Vigésimo tercera jornada: MOLINASECA – PONFERRADA – CACABELOS

2009 Agosto 7
by mx7652o

(por reconstruir)

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11 comentarios dejar un →
  1. 2009 Agosto 7
    María Camino Enlace permanente

    DEL DIARIO PEREGRINO QUE HE COMENZADO A LEER HOY…

    Después del menú del día unos orujitos nos dieron fuerzas para reemprender los ocho kilómetros que nos quedaban.

    Ellos tuvieron que adaptarse a mi paso, mi pie me comenzó a molestar un poco después de todo un día sin molestias. Con el voltaren que me proporcionó Carlos y el orujo conseguí llegar hasta Ponferrada. Seguimos respetuosamente el camino y este en la entrada a Ponferrada nos dio una vuelta increíble hasta que nos llevó al albergue.

    Nos ubicaron en la misma habitación de cuatro. Tras ducharnos y descansar un rato nos dimos un paseo breve por Ponferrada. El monumento más significativo de Ponferrada es su castillo, ahora siendo reformado. Fue en 1178 cuando pasa a depender de la Orden del Temple, por una donación de los reyes leoneses. Los monjes templarios se encuentran una pequeña fortaleza que fue en su origen un castro y posteriormente una ciudadela romana. Ellos la amplían y mejoran como defensa del Camino de Santiago, estando acabada en 1282.

    El Castillo que hoy conocemos es el resultado de una larga serie de ampliaciones, reformas y añadidos que van desde la primera cerca de la planta cuadrada de principios del siglo XII, hasta las últimas zonas construidas a finales del siglo XV y principios del XVI.

    Posteriores incorporaciones, como las caballerizas en 1848, y las numerosas reformas llevadas a cabo desde principios del siglo XX, han contribuido a la complejidad del conjunto, tal y como lo conocemos hoy en día. Los escudos y blasones de quienes lo ocuparon y contribuyeron en su construcción son prueba de sus diferentes etapas. Tremendamente cansado me metí en la cama antes de las diez de la noche. Me dolían las piernas pero la tendinitis la tenía prácticamente superada. El estado de ánimo era mucho mejor que hace 24 horas, el tobillo aunque me molestaba un poquito me permitía caminar. Me despedí de mis compañeros de habitación, ellos querían madrugar y a las 5 de la mañana ponerse en marcha. Uno de ellos quería llegar hasta Vega de Valcárcel y el otro llegar hasta el Cebreiro. Ambas opciones muy fuertes para mi. – Kilómetros.- 30
    Etapa corta para recuperarse del esfuerzo de la subida a la Cruz de Ferro y para preparar la dura etapa del Cebreiro que se subirá mañana. A las cinco de la mañana me desperté con el ruido de mis compañeros, pero en cuanto marcharon volví a caer en los brazos de Morfeo y hasta las 7 de la mañana no volví a despertar. Preparé mi mochila y marché enseguida para evitar estar rodeado de gente. El albergue estaba casi lleno.

    La salida de Ponferrada se me hizo tediosa y aburrida. Dándome la sensación que marean al peregrino para que conozca un poco más la ciudad. Como muy obediente seguí las flechas amarillas paseándome por los campos de Columbrianos, Fuentes Nuevas y por fin Camponaraya. No hay nada especialmente hermoso y que merezca la pena para este recorrido. A consejo seguir la carretera que lleva directamente a Camponaraya por una acera nada molesta, ahorrando de 3 a 4 quilómetros.

    Fui todo el recorrido solo y aproveche en Fuentes Nuevas para desayunar un buen bocata que me levantará la moral un poco decaída. El cansancio hace efecto sobre la moral y el día de ayer había sido duro. También me encontraba solo y no encontré a nadie con quien entablar conversación.

    Con este estado de ánimo llegue hasta Camponaraya, un pueblo que se recorre por su calle principal, que coincide con la carretera. La salida se hace por un camino que asciende hasta un puente por encima de la autovía. Desde aquí se inician cuatro agradables quilómetros hasta Cacabelos. Las vides nos rodean y nos abandonan durante un buen rato los coches y el ruido del extrarradio de una ciudad como Ponferrada. El día estaba claro y se podía respirar profundamente los olores de la primavera.

