EL VIAJE DEL HÉROE SOLAR [el carácter interior, la ficción y el personaje mítico]


ARQUETIPO SOLAR EN ACUARIO

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El Sol es progresista. Es un principio activo y dinámico que se despliega durante toda la vida. En realidad, nunca terminamos de desarrollar el Sol, porque este aspecto de la personalidad siempre está en un proceso de transformación, moviéndose hacia alguna visión o algún objetivo futuro. Joseph Campbell llama el “monomito” a la historia del héroe que se repite en la mitología de todas las culturas: es un mito solar, porque el héroe está siempre en camino de convertirse en algo. No nació automáticamente como héroe. Debe ganarse el derecho de llegar a ser héroe y rey, y un recipiente adecuado para el dios que lo apadrina.

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las coordenadas  simbólicas del personaje protagonista de la <<nouvelle>>

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El héroe, que siempre es masculino, no es patrimonio exclusivo de los hombres, de la misma manera que la madre lunar no es solamente propiedad de las mujeres. Todos tenemos en nuestra naturaleza una dimensión lunar y una dimensión solar. El despliegue del mito del héroe a través del progreso del Sol tiene tanta importancia para las mujeres como la sabiduría de autosustentación de la Luna la tiene para los hombres.

[continuar leyendo]

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Joseph Campbell e O Poder do Mito A Saga do Herói 

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♣Los doce estadios del Viaje del Héroe.
  1. Mundo ordinario – El mundo normal del héroe antes de que la historia comience.
  2. La llamada de la aventura – Al héroe se le presenta un problema, desafío o aventura
  3. Reticencia del héroe o rechazo de la llamada – El héroe rechaza el desafío o aventura, principalmente por miedo al cambio.
  4. Encuentro con el mentor o ayuda sobrenatural – El héroe encuentra un  mentor que lo hace aceptar la llamada y lo informa y entrena para su aventura o desafío.
  5. Cruce del primer umbral – El héroe abandona el mundo ordinario para entrar en el mundo especial o mágico
  6. Pruebas, aliados y enemigos – El héroe se enfrenta a pruebas, encuentra aliados y confronta enemigos, de forma que aprende las reglas del mundo especial.
  7. Acercamiento – El héroe tiene éxitos durante las pruebas.
  8. Prueba difícil o traumática – La crisis más grande de la aventura, de vida o muerte.
  9. Recompensa – El héroe se ha enfrentado a la muerte, se sobrepone a su miedo y ahora gana una recompensa.
  10. El camino de vuelta – El héroe debe volver al mundo ordinario.
  11. Resurrección del héroe – Otra prueba donde el héroe se enfrenta a la muerte y debe usar todo lo aprendido.
  12. Regreso con el elixir – El héroe regresa a casa con el elíxir y lo usa para ayudar a todos en el mundo ordinario.

*Fuente: LA AUDACIA DE AQUILES

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gran parte del material que utilizaré para describir el mito proviene de Joseph Campbell, cuyo libro The Hero with a Thousand Faces (El héroe de las mil caras) es una de las mejores exploraciones psicológicas del mito. Antes de relacionarlo con el simbolismo astrológico, quisiera esbozar las etapas básicas del viaje del héroe. Ante todo, tiene un nacimiento extraño o portentoso; generalmente, es engendrado por un dios en una madre mortal. No importa cuál de los padres sea el dios; una de las características del héroe es ser un híbrido entre lo humano y lo divino, por lo cual está destinado a ser un pontifex (el que construye puentes).

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    De niño, el héroe no tiene idea alguna de su verdadero linaje. Cree que es como todo el mundo, pero lo acosa la sensación de ser diferente y la intuición de un destino especial. Uno de los temas principales de la búsqueda del héroe es el descubrimiento de su verdadero origen, que es a la vez mortal e inmortal. En una imagen mítica del nacimiento híbrido podemos percibir un profundo sentimiento de dualidad, una convicción de que no estamos meramente hechos de tierra y condenados a alimentarnos, reproducirnos y morir. Cada uno de nosotros es especial y único, y tiene un destino personal, un aporte individual para hacer a la vida. La Luna es nuestra vida corporal, que tiene padres mortales y está sujeta al destino impuesto por la herencia genética. Lo que percibe que hay una búsqueda por realizar, un viaje hacia un futuro desconocido, un profundo misterio en el centro mismo de “mí”, eso es el Sol. Muchos niños tienen la fantasía de que han sido adoptados. No es posible que esas dos personas vulgares que anclan mascullando por la casa sean nuestros verdaderos padres. En realidad, fuimos engendrados o concebidos por alguien especial y maravilloso, un príncipe, una princesa o un jefe de Estado, pero eso lo han mantenido en secreto. Esta fantasía es tan común entre los niños que podemos dar por sentado que es arquetípica. Es uno de los lugares donde el mito se abre paso en la vida de los seres humanos, antes de que la “realidad” pisotee el mundo imaginario de la infancia. El mismo motivo se encuentra también regularmente en los cuentos de hadas, donde una madrastra o un padrastro ha reemplazado al progenitor que falta.

