Después de la comida de regreso al albergue en Deba


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He regresado al albergue dando un paseo tranquilo. Un busto de personaje, la bonita estación de tren, el quiosco de la música, el prado colonizado por las margaritas, los árboles, plátanos sin sombra, niños guerreando, la extraña fuente, mujeres haciendo hambre o haciendo, como yo, la digestión.

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Me ha encantado la sensación de privacidad de abrir la puerta como si fuera la de una casa que por un día es la de una. Había rastros de la presencia de dos peregrinos. Pensé que no amigos porque habían elegido camas separadas. Pero hay que considerar que a la mayoría no nos gusta dormir en la litera superior, y entendiendo al compañero, que la tarde anterior había decidido no quedarse, porque en este refugio son de tres ”pisos”, y tal como están montadas no ofrecen ni un mínimo de seguridad.

Visité el baño, pensé que no hay derecho a lo que sucede con nosotros, la tapa y alrededores figuraba inmunda. Pero eso no es culpa del hombre que esa mañana se había personado con tal motivo. Eso es que todos los que pasamos por allí nos limitamos a lo nuestro pero lo nuestro nunca acaba por ser cuidadosos con la propiedad ajena. ¿Y yo lo hice? ¿Lo adecente? ¿En mi casa lo hago? Me desprendí de mi aprovisionamiento de desinfectante instantáneo para manos, que al utilizarlo no había resultado de mi agrado, y también de un montón de ‘salvaslips’ que, al final, no iba a necesitar.

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Escribí en el libro de peregrinos y me fijé que en la estantería había una baraja española, publicitaria de una marca de soluciones para higiene y mantenimiento pero a la que le faltaban cartas, y en su lugar habían ido dejando papelitos con los naipes que se habían llevado. Tomé uno, fue el cuatro de bastos. Cuando  era adolescente, alguna vez frecuenté la nada recomendable consulta de las cartomantes, y aquí, cuando ésta aparecía en el juego, solían decir cama o asuntos de cama. También me fijé que alguien había estado enredando en las publicaciones de la ventana, y sin darse cuenta había derramado media ampolla de solución salina para los ojos, que yo había posado allí para no desperdiciar la dosis de la noche. Volví a salir por la puerta y cruce el túnel en dirección a la playa.

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*Estimado visitante o lector, esta entrada forma parte de un conjunto más amplio y de una experiencia terapéutica. Si has dado conmigo remitido por alguna amistad o bien porque la casualidad te guió hasta mí, te recomiendo que lo visites por si pudiera ser de tu interés. El enlace al que yo personalmente te remito es el siguiente EVOLUCIÓN, donde te dirijo unas palabras.

** Si te encuentras dentro de La lectora y la Magia, hallarás este Camino íntegro en la pestaña que aquí figura como Vía Evolución. En otros apartados de esta bitácora existen experiencias anteriores relacionadas con el Camino a Santiago o milenaria peregrinación por la ruta de las estrellas. Además de otros apartados en las diversas pestañas cada uno con sus particularidades, donde el contenido global de la misma ha sido o esta siendo listado.

*** Puedes igualmente plantear cualquier pregunta o duda en los comentarios, sea esto porque hayas llegado aquí en busca de algo, y no hayas sido capaz de dar con ello, o sea porque la inquietud te ha surgido aquí mismo. A veces me encuentro en el Camino y no en el albergue virtual, de todas formas regreso. Gracias por tu atención .*)

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. DUB FX FLOW de camino a Deba desde Askizu

Es uno filósofo guardando silencio

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