    Dos quilómetros antes de Cacabelos se llega al cruce de una carretera secundaria y desde ahí se sigue por el arcén estrecho de una carreterita que nos lleva a la entrada del pueblo. Cacabelos se recorre por la calle de los Peregrinos hasta el puente sobre el río Cua. Se puede destacar la ermita de San Roque, donde hubo un hospital de peregrinos en la edad media. También se puede destacar el santuario de la Virgen de las Angustias. En un bar paré a tomar una cerveza que reparará el calor que ya empezaba.

    http://aig02.blogia.com/

  2. 2009 Agosto 9
    María Camino Enlace permanente

    DE LAS VIVENCIAS DE WILLIAM RAMOS…

    De las etapas claves en el camino… Desde Ponferrada hasta Villafranca del Bierzo distan unos 23 kilometros, una etapa practicamente facil… Iba con buena compania, la Italiana y la Argentina.. se pasaban unos 4 pueblitos hasta llegar a Villafranca… Por que fue clave la etapa? pues alla fue donde conoci a los muchachos… los 4 de la etapa anterior… En el camino… ibamos conversando, parabamos mucho… nos juntamos tambien con otro grupo de Alemanes… Luego almorzamos los 3… el camino era bonito… ya habiamos dejado las carreteras, ya todo es bosque… y a la vispera de las mejores etapas, las mas verdes, montanosas… Galicia!! Estaba ancioso por ver la tan mencionado Galicia… llegamos hasta Villafranca del Bierzo y hicimos una compra para la comida… Compramos pasta, salsas y una botella de vino… Nos pusimos a cocinar la pasta y cocinamos para mas de 3 gentes, ya que la Argentina queria guardarle a los muchachos.. Luego llegaron ellos y a decir verdad, juzgandolos por primera impresion, no me llegaron mucho… fue despues, cuando nos compenetramos que me di cuenta lo especial que era cada uno y todas las ensenanzas que me transmitieron… He aqui el inicio de otra etapa… Mis ultimas semanas del camino… las mas especiales, las mas tristes… cargadas de mucha emocion, sentimentalismo, espiritualidad… Que bueno era el camino, su gente, sus paisajes, sus flores… todo era maravilloso… Sin tener que pensar en nada… ningun tipo de preocupacion… conectado con Dios y la naturaleza… fuera de todo materialismo… El camino… El camino…

    http://porsiempreperegrino.blogspot.com/

  3. 2009 Agosto 11
    María Camino Enlace permanente

    DEL DIARIO DE DOS QUE CRUZARON UN OCÉANO Y ANDUVIERON LOS PIRINEOS….

    El viaje hasta Ponferrada dura algo más de una hora, y finalmente ponemos pie en la ciudad que será el inicio de nuestro retorno al Camino. Llegamos al caer la tarde y siguiendo las indicaciones de un taxista damos con el Hotel Madrid, donde tomamos dos habitaciones simples ya que dobles no queda ni una. Dejamos las mochilas y salimos casi corriendo a conocer la famosa y mítica fortaleza Templaria del siglo XIV. Luego de algunas cuadras por la avenida principal, cruzamos el moderno puente de cemento (que sustituye al original de madera y hierro que da nombre a la ciudad, Pons Ferrata) que da acceso a la fortaleza. Sobre una colina, en la margen este del río, realmente impresiona. Desde las altas murallas y torres de piedra rojiza, que se levantan orgullosas sobre el río, resulta fácil adivinar la silueta de uno de aquellos sacerdotes-guerreros asomando un bruñido yelmo por entre alguno de los ventanucos de las almenas.
    Nos asomamos tímidamente al puente levadizo de la entrada esperando encontrarlo cerrado, pero no, esta abierto hasta las 19:30.

    Entramos y nos topamos de frente con una pareja de novios tomándose fotos, en fín, este país es así. Sobrepuestos de la impresión, lo recorremos a placer.
    Subimos y bajamos escaleras labradas en la piedra, nos detenemos a otear por las almenas, nos imaginamos resistiendo el asalto de furiosos sarracenos o realizando místicas ceremonias y ritos olvidados.
    Disparamos las cámaras casi contra todo. Imaginamos las ceremonias relatadas por algunos y muchas otras que nadie contó jamás. Descubrimos algunas murallas derruidas, pozos oscuros donde no se ve el fondo, entradas a túneles escondidos y cerrados por pesadas rejas de hierro herrumbrado. Buscamos indicios de inexistentes criptografías escondidas en la piedra o de geométricas formas de granito reveladoras de arcanos misterios ya perdidos.