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    Es probable que nuestra toma de conciencia del Sol se exprese por primera vez en esta temprana fantasía de un progenitor misterioso y desconocido, o del “elevado” destino que nos espera. Nuestra parte solar no se siente sometida a los ciclos lunares ni a las leyes del destino que rigen nuestro cuerpo y nuestras emociones, y se niega obstinadamente a ser vulgar. Muchas personas hacen este descubrimiento hacia la mitad de su vida, y con frecuencia he oído decir a clientes mayores de cuarenta años que tienen la sensación de que en el hecho de estar vivos hay un sentido más profundo, y que sus antiguos objetivos -el dinero, la seguridad emocional y los logros mundanos- ya no les satisfacen. Este despertar del principio solar suele coincidir con el comienzo de un período de exploración interior, que a su vez puede verse precipitado por algún tipo de crisis que deja como secuelas la depresión y el descontento. ¿Cuántos de nosotros hemos experimentado este sentimiento? Muchos saben de qué estoy hablando.

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    El daimon, la envidia y la aventura

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    Al Sol, en realidad, no le interesa el mundo de lo concreto como destino final. La realidad material pertenece al dominio de la Luna, y es frecuente que lo que consideramos como objetivos en la primera mitad de la vida sean en realidad las necesidades lunares de seguridad que se expresan en términos mundanos. Los objetivos solares son interiores, y se refieren a la autorrealización y a tener la vivencia de la propia vida como algo especial y significativo.

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    Estos objetivos son muy difíciles de definir, y difieren de una persona a otra en la forma de expresión exterior que precisan. Sócrates llamaba daimon a esta misteriosa fuerza que nos impulsa desde adentro, el destino que empuja a un individuo a convertirse en su propio ideal. El Sol dice: “Yo no me limito a ser un viejo ratón, un conejo o una col. Mi vida significa algo. Tengo potencialidades que aún no he realizado.”

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    Otro elemento importante en la niñez del héroe solar es que, generalmente, es objeto de envidia o de persecución sin que él sepa por qué. A veces el enemigo es el marido de su madre, su padrastro. A veces es un rey usurpador o malvado que ha recibido un signo o augurio y teme que el héroe, una vez llegado a la virilidad, termine por derrocarlo. Podemos ver este tema no sólo en los relatos referentes a los héroes griegos, como Perseo, sino también en la historia de Jesús, perseguido en su infancia por el rey Herodes. A medida que estudiamos el viaje solar, aparece muchas veces el tema de la envidia, y la amenaza potencial que representa el héroe para los poderes establecidos. El Sol es especial, y cuando esto queda explícito, es frecuente que inspire en los demás una destructiva envidia. Si el Sol permanece inconsciente, puede que del mismo modo inspire en el nativo una envidia destructiva de los demás. Siempre que estudiamos un mito, podemos estar seguros de que lo encontraremos en acción en múltiples aspectos de la vida humana cotidiana.

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    Este problema arquetípico de la envidia y la persecución de las potencialidades solares nacientes, que se puede ver representado inconscientemente en muchísimas familias, es una de las razones por las que a muchas personas les resulta difícil dar expresión al Sol: temen que si son de verdad ellas mismas, los demás reaccionarán encolerizándose y atacándolas, verbal o emocionalmente.

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    Con frecuencia, eso es exactamente lo que hizo el padre o la madre real del nativo, porque la vida solar no vivida de cualquiera de los dos se ha agriado, convirtiéndose en envidia; y entonces el nativo tiene, en sus años formativos, la vivencia directa de la persecución que el héroe mítico sufre en su infancia. Quizás el joven futuro héroe disponga durante un tiempo de la protección de su madre mortal, pero tarde o temprano tendrá que aprender a arreglárselas solo con la envidia. Y debe adquirir tenacidad, autosuficiencia, perspicacia, inteligencia y amigos leales para poder sobrevivir como individuo. De otra manera, lo mismo daría que apagara su luz solar para volver a refugiarse en el útero. En realidad, esto es lo que hacen muchas personas, que encuentran sustitutos maternos en la protección que les ofrece un trabajo insatisfactorio o una relación sofocante, y suprimen sus propias potencialidades individuales para evitar la competitividad del mundo exterior.

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    En algún momento de su proceso de crecimiento, el héroe recibe lo que Campbell denomina la llamada a la aventura, que puede hacerse sentir de formas diversas. El progenitor divino (que puede ser tanto el padre como la madre) se le aparece en un sueño o en una visión, y le dice: “Bueno, hijo, espabílate que ya es hora de que crezcas y partas en la difícil búsqueda del tesoro”. Dicho de otra manera, la llamada puede provenir de nuestro interior, bajo la forma de una intuición súbita de un significado y un destino, lo que con frecuencia sucede durante los ciclos de los planetas mayores: en el retorno de Saturno a los treinta años, o en mitad de la vida, coincidiendo con la mitad del ciclo de Urano o del segundo ciclo de Saturno.

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    La llamada mítica a la aventura se puede expresar en nuestra vida como una crisis importante que, a diferencia de nuestros habituales problemas cotidianos, nos desafía a sumergirnos en lo desconocido y a descubrir nuevos recursos de cuya existencia nada sabíamos. El momento en que ha de producirse la llamada es muy interesante para el estudioso de la astrología si consideramos los tránsitos y las progresiones en que interviene el Sol. A lo largo de la vida, todos tenemos muchos tránsitos de planetas mayores en aspecto con el Sol natal y progresado, muchos aspectos planetarios progresados con el Sol natal y también aspectos solares progresados con los planetas natales. A diferencia del héroe, se nos concede más de una oportunidad para responder a la llamada, y ésta puede llegar en segmentos separados, disimulada como situaciones vitales dispares vinculadas por un único hilo significativo. A nosotros, el viaje del héroe no se nos da de una vez por todas. Parece como si funcionara en muchos niveles, y se repite a lo largo de la vida.

    [SEGUIR LEYENDO A TRAVÉS DE LA ”FUENTE”]

    *FUENTE

Es uno filósofo guardando silencio

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