EL ARQUETIPO DEL SANADOR (Christine Downing)


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LeD Zeppelin iv un Must (EL EREMITA)

link: Led Zeppelin iv: un Must (EL EREMITA)

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La idea de que la herida, la enfermedad y el sufrimiento son un requisito previo del papel de sanador, aparece en mitos y ritos de culturas tradicionales de todo el mundo. La reflexión sobre este tema me invita a recordar cierto sueño…

(en los comentarios seguiré transcribiendo este fantástico artículo de la autora; considerando que cuando algunos termineis de leerlo conmigo… os daréis cuenta de que podemos Todos ayudar a la Medicina del Futuro a llegar para quedarse)

38 Comentarios Agrega el tuyo

  1. … no soñado por mí sino por mi amiga de estudios junguianos.

    Soñó que ella y su profesor de análisis exploraban juntos un mundo submarino, pasando a través del bellísimo coral multicolor y otros organismos que crecen en el fondo del mar. A su alrededor…

  2. … había peces brillantes y otros seres marinos maravillosamente extraños. La travesía era difícil. Sabían que era importante no rascarse con el coral fatalmente venenoso y que no debían perturbar a las criaturas en cuyo mundo habían entrado.

    Las manos de mi amiga agarraban los tobillos de su analista, que guiaba a través del terreno desconocido. Se sintió confiada en su guía, siguiéndole sin dudarlo, hasta que de repente él hizo un giro que pareció empujarla directamente contra un afilado fragmento de coral. La herida era profunda y empezó a sangrar. Poco después salieron a la superficie. Sintiéndose traicionada, mi amiga, se volvió contra él y le preguntó: ¿cómo dejaste que sucediera eso?

  3. Led Zeppelin When The Levee Breaks *Alternate Take*

  4. Sólo el sanador herido puede sanar – replicó.

    Oigo el eco de estas palabras porque mi propia experiencia las confirma. Sé que mi propia fragilidad y vulnerabilidad, mis experiencias de lo que sólo puedo llamar PÉRDIDA DEL ALMA (uno de sus aspectos más dolorosos fue que mi parte soñadora parecía haber muerto) subyace a todo poder que tenga como sanadora o maestra. También he aprendido personalmente que sanar a menudo implica herir. Para desmontar defensas cuidadosamente construidas, el maestro a menudo ha de revelar la ignorancia y aumentar la confusión, y el terapeuta a menudo necesitará sacar a la superficie el dolor oculto.

  5. María Camino dice:

    Freud y Jung, los dos sanadores del alma de los que más he aprendido, conocían claramente esta compleja interrelación entre sanación y heridas. Freud se inició en esta honda comprensión de la psique a través de la muerte de su padre y el posterior descubrimiento del resentimiento asesino y la rivalidad implacable que desde la niñez había sentido contra su padre, al que sin embargo amaba. Prestando atención a la depresión y los sueños perturbadores que le preocuparon durante los años siguientes, Freud reconoció: ‘Soy mi paciente más difícil’. A través de la exploración de si mismo como paciente, Freud llegó a reconocer la condición herida de todos nosotros. No sólo están enfermos los neuróticos o psicóticos, pues participar en la civilización – a lo que todos estamos obligados – implica sentirse insatisfecho, a disgusto, impedido de realizar plenamente algunos de nuestros anhelos más profundos.

  6. María Camino dice:

    Como sanador, Freud podía ayudar a la transición de la miseria histérica a la infelicidad cotidiana; podía ofrecer simpatía, comprensión y coraje, pero no podía curar; no podía eliminar nuestra condición herida. En uno de sus últimos ensayos, ‘Análisis terminable e interminable’, reconoce que, después de un análisis largo y prolongado, uno cambia pero a la vez sigue siendo el mismo. Sugiere que la tarea más importante del análisis es la aceptación de nuestra finitud y la preparación de la muerte.

