4472 – Trece campanadas – SUSO DE TORO –



.

Desde el viejo Santiago, rasguños en el alma

.

Ella sabía que había faltas en su vida, lugares vacíos que ni ella misma podía llenar. Solamente era consciente de esas carencias.

Se sentía rara tan a menudo, y ella sólo quería ser <<normal>>. A veces desconfiaba de no ser enteramente como las demás mujeres, como las demás personas. Como si le faltase algo, algo no común, no propiamente común a lo humano. En ocasiones, en días bajos, desesperaba de dar con alguien o algo de su misma sustancia, algo que le diera sentido, que justificase su existencia, su permanencia entre la gente. Como si ella no fuese una persona igual a las otras, como si fuese alguna clase de alienígena o angel caído, confundido y torpe.

Desde niña, el mismo hecho de ser zurda… (pág 17)

.

Giuseppe Verdi ~Requiem~Dies Irae~

.

Nada. Nada me espera, me espera la Nada. He perdido. Lo he perdido todo… Cáliz amargo, Grial negro del que bebía con constancia y sin beneficio… Abrazado a la columna del Pórtico de la Gloria, abrazado a mi mismo, aquí estoy, aquí me arrastro… Este mundo de la gente ahí fuera empieza a contar un tiempo nuevo, creen que será suyo un nuevo milenio. Pero éste será el tiempo de la luz oscura, el tiempo en que reine la piedra… Confié en la piedra, creí en ella, ya no amo ni creo en ninguna cosa. Sólo permanece lo que ya está muerto, ¿por qué no lo he querido ver? (pág. 29 – 33)

.

Britten – War Requiem – Agnus Dei

.

Y súbitamente ella lo vio salir de su despacho. Aquel hombre traía cara de haber visto algo terrible, algo  que lo había asombrado como sombra que oscurece… (pág. 35)

.

Barbazul de Bartók

.

Estimados hermanos cofrades de la cofrafía del Santo Sepulcro:

Me gustaría que esto fuese mi Confesión, como la de san Agustín, pero no estoy iluminado por el Espítu Santo, como lo estuvo él sin duda, y en mi confesión ante todos vosotros no voy a poder desnudar mi alma. Aún así, quisiera que vieseis que he intentado con toda humildad exponer mi verdad sobre los hechos que originaron mi expulsión de esta Santa Cofradía. Y si no llego a tanta confesión como el santo de Cartago, que incluso relata cómo robaba peras en el huerto de un vecino y pan en la despensa familiar, pues es porque mi alma pecadora no está tan plena de Gracia como la de él. Tampoco he hurtado nada ni dañado a esta cofradía, como compenderáis cuando… (pág. 39)

.

Elliot Goldenthal – Libera me

.

… ella caviló en cómo la desgracia nos hace adultos, y también mejores. Cómo, en cierta manera, la desgracia podía ser un despertar a la vida… (pág. 37)

.

… – La diferencia entre las historias que inventáis los escritores y la vida real es que lo que imagináis no muere nunca porque nunca ha existido. Todas esas desgracias y muertes de vuestras historias ni viven ni mueren, se quedan ahí… (pág. 121)

.

El caso de Mateo, como comprobé de sobra más adelante, es un buen ejemplo; la misma estatua que osó levantarse a si mismo en el lugar santo ya es una aberración por mucho que se represente arrodillado en un gesto de falta humildad que falsa resultó ser esa devoción. La imaginación  enfermiza, unida a la vanidad extrema, pueden conducir a un artista a la rebeldía y a los abismos. Siempre desconfió la Santa Madre iglesia de los artistas, y con razón… (pág. 140)

.

Un sentido entorpece al otro, la vista estorba al oído. (Pág. 163)

.

De EL PACTO DE MATEO… Antes de que la Catedral cubriese su fachada occidental, la que mira al ocaso del sol tras el monte Pedroso, con la fachada barroca que los compostelanos bautizaron como <<del Obradoiro>>, en ella brillaba desafiante la fábrica luminosa de un artista que pecó de soberbia. Este artista labró su imagen arrodillada al pie de su obra, una figura con rostro tan juvenil que extrañamente parece de un niño. Como si pretendiese detener el paso del tiempo, salvar la inocencia.

Los santiagueses rinden culto a esta imagen… (pág. 389)

.

.


La mejor reseña  sobre esta obra, o acerca de la naturaleza del mal, se la leí a Luis Muiño. Un hombre  con muy buen gusto para las imágenes (sin duda le gustaría ésta, tomada desde una esquina de la plaza) pero al que es imposible recuperar en esas palabras para la Bemonline.  Después, ¿la película? Está genial, a mí me gustó mucho. Fenomenal interpretación de los actores, Tosar, Boto y  la locura…  Fantástico el paseo, que nos damos, por las calles de Santiago pero es otro argumento. Es decir, no tiene nada que ver con la trama del libro. Y en el libro hay un personaje que no tiene precio. El que va en pos del Beato de Liebana, que parece ser el primer artífice de la construcción del Mito que aquí nos ocupa. El libro es apasionante, que no confundan acerca de ello estas palabras o los fragmentos, del mismo, elegidos. Yo pienso volver a leerlo.

.

13 campanadas

.

.

Es uno filósofo guardando silencio

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s