El tatuaje de la Harley Davidson y las decisiones irrevocables


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El café me decido a tomarlo en el bar, con los catalanes. La grabación donde voy a hacer memoria de los siguientes acontecimientos es pésima porque el ruido ambiente es muy elevado. Me escucho dictar mi correo. Ellos me escriben el suyo en mi cuaderno. Me preguntan que de dónde soy. Digo Asturias. Uno, hace tres años, dice que estuvo de vacaciones en Asturias. Pregunta: Avilés es la zona como más industrial, ¿no? Ha tenido que repetírmelo. Una afirmación seca, ¿Pensáis llegar a Santiago? Dicen que tienen intención de terminarlo algún día pero sólo estarán en el Camino hasta el domingo. ¿El Camino pasa por Avilés? -pregunta ahora. Claro, y yo les facilito la dirección de la Bodega de Rivero -esto sucede antes de que decida no volver a poner los pies en ella, evidentemente-. Hablamos de Gijón, digo que es una ciudad como Donostia, ellos coinciden en que ésta es preciosa y en que se come muy bien, pero no tan bonita como Donostia. Y más grande -añade uno. Como cuatro veces más grande que San Sebastián -quizá haya exagerado algo yo. Pero bien -dice éste. Hablo después del casco histórico y medieval de Avilés, de gran riqueza monumental. Y hablamos a continuación de la adicción al tabaco. ¿Por qué flaqueó una y de nuevo se enganchó con la odiosa nicotina? Porque no ha resuelto su problema, que es su limitado consumo cannábico. No quiere renunciar a esos cuatro o cinco días al mes en los que se consume THC, se consideran necesarios para el buen desarrollo mental del cerebro o del organismo, y no ha encontrado otra solución que la combustión; porque no es productora y por tanto no conoce la manera de poder suministrárselo en tintura, por ejemplo. Pero todo esto ¿hay que confesarlo, escribirlo y repetirlo, María? -me pregunto a mi misma. Hubo un tiempo en que se lo contaba a cualquiera, a cualquiera que me preguntase por la razón por la qué después de ocho años de no ser fumadora, regresé a ello. Hoy voy a hacer un pacto conmigo misma. Hay dos cosas que no me quiero escuchar volver a repetir: una es ésta, después de ahora. A no ser en el apartado seleccionado para ello, y lo otro es lo siguiente que continúa. Y así uno, también se programa y se dirige. ¿Podré conducirme como racionalmente deseo? ¿Y qué sucederá cuando alguien, de nuevo, insista en esos motivos? ¿qué haré entonces? Busquemos una solución. ¿Sirve la misma que utilicé con Rubén, cuándo me preguntó por mi madre? Es la perfecta. Si no te importa -se dice- no quiero entrar en ese ámbito. Y esto dicho cortante y a partir de ahora, esas cosas mías, las quiero así. Temas de la vida privada o íntima, a compartir en exclusiva con usted, cuando surja; o con quien, en su defecto, pase a sustituirle a usted, si ese milagro trasciende algún día.

Ellos no se detuvieron en Orio. Luego les hablo de Jon Iturrarte. Ellos a mí de dos chicas que duermen en Zenarruza. Oteiza no les suena de nada y Malevich aún menos. Ahora acabo de fijarme en el tatuaje. Él dice que está sin acabar, que todavía le falta mucho. Es su moto, su harley, porque cuenta que tuvo un problema en la vida -¿y quién no?- en el que, como yo en los míos, que no le importan a nadie, no quiere entrar. A la moto le ha quitado los retrovisores, y eso simboliza que no quiere mirar hacia atrás; de todas formas no pienso repetir todo lo que dice. Sólo algo muy especial que me llamó la atención, lo que explica del sombrero: que eso está ahí para cuando pase algo muy especial, con una mujer, quitárselo delante de ella. Bonito y significativo. Nuestros tatuajes dicen mucho de nosotros. Yo, por ejemplo, con su ausencia en mí, que no soy masoquista, o que si lo fui -alguna vez pensé en tatuarme- he dejado de serlo… Hagamos un corte aquí. Han transcurrido diez minutos. En el Irurok, aquel Viernes Santo, son las diez y diez.

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*Estimado visitante o lector, esta entrada forma parte de un conjunto más amplio y de una experiencia terapéutica. Si has dado conmigo remitido por alguna amistad o bien porque la casualidad te guió hasta mí, te recomiendo que lo visites por si pudiera ser de tu interés. El enlace al que yo personalmente te remito es el siguiente EVOLUCIÓN, donde te dirijo unas palabras.

** Si te encuentras dentro de La lectora y la Magia, hallarás este Camino íntegro en la pestaña que aquí figura como Vía Evolución. En otros apartados de esta bitácora existen experiencias anteriores relacionadas con el Camino a Santiago o milenaria peregrinación por la ruta de las estrellas. Además de otros apartados en las diversas pestañas cada uno con sus particularidades, donde el contenido global de la misma ha sido o esta siendo listado.

*** Puedes igualmente plantear cualquier pregunta o duda en los comentarios, sea esto porque hayas llegado aquí en busca de algo, y no hayas sido capaz de dar con ello, o sea porque la inquietud te ha surgido aquí mismo. A veces me encuentro en el Camino y no en el albergue virtual, de todas formas regreso. Gracias por tu atención .*)

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