    Jung se inició a través de la muerte simbólica de su padre simbólico, a través de su ruptura con Freud. Este le llevó a unos años de inmersión casi psicótica en el inconsciente que describe vívidamente en ‘El análisis de lo inconsciente’ capítulo de Memorias, sueños y pensamientos. Más tarde, en Psicología de la transferencia, reafirma la importancia que tiene para el terapeuta recordar las heridas que le llevaron a interesarse por la terapia, y el permanecer abierto a la posibilidad de recibir nuevas heridas. Jung cree que en la relación terapéutica también los terapeutas se ven implicados en un proceso transformador que, al igual que sus pacientes, a menudo puede resultarles difícil, confuso y doloroso.

    La efectividad de la terapia depende de la disposición del terapeuta a arriesgarse a que el proceso le duela y le transforme, y de su voluntad de demostrar dicha disposición. Jung también habla de la importancia de que los sanadores recuerden que también ellos están heridos, a fin de protegerse del peligro de inflación, el peligro de verse conducido a una identificación con el arquetipo del sanador.

  7. María Camino dice:

    El sanador herido también desempeña un importante papel en la mitología griega. En la tradición religiosa de sanación de la antigua Grecia se da por supuesto que el dios que puede curar es el primer responsable de la herida. De este modo, los que sufren deben intentar descubrir a qué deidad han ofendido y qué actos rituales deben realizar para poder purificarse. La curación ritual se basaba en supuestos homeopáticos: el causante de la herida y de la sanación son el mismo. Los griegos también creían que las deidades mismas habían sufrido todo aquello que podían infligir a otros.

    La principal deidad griega asociada con la sanación es Apolo. Entender esta conexión implica dejar de lado nuestra identificación superficial de este dios con la fría abstracción, con la perfección formal y la autosuficiencia invulnerable. Significa ir más allá de la contraposición niestzscheana de Apolo y Dionisos; significa ir más allá de la visión délfica de Apolo, hacia representaciones más antiguas y complejas.

  8. María Camino dice:

    Aunque no conozco ningún relato en el que Apolo se vea literalmente herido, hay muchos que muestran su dolor por la muerte de jóvenes queridos, como Jacinto y Cipariso. Apolo también recibió una herida a su dignidad divina cuando mató a los cíclopes, que habían hecho los rayos con los que Zeus mató al hijo de Apolo, Esculapio. Como castigo, Zeus sentenció a Apolo a un año de trabajo como servidor de un rey mortal, Alcestes. El año con Alcestes representó un año de purificación.

  9. Sin embargo, el reconocimiento de Apolo como sanador parece estar relacionado con el hecho de que es un dios que hiere, más que un dios herido. Sus flechas llevan la enfermedad y la muerte rápida a los hombres, como las flechas de su hermana Artemisa eran responsables de la muertes de mujeres que no estuvieran causadas por una violencia manifiesta. El templo de Baasai, en la cumbre de una montaña y escasamente visitado, fue construido por ciudadanos de la lejana ciudad de Figalcia, como agradecimiento por el hecho de que Apolo hubiera puesto fin a la plaga que les había infligido. La escultura conocida como Apolo Belvedere
    http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo_de_Belvedere
    es una copia romana de una estatua inicialmente encargada por una comunidad que intentaba poner fin a una calamidad similar.

  10. Cuando Apolo empieza a identificarse básicamente con su templo de Delfos, su trabajo como sanador empieza a realizarse cada vez más a través de su actividad oracular. Apolo había arrebatado el control del oráculo délfico a la diosa primordial de la madre tierra, Gea, matando a la pitón que ella había puesto como guardiana. Probablemente, en sus inicios el oráculo había estado dedicado a la incubación; los suplicantes recibían la orientación que buscaban a través de sueños que Gea les enviaba. En la época de Apolo, visionarias denominadas pitias (pitonisas) respondían a las preguntas de quienes querían saber como purificarse a si mismos o a su ciudad. La consulta del oráculo era un intento de enfocar racionalmente la resolución del sufrimiento; se descubría la fuente de la propia desgracia y su remedio. Sin embargo, las respuestas eran crípticas, y generalmente la primera e incluso la segunda interpretación que uno hacía era errónea. Seguir los consejos del oráculo a menudo volvía las cosas peores antes de mejorarlas.