    Dejamos atrás el castillo y buscamos el albergue donde sellar nuestras credenciales. Volvemos al hotel, nos duchamos y salimos a procurarnos la cena. Finalmente damos con un Bar-Restaurant detrás de la muralla oriental del castillo. Tomamos la única mesa disponible, ordenamos la cena y nos morimos de frío esperando unos platos que para cuando llegaron ya habíamos perdido el apetito. Además, la comida era bastante mala y el vino era peor. Pagamos y nos retiramos del lugar, ateridos de frío y decepcionados de las bondades de la cocina local y de las inexistentes cualidades de los vinos del Bierzo. Volvemos al hotel, cada uno a su habitación. Me acuesto y al rato suena el teléfono. Es Martín recomendándome un documental sobre el Yeti. Corto. Enciendo el televisor de la habitación y paseo por varios programas hasta dar con la documental.
    Me llegan los sonidos apagados del jolgorio que se armó en la planta baja del hotel, y adivinen qué, es la fiesta de los tortolitos del castillo. ¡Vivan los novios !

    Comentario al margen: jonito me comenta que le han entrado unas ganas de meterse de rondón en la fiesta, que no se aguanta, que sólo lo detiene lo rídículo que quedaría de pantalones cortos y botas de trekking entre tanto smoking. En fin, que muchacho este…Me duermo soñando con el Shasquash y su errante vagabundear por los bosques de Norteamérica.

    http://ultreiafinisterre.blogspot.com/

  4. 2009 Agosto 11
    María Camino Enlace permanente

    DEL DIARIO DE DOS QUE CRUZARON UN OCÉANO, Y ANDUVIERON POR LOS PIRINEOS…

    Notas de viaje, domingo 06 de agosto de 2000.

    Me desperté a las 06:15, dí un par de vueltas en la cama y me levanté unos minutos más tarde. Me duché, armé la mochila, contesté la llamada de Martín asegurándose que no durmiera de más, y bajamos a pagar el hotel. Cerramos la cuenta y partimos camino a Villafranca del Bierzo, a unos 20 kms. de Ponferrrada. La mañana estaba fresca, con las primeras luces del amanecer tiñendo todo de un color anaranjado. Para no perder la costumbre de los viejos tiempos de Navarra, volvimos a errar el Camino, hasta que unos peregrinos más diestros que nosotros, nos alertaron de nuestro error (marchaban en dirección opuesta). Los primeros kilometros se hicieron muy amenos, entre pintorescos pueblitos de campaña (Columbrianos, y Fuentes Nuevas). El aire comenzó a ponerse más cálido, la mañana estaba radiante, y entre bromas del Sasquash y comentarios del camino, llegamos a Campo Naraya donde nos detuvimos a desayunar. Campo Naraya, pueblo más grande que los anteriores y con menos encanto, nos regaló una preciosa salida del lugar, entre medio de huertos, vides y altas pasturas verdes. Retomamos la senda peregrina a las 10:15. El desayuno no pesa en el estómago, aligera las piernas y alegra el espíritu. Continuamos el camino y una hora y poco después entramos en Cacabelos, que con su calle del peregrino, su ermita de San Roque, sus pintorescas balconadas, y los restos de un milenario hospital de peregrinos se ha ganado el corazón de los viajeros a Compostela desde mucho tiempo atrás. Citado en el Codex Calixtinus de Picaud, el enclave fue reconstruido por el obispado compostelano en el siglo XII. A la salida, luego de cruzar un puente de piedra sobre el río Cúa, nos topamos con el santuario de la Virgen de las Angustias, con su sólido pórtico barroco, que para variar esta cerrado. Nos quedamos con las ganas de conocerlo, y es que según la guía, dentro del santuario se conserva una imagen del niño Jesús jugando a los naipes con San Antonio de Pádua.

    http://ultreiafinisterre.blogspot.com/

  5. 2009 Agosto 17
    María Camino Enlace permanente

    DEL DIARIO DE JUAN GRAU, PEREGRINO DE MIAMI…

    Amanecí lleno de energía y listo para una etapa larga e interesante de 30.7 kms. Desayuné con Mercedes en el Mesón del Hostal El Palacio y empezamos a caminar hacia Ponferrada bajo amenazas de lluvias.

    Castillo de los Templarios.

    Data del siglo XII. Vinculado a la orden monástica de los monjes guerreros del Temple.

