SE REGALA: ‘El paseo de los caracoles’ en zona de Avilés (autor: Antonio Gálvez)


<<¡Lo prometido es deuda, que te alcance la FELICIDAD!>>

-XVII –

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Formó parte de una sesión de magia. Tiene destinatario final. Sucedió, no se programó, no se buscó, no en ese momento.

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La sinopsis se puede escuchar, lo anterior, que es por donde se inicia la lectura, pienso que sería conveniente que no, se reserva para el testigo, el separador de páginas es un arcano egipcio, nº 49; uno de ellos, el otro un fragmento de abanico chino. Por donde se introdujo se arrancó esa página, que servirá para decorar la habitación de la lectora.

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El libro nunca llegué a finalizarlo. Coincide el obsequio con el personaje… Dice así lo que firmé en él un 15 de septiembre del 2004: <<Estaba a punto de escribir: TE ECHO DE MENOS pero a quién. Laura está afuera. El 20 de septiembre está por llegar. CM>>. En tinta azul turquesa. A continuación Camilo José Cela: <<Dejemos en paz y en su sitio a los muertos; no osemos interrumpir su serio silencio, ni hollar el rincón que eligieron para irse convirtiendo, poco a poco, en un inerte montoncito de basura, en una bullidora y fétida gusanera>>.

Y yo: <<Este es el primer libro que dejo en mi ventana de la lectora y la Magia. No me importa que te lo lleves seas quien seas. Tiene historia con el autor. Pero ni le quites el polvo, ni lo limpies, ni te lo quedes por más de un año a partir de la fecha de hoy 10 de agosto del 2010. María>>.

De la página que no se podrá leer en él… el siguiente texto:

<<Cuando le viene en gana. Dicen también que este gilipollas es carne de cañón, sobre todo en la fábrica donde firmó un contrato de seis meses. Su encargado desea echarlo. Estos son los motivos: marca tarde, con lo cual desorganiza los esquemas de la plantilla; por cualquier excusa se marcha con antelación; no suele ser capaz de solventar la totalidad de su producción; amenazó de muerte a un viejo; en cierta ocasión, su contramaestre, le ordenó una tarea y él le replicó: <<¡Me cago en tu puta madre, que me vas a buscar la ruina!>>, etcétera. Ninguno de la fábrica apuesta dos duros por él. Todos dicen que es carne de cañón y poco de fiar. Al gilipollas Federico le sangra el dedo herido. Concluye la jodienda y, de un empujón, arroja lejos a su mujer.

– ¡Y ahora me voy! -anuncia el gilipollas.

– ¡Eh! -advierte la mujer-, tráeme  una papelina.

Poco después, el hermano de la joven Angelines, el que recibió una buena tunda de su cuñado, aparece sin que pueda saberse cómo ha entrado. Y encuentra a su hermana ensimismada.

– ¡Lávate, so guarra! -la recrimina-. ¡Que se te escurre la leche piernas abajo!

-Vete a la mierda -le contesta en un suspiro-. Si viene el Fede te mata.

– ¿Pero qué marrón! -exclama el hermano-. ¡Si ni siquiera tienes un chorizo que echarme a la boca! Ten y no la cagues, aquí te dejo caballo fino.

Este chaval le llama caballo a la medicina de su hermana. Y la medicina se ha echado a perder, tiene una aureola de muerte. El hermano se marcha mordiendo una tajada de morcilla. Se imagina que ha procurado un bien sin precedentes.

El motorista, sin apreciarlo, aplastaba matorrales que se indignaban mediante un breve crujido. El motorista, en sus saltos mortales, comprimía sus dientes y tensaba los tendones. A veces, entre cabriolas, decía <<¡ole!>>. Las mariposas grises y los ratoncillos grises se retiraban en estampida cuando se les acercaba con su encolerizada marcha

El fresquito de la mañana  ha pasado ya a la historia. El sol comienza a resecar el aliento de los caminantes, de igual manera a como lo hacía con el de los excursionistas dieciséis años atrás, cuando mi niña era tan chicuela que sólo tenía tres o cuatro dientes. El camarero Pepín pasa una bayeta seca sobre los círculos acuosos que forman los vasos, y empieza a notar unos soplidos calurosos en sus orejas.

-Dame una barrecha-solicita un cliente.

Pepín sirve una barrecha.

-Dame un moriles mitad de la nevera y mitad del barril.

-Dame un cortado.

Pepín sirve un cortado.

Los clientes de la barra del bar son cincuentones y

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Nº49. AS DE COPAS: Felicidad. Abundancia. Reunión. Invitación.

    Ayer fue curioso, porque vi al hijo. Salió justo en el momento en que yo pasaba por delante de su puerta. Nos saludamos. Él tiene el Juicio, y aquí impera, en la ventana. Ahora bien, su padre es La Torre.

Es uno filósofo guardando silencio

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