  11. Reconocer que somos mortales y no divinos es un requisito para recibir sanación de Apolo. En su ámbito, la sanación depende del verdadero conocimiento de la propia situación. La famosa frase apolínea : ‘Conócete a ti mismo’ no significaba ‘conoce tu propia historia personal’ sino ‘Recuerda que eres mortal’. El dios de la sanación sigue siendo un dios asociado con la muerte.

  12. Como todas las grandes deidades, Apolo es un dios asociado con muchos otros ámbitos además de la sanación, aunque su forma particular de sanar es inseparable de sus otras funciones y atributos. A menudo es entre los miembros de la generación siguiente, entre los hijos de los olímpicos, donde encontramos divinidades más especializadas. Así, es Esculapio, hijo de Apolo, el que destacará como el dios de la sanación. Su poder procede de su padre. Incluso en Epidauro, el lugar más identificado con Esculapio, su templo se levanta sobre las ruinas de un antiguo templo de Apolo. El santuario de Esculapio en el valle, benigno y pacífico, en la época clásica se dominaba con la vista desde un templo levantado en la cima del monte. Mucho tiempo atrás Apolo, como Apolo Maleatus, había él mismo sanado a los enfermos visitándolos en sueños. Pero cuando Apolo se convierte en el Apolo de Delfos, tales visitas acaban resultando incongruentes. Ahora es otro dios, su hijo, el que realiza apariciones nocturnas.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Vara_de_Esculapio

  13. La historia del nacimiento de Esculapio recoge muchas de sus características. Era el resultado de una aventura amorosa entre Apolo y una hermosa mortal llamada (en las tradiciones más aceptadas) Coronis, nieta de Ares, dios de la guerra, y hermana de Ixión, el primer asesino humano. La genealogía une de nuevo los temas de sanación y muerte. Según la versión más citada, cuando Coronis descubrió que estaba embarazada, decidió encontrar un mortal con el que poder casarse y legitimar a su hijo. Apolo, enojado porque una mujer prefiriese un marido humano a un amante divino, envió a Artemisa a matar a Coronis y sus damas de honor; el mismo mató al mozo. No queriendo que su hijo pereciera en esa matanza, Apolo, haciendo de cirujano y comadrona, abrió las entrañas de su querida moribunda para rescatar al niño ya desarrollado, y de este modo nace Esculapio (la primera césarea, se dice a veces en broma), salvado de la muerte para que pueda crecer y sanar a otros.

  14. Esculapio fue cuidado por Quirón, el centauro sabio que también fue maestro de Jasón, Aquiles y Acteón. Los centauros, criaturas con cuerpo de caballo y hombros y cabeza de hombre, descendientes de Apolo o tal vez de Ixión, eran salvajes y temibles. Pero Quirón, cuya genealogía es distinta ya que, como Zeus y muchos olimpicos, es hijo de Cronos, era sabio y amable. En su caso, su naturaleza animal parecía aportarle una conexión con la sabiduría instintiva y una honda compresión de la condición corporal, que resaltaba en sus dotes como cazador, escultor y sanador. A diferencia de los otros centauros, Quirón era inmortal. Pero durante la batalla de Hércules contra los centauros, Quirón fue herido por una flecha untada en la hiel venenosa de la Hidra, a la que Hércules había matado mucho antes. Esta herida era profunda, dolorosa e incurable. De hecho, su dolor era tan persistente que Quirón acabó lamentando una inmortalidad de la que no podía escapar. Es como si los dones de sanación del centauro incurablemente herido estuvieran vinculados a su propio destino ineluctable.

  15. yampo dice:

    ¿Cabe aquí?

    http://es.wikipedia.org/wiki/Wilhelm_Reich

    Saludos.

    También pobló días.

    1. ¡Qué pregunta!

      (conocí a un tipo que decía que había virus de la esquizofrenia contagiosos)

  16. Durante mucho tiempo, mientras pensaba en el sanador herido, en realidad estaba pensando en el sanador sanado, el sanador que estuvo herido pero ya se había curado. Quirón representa algo distinto: el sanador todavía herido. Esto sugiere que nuestras heridas no son algo que haya que dejar de lado, superar, esconder, sino una parte integral de nuestro ser. Ello no significa que estar herido sea la verdadera salud, sino que la aceptación de nuestras heridas forma parte de la verdadera salud, como lo es la aceptación de que algunas heridas sanan y otras no.