    Próximo al castillo de los Templarios, se encuentran la Basílica de Nuestra Señora de la Encina (Patrona del Bierzo) y la iglesia de San Andrés, donde se presenta la exposición “Yo Camino” de la Fundación Las Edades del Hombre. Tuvimos la suerte que estábamos a tiempo para ver la exposición, así que decidimos disfrutar de ésta bella exhibición de arte, historia y teología narrativa del Camino de Santiago. Mientras disfrutábamos de las obras y material audio visual en diferentes galerías y capillas, ocurrió algo muy emotivo. De repente me encuentro a Mercedes llorando y entristecida. Traté de investigar que le ocurría, pero Mercedes no paraba de llorar. Así estuvo llorando por un largo rato hasta lograrse desahogar. Mercedes, estando en una de las capillas, vio algo que le trajo recuerdos de su padre, recientemente fallecido. Fue muy lindo que me tuviera la confianza para llorar, desahogarse y compartir conmigo ese momento tan íntimo.. Aparentemente, por su ocupada vida profesional que ha llevado en los últimos años y viviendo apartada de su familia, en sitios como Japón, Inglaterra y otros lugares, pienso yo que aún le faltaba más por llorar a su querido padre. Creo que este fue uno de los motivos de su Camino. Es muy común entre los peregrinos preguntarse cual es el motivo que los trae de peregrinacion por casi un mes, lejos de la familia, caminando y pasando dolores, y con la incertidumbre de cuando y donde dormir y comer al día siguiente. Una de las razones del Camino de Mercedes era obvia, su padre. Saliendo de la exposición le dije a Mercedes que era su momento de caminar sola, meditar y reflexionar, como nos ocurre a todos en el Camino. Mercedes me entendió y agradeció mi gesto. Antes de despedirnos le pedí que nos tomaramos una foto, por si acaso era la última vez que nos veíamos. Pues conociendo la dinámica del Camino, es muy común que un “hasta luego” se convierta en un “adiós” para siempre.

    Después de despedirme de Mercedes, estuve paseando y conociendo esta histórica y bella ciudad templaria de Ponferrada por un rato. Abandoné Ponferrada bajo la lluvia, cruzando el puente sobre el río Sil, camino hacia Villafranca del Bierzo.

    Meditando hacia Villafranca del Bierzo pienso que en el Camino nunca estamos solos. Podemos empezar solos, pero siempre terminaremos acompañados en Santiago de Compostela. Hay quienes vienen en pareja o grupos, y el Camino los separa por horas o días, pues las distancias y bellezas naturales que encontramos en nuestro entorno son propicias para meditar, reflexionar, rezar y orar en la soledad, pero siempre sabiendo que tarde o temprano, estamos acompañados, por alquien que va al frente o atrás de nosotros. Lo he podido comprobar durante la últimas semanas de Camino, cuando en varias ocasiones me levanté temprano para ser el primer peregrino en salir caminando del albergue y siempre encontrarme a otro peregrino que había empezado a caminar antes que yo durante la madrugada. Lo mismo cuando en varias ocasiones salí tardísimo de un hotel para empezar a caminar, pensando que yo era el último peregrino en el Camino, pero siempre habían otros que venían atrás. En el Camino nunca somos los primeros, ni los últimos, se camina a todas horas del día y jamás estamos solos aunque así lo creamos.

    Me acomodé en la Hospedería Convento San Nicolás el Real, antiguo convento jesuita enclavado en el centro de esta población. Este convento fue fundado a principios del siglo XVII, siendo un modelo del barroco-jesuitico. En su iglesia, de orden toscano, ocupa un lugar de honor el Santísimo Cristo de la Esperanza, patrón del Bierzo.

    Después de acomodarme en el convento, decidí salir a conocer el pueblo. Encontré un ciber café y aproveché para chequear mis correos. Me dio mucha alegría encontrar un correo de Mary Carmen que a continuación reproduzco:

    Hola ¿que tal Juan Miguel ?
    Soy Mary del camino de Santiago, estuve cenando con Luis y contigo en Burgos ¿ te acuerdas?, espero que esteis bien y sigais disfrutando del camino; Después de dejaros en Burgos estuve 3 dias con Alexandra, la Brasileña, y estaba muy bien, luego nos volvimos a separar. Yo ya en casa, llegue hasta León y tenia que volver. Me ha encantado conoceros , espero que acabes tu pagina web, que yo visitaré. Te he mandado la foto que nos hiciste y tambien un salmo para el camino por si te sirve de ayuda para tu pagina.
    Si ves a Luis lo saludas de mi parte. Un abrazo muy fuerte. Mary

    Salmo para el Camino

    A ti, Señor, presento mi ilusión y mi esfuerzo;
    en ti, mi Dios, confío, confío porque sé que me amas.
    Que en la prueba no ceda al cansancio,
    que tu gracia triunfe siempre en mí.
    Yo espero siempre en ti. Yo sé que tú
    nunca defraudas al que en ti confía.

