un descubrimiento muy interesante, que es el paralelismo existente, entre los <<almoravides>> y los <<templarios>>. Estos primeros, sin ningún tipo de atractivo histórico -pareciera- para los amantes de las leyendas pero resulta que eran también monjes, monjes y soldados, y que los reinos de Taifas de al-Andalus, se vieron impulsados a recurrir a ellos debido a la política expansionista de Alfonso VI, bajo cuyo reinado se reconquistó Toledo en torno al 1085, proclamándose éste entonces, emperador de las dos religiones. Un término procedente del <<neogoticismo>>, por el que los monarcas, a partir de Alfonso II el Casto, se consideraban herederos de la monarquía visigótica, que había quedado abolida, con la invasión musulmana del año 711 […]

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[los anuncios que se vean a partir de estas líneas serán una penalización que me impone el sistema por no pagar para que se me retiren]

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Es uno filósofo guardando silencio

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