  17. Ninguno de los otros alumnos famoso de Quirón estuvo tan profundamente influido por él como Esculapio. Los otros dieron o recibieron sanación durante sus proezas como guerreros o cazadores; él dedicó su vida a la sanación. En reconocimiento de sus dotes como médico, Atenea compartía con él los frascos de sangre recogida cuando Perseo cortó la cabeza de la gorgona Medusa. La sangre que goteó de la vena izquierda era un veneno de poderes mágicos; la sangre de la derecha tenía fama de volver los muertos a la vida. En varias ocasiones, quizá recordando la injusta muerte de su madre, Esculapio empleó la porción mágica para traer de nuevo a la vida héroes enviados prematuramente al Hades.

  18. Zeus, enojado con Esculapio por la insolencia de transgredir la frontera entre la humanidad y los dioses, le golpeó con sus rayos y lo envió al Hades, para que aún siendo dios, pudiera experimentar por si mismo el destino de los mortales. De este modo, Esculapio es el único dios de la mitología griega que experimenta la muerte.

    Así pues, para los griegos el dios de la sanación es el que conoce qué es morir.

  19. Aunque su estancia en el Hades fue sólo temporal, y aunque pudo experimentar la mortalidad sin mermar su inmortalidad, la experiencia de Esculapio de ser vulnerable a la muerte hizo que a los griegos les pareciera un dios más amable y benévolo que ningún otro.

    Como dios que había pasado una temporada en el submundo, no sorprende que Esculapio fuera considerado participante en los misterios de Perséfone, un iniciado de Eleusis.

  20. ELEUSIShttp://www.youtube.com/watch?v=Y5iZOwRcOa8&feature=player_embedded

  21. El dios de la sanación llega a entender su trabajo como subordinado al de ella. Aunque él mismo no es una deidad del submundo, urge a todos los que llegan a él a que ofrezcan plegarias a Démeter y Perséfone. Puede salvar de la muerte ahora, pero no para siempre. A quienes no están todavía preparados para la muerte, la prorróga que proporciona su sanación les da tiempo a prepararse para lo inevitable.

    La sanación del cuerpo nos da tiempo para atender la salud de nuestra alma. Quienes buscaban la ayuda de Esculapio creían que si el dios rechazara curarles, la hora de la propia muerte habría llegado. A veces, sin duda, la muerte es una liberación de la enfermedad.

  22. Así, en Eleusis hay un lugar dedicado a Esculapio. Pero su propio centro de culto estaba en Epidauro, y los rituales de allí eran distintos a los de cualquier otro templo. Pues este dios estaba disponible a los mortales siempre que le buscaban: su templo estaba abierto todos los días, no sólo con ocasión de ritos señalados. Aunque no era un héroe ctónico asociado al submundo, Esculapio tampoco era un olímpico; era un dios que permanecía en la tierra. Quienes iban a Epidauro eran los casos deshauciados, pacientes que habían agotado los recursos médicos de su propia comunidad, conscientes de que la muerte les amenazaba y no sintiéndose todavía preparados. Señalaremos, sin embargo, que los claramente moribundos no eran aceptados dentro del recinto del dios. La muerte literal estaba excluida de su ámbito de sanación, como lo estaba el nacimiento mismo, ya que la preñez no requiere cura. (las mujeres estériles, sin embargo, venían al templo con la esperanza de ser fertilizadas por el dios.) Los ritualmente impuros, los criminales, estaban excluidos.

  23. Este rito se realizaba en solitario; a diferencia de los ritos asociados con otros dioses, no era un acontecimiento social. Había tres días de preparación ritual: ayuno, baño, ofrendas sacrificiales a Esculapio, Apolo, Mnemosine (la Memoria, madre de las musas; quizá las plegarias a ella expresaban la esperanza de ser recordado) y Tiqué (Éxito).