    Indícame tus caminos, Señor, enséñame tus sendas.
    Que en mi vida se abran caminos de paz y bien,
    caminos de justicia y libertad.
    Que en mi vida se abran sendas de esperanza,
    sendas de igualdad y servicio.
    Encamíname fielmente, Señor.
    Enséñame tú que eres mi Dios y Salvador.

    Recuerda, Señor, que tu ternura y tu lealtad
    nunca se acaba; no te acuerdes de mis pecados.
    Acuérdate de mí con tu lealtad,
    por tu gran bondad, Señor.

    Tú eres bueno y recto
    y enseñas el camino a los desorientados.
    Encamina a los humildes por la rectitud,
    enseña a los humildes su camino.
    Tus sendas son la lealtad y la fidelidad
    para los que guardan tu alianza y tus mandatos.

    Porque eres bueno, perdona mi culpa.
    Cuando te soy fiel, Señor,
    tú me enseñas un camino cierto;
    así viviré feliz y enriquecerás mi vida con tus dones.
    Tú, Señor, te fías de mí y me esperas siempre.
    Tú, Señor, quieres que sea de verdad tu amigo.

    Tengo los ojos puestos en ti
    que me libras de mis amarras y ataduras.
    Vuélvete hacia mí y ten piedad,
    pues estoy sólo y afligido.
    Ensancha mi corazón encogido
    y sácame de mis angustias.

    Mira mis trabajos y mis penas
    y perdona todos mis pecados.
    Señor, guarda mi vida y líbrame de mí mismos.
    Señor, que salga de mi concha y vaya hacia ti
    y que no quede defraudado de haberme confiado a ti.

    Indícame tus caminos, Señor, tú que eres el Camino.
    Hazme andar por el sendero de la verdad,
    tú que eres la Verdad del hombre.
    Despierta en mí el manantial de mi vida,
    tú que eres la Vida de cuanto existe.

    De regreso al convento me encontré con Enrique el canario, un peregrino muy alegre y simpático, al cual le gustaba dormir las manañas y era de los últimos en salir de los albergues. El decía que no era de “caballero” salir a caminar tan temprano en las mañanas. Desde ese día lo bauticé el “Caballero Español”. Fuimos a cenar al restaurante del convento y charlamos mucho sobre nuestra peregrinación. Me comentó lo feliz que estaba, pues nos quedaban pocos días para llegar a Santiago de Compostela y estaba extrañando mucho a sus hijos y señora. Cenamos como Caballeros Españoles en este excelente restaurante del convento. Aquí adjunto una reseña del restaurante.

    El restaurante a la carta de La Hospederia Convento de San Nicolás el Real, se encuentra enclavado en un lugar privilegiado dentro del convento: en uno de sus claustros y cuando el tiempo acompaña en su patio de estilo renacentista.

    Aquí el viajero disfrutara de la cocina típica del Bierzo en un marco incomparable: un convento del s. XVII, donde sé aúnan arte y gastronomía

    En nuestro restaurante podrá degustar los excelentes productos de la mesa berciana, destacando el botillo, como plato emblemático del Bierzo, que aunque es sabido que es plato de pobres y ricos (al estar al alcance de cualquier bolsillo), tradicionalmente se dice “que es manjar de obispos y reyes”, ò el príncipe de la cocina berciana por su sabor, calidad y carácter: El pimiento o las empanadas, cuya existencia en el Bierzo es conocida desde el S. VII, por el monje berciano San Fructuoso y que puede ser de mas de veinte clases, destacando entre ellas la de Batallón y la empanada de Cristo.

    También son de destacar en nuestro restaurante las excelentes carnes bercianas, el pulpo o el bacalao entre otros platos.

    Entre nuestros platos de inspiración monacal, podrá degustar nuestro famoso Revuelta de las Dos Clausuras, los Filetes al infierno, la ensalada del arzobispo o los Medallones de Bacalao como los prepara el Diacono, entre otros.
    Para finalizar y así ganar las Indulgencias Plenarias, probara nuestro Licor de la Bendición y las Cerezas de la Perdición.

    Después de despedirme de Enrique, recibí una llamada de Sandra y Besnd, quienes aún estaban caminando desde Cacabelos. Querían que les investigara si aún quedaban plazas disponibles en el albergue o en algún otro lugar. Mi habitación tenía otra cama disponible, asi que se la brindé para que pasaran la noche. Me alegré de volver a verlos y poder compartir con ellos en Villafranca del Bierzo.

    http://www.juanmiguelgrau.com/camino_de_santiago

  6. 2009 Agosto 18
    María Camino Enlace permanente

    DEL DIARIO DE UNO DE LOS HOMBRES QUE MÁS ME GUSTAN ANDANDO Y NARRANDO PERO QUE AQUÍ SE SIENTE ENFERMO…

    Faltan diez minutos para las nueve de la mañana cuando abandono el albergue junto a Santiago, con quien realizaré las próximas cuatro etapas. En el día de hoy pretendemos llegar a Ponferrada, situada a unos veintisiete kilómetros de distancia. Por terreno montañoso ascendemos hasta la Creu de Ferro y Manjarín. Hasta la célebre cruz avanzamos penosamente evitando placas de hielo y pisando nieve. Mi compañero se resbala y se da un buen batacazo. A lo lejos diviso lo que tiene que ser la Creu de Ferro, y así es. Se trata de un mástil alto con una pequeña cruz arriba (1504m de altitud). Su simplicidad contrasta con su antigüedad y con el hecho de que es uno de los puntos más emblemáticos del Camino. Desde este punto, cansados ya del sendero, continuamos por carretera. En el refugio de montaña de Manjarín, situado a unos 1400m de altitud, don Tomás nos sella la credencial. De él se dice que es el último templario con vida. Un cartel colocado junto al refugio nos indica diferentes distancias: Finisterre a 295km, Jerusalem a 5000km, Roma a 2475km, MachuPichu a 9453km, México a 9376km, Munich a 2478km y Santiago a 222km.

    El descenso hasta Molinaseca (580m), de unos quince kilómetros de longitud y cerca de mil metros de desnivel, se hace pesado e interminable debido en parte a que es más largo que el sendero. La sinuosa carretera nos marea, estamos cambiando de rumbo constantemente; me recuerda a las etapas de montaña de diferentes vueltas ciclistas. El único pueblo que cruzamos es El Acebo, de casas de piedra con tejados de pizarra. Hace un tiempo, sus habitantes quedaron exentos de pagar impuestos al rey a cambio de colocar ochocientas estacas que ayudasen a marcar el camino a los peregrinos. Observamos un monumento en forma de bicicleta erigido en honor a un peregrino alemán que murió en este lugar. Santiago camina a un ritmo más lento por lo que de vez en cuando hago paradas para no separarme mucho de él. Al llegar a Molinaseca tiene los pies doloridos por las botas de alta montaña que lleva puestas. Según me cuenta, no son suyas, sino de su hermano, un alpinista que ya ha hecho algún cinco mil como el Elbrus y está planeando el ascenso al Aconcagua. A través de un puente románico atravesamos el río Meruelo, donde gozan de una playa fluvial en verano. Un cartel indica que no se debe saltar desde el puente debido a la poca profundidad del invento. Atravesamos el bonito pueblo por una calle peatonal en la que hay varios turistas, se nota que hemos dejado atrás las montañas y su soledad.

    Los ocho kilómetros que restan hasta Ponferrada los hacemos por una acera junto a la carretera. Se hacen muy pesados por el cansancio acumulado. Vemos de lejos la ciudad pero tenemos la sensación de que nunca llega. Cansados alcanzamos el albergue de peregrinos San Nicolás de Flüe. Un señor mayor llamado Evaristo nos atiende; debemos depositar un donativo en la hucha. Dejamos los trastos en la habitación y una amiga de Santiago (Yasmín) nos lleva en su coche a comer a un lugar llamado “Cubelos, casa fundada en 1880”. De primero nos sirven un caldo de berza que le sienta bien al exhausto peregrino. De segundo me ponen algo de pollo mientras que ellos optan por pulpo con patatas. Ellos se decantan por vino mientras que yo me bebo una CocaCola. La cuenta es de treinta y ocho euros y sólo me dejan aportar diez. En la farmacia Santiago se compra algunas cosas para los pies, y Yasmín nos lleva al albergue donde descansamos hasta las 18:30 que comienza la misa del peregrino. Se trata de la tercera y última a la que asisto en mi Camino; anteriormente he estado en la de Roncesvalles y en Los Arcos. Ante la iglesia llena de gente mayor, el cura nos llama a los dos y nos bendice: vierte un líquido sobre nosotros mientras dice algunas cosas que lee de un papel.

    Llamo a casa para comentar a mis padres que me sabe mal regresar habiendo andado tan pocos días después del largo viaje de venir hasta aquí y el que me espera de vuelta, pero que por otro lado no estoy disfrutando del Camino sino que lo estoy pasando mal. Hoy es el tercer día que tomo el jarabe que me recetaron y el primero que como en ese período de tiempo. Caminar hoy con Santiago seguramente me haya ido bien porque su ritmo es mucho más lento que el mío, por lo que al ir más relajado que habitualmente debo de haberme cansado menos, aunque me hallo muy cansado. Eso sí, después de haber comido me encuentro con más fuerzas. Afronto con poco entusiasmo el hecho de tener que caminar mañana hasta Villafranca del Bierzo. Por otro lado, mañana es Nochevieja y quizá no tenía que haberme ido de casa después de lo que me está sucediendo aquí. La etapa ha sido más larga de lo que pensábamos, por lo que no hemos comido hasta las cuatro. Santiago se ha ido a acostar muy cansado y sin cenar. Yo ceno por primera vez desde que salí de León, a la vez que converso con Evaristo (el hospitalero). Me cuenta su experiencia cuando hizo el Camino Portugués sin saber el recorrido, ni donde iba a dormir, ni si iba a encontrar algo de comida. La gente le acogía e incluso le daban de comer y le ofrecían dinero según me dice. Unos cuatro peregrinos también duermen hoy aquí, y están cenando por su cuenta. No tardo mucho en ir a acostarme yo también, con el deseo de descansar plácidamente. También me acompaña la incertidumbre del no saber como acabará esta escapada al Camino.

    De Ponferrada se podría decir que fue un asentamiento de astures y romanos. En el siglo XI se convirtió en lugar de paso obligado para los peregrinos gracias a su puente sobre el río Sil. Un siglo después la Orden del Temple construyó un importante castillo. Al cabo de nueve siglos Santiago y yo amanecemos aquí un treinta y uno de diciembre. Es una inicio de etapa atípico debido a las molestias que tiene Santiago con sus botas de alta montaña. En ese sentido, primero esperamos en una cafetería con la esperanza de que abra una tienda de deportes que no lo hace. Más tarde, en una zona de comercios esperamos a que abra otra. Aprovecho para comprar agua mineral y caramelos de eucalipto en un supermercado Dia cercano. Santiago se compra unas botas de trekking más adecuadas que las que lleva puestas y preguntamos por la oficina de correos. Nos la encontramos cerrada por ser treinta y uno de diciembre, por lo que parece que no va a poder enviar sus botas a casa hasta el próximo año.

    Entre una cosa y otra, abandonamos la ciudad cerca de las doce del mediodía. Caminamos junto a una carretera con mucho tráfico rodado (N-IV) cuando observamos al otro lado una agencia de envíos postales. Cruzamos por el peligroso paso de peatones, donde ha habido diferentes atropellos trágicos según nos cuenta un trabajador de la agencia. Envía hacia su casa las botas de montaña, un jersey y un libro que ha leído en el viaje hasta Astorga. Habla con el transportista sobre un negocio consistente en instalar placas fotovoltaicas en parcelas de terreno para obtener energía del Sol, así como de la situación económica del país. El saco de dormir que ha llevado en el exterior de la mochila ahora le cabe en el interior. En la báscula compruebo que mi mochila tiene una masa de 9,2kg y la de Santiago no llega a 9kg. Del peso se podría decir que es aproximadamente noventa Newtons.

    Hemos tomado la carretera porque un habitante nos ha dicho que el camino que va por la central térmica es mucho más largo. Sólo hay unos veintitrés kilómetros de etapa por lo que en principio no tenemos mucha prisa pese a haber salido tan tarde. Caminamos siempre por el arcén de una carretera sin ver el Sol pues hace unos días que el cielo está nublado. Además, en esta parte del Bierzo suele haber una densa niebla como sucede en los alrededores de Vic. En Cacabelos, pueblo reedificado