  24. Luego, vestido con ropas ordinarias, uno era conducido por un therapeute a una pequeña habitación de piedra, que contenía únicamente una simple plataforma de piedra para dormir, una kline (de donde procede la palabra clínica)

  25. … un espacio que uno podía haber visitado durante el día en el período de preparación. El therapeute…

  26. terapeuta[therapeutist]
    m. y f. (Terapéutica) Profesional sanitario; persona que aplica medidas terapéuticas; como fisioterapeuta, psicoterapeuta, etc.
    therap-eu- θεραπεύω gr. ‘cuidar’ + -t(ēs) gr. ‘dedicado a’, ‘propio de’
    Leng. base: gr. Antigua reintroducida con cambio de significado. En gr. therapeutḗs θεραπευτής significa ‘que sirve o atiende a los dioses’ o ‘que dispensa cuidados médicos’, ambos significados en Platón, s. IV a.C.; con el primer significado reintroducida en fr. thérapeute en 1732 como ‘individuo de una secta religiosa de origen judaico’, con el significado médico en fr. en 1877.

    http://www.dicciomed.es/php/diccio.php?id=4258

  27. Persona terapéutica es aquella que facilita y promueve el cuidado de la potencia vital
    de todo lo que existe y se manifiesta.
    La persona se convierte así en el instrumento por excelencia de nuestra práctica,
    más allá de la adquisición de cualquier técnica.

    La formación implica un recorrido a través del concepto de persona
    y los diferentes modelos epistemológicos, filosóficos y científicos que la fundamentan,
    especialmente los aportes de Carl Rogers y sus continuadores, articulándolos mediante los siguientes ejes:

    *

    la atención como modo de estar abierto y conectado con el mundo.
    *

    la intuición como conexión con la sabiduría del organismo, propia de la mutua implicación entre personas.
    *

    el campo de las resonancias como el territorio donde se despliega el suceso terapéutico.
    *

    lo transpersonal como la trama que se constituye más allá del ego.

    http://www.casabierta.com/actividades/cursos/persona_terapeutica1.htm

  28. El therapeute se retiraba, dejando solo al paciente con sus sueños y el dios.
    Después de ofrecer una plegaria a Temis (el orden correcto), se recostaba para dormir esperando que el dios mismo se presentara en el sueño.

    Los griegos creían que cuando dorminos nuestra psique, que permanece quieta durante la vida diurna, se vuelve activa. La psique es lo que sueña…

  29. La psique es lo que sueña y lo que perdura después de la muerte de nuestro cuerpo viviendo en el Hades. ‘Psique’ representa el núcleo de nuestro ser individual, nuestra esencia personal, lo que se encontrará con el dios. La psique ve los sueños y los recibe; los sueños son enviados por el Dios, son teofanías.

  30. En el ritual de Esculapio, la epifanía, la aparición del dios en un sueño, se consideraba el acontecimiento sanador. Su llegada señalaba la transición entre la enfermedad y el retorno de la salud.

    Toda cura era un acto divino, un misterio, que sólo podía suceder en la oscuridad. En Epidauro, a diferencia de Delfos, era el paciente el que tenía la visión sanadora, en vez del sacerdote o la sacerdotisa. La propia visión realizaba la cura; no había necesidad de interpretación o de una acción basada en lo que prescribía el sueño.

  31. Il tempio di Esculapio – villa Borghese – Roma

  32. En el sueño del paciente el dios podía aparecer en forma humana o en forma animal como una serpiente o un perro. Muchos testimonios de sueños describen una serpiente o un perro lamiendo la parte dañada y de este modo curándola; las mujeres estériles hablan de sueños en los que aparecía una serpiente y copulaba con ellas. Como en muchas tradiciones religiosas, la serpiente se consideraba emblemática de la misteriosa relación entre la muerte y el renacimiento.. Los perros también estaban asociados con la experiencia del submundo: el can Cerbero de tres cabezas da la bienvenida al Hades a los muertos pero se come a quienes intentan escapar; Hécate ronda por la noche acompañada por sabuesos aullantes, los espíritus inquietos de quienes no han recibido sepultura ritual

Es uno filósofo guardando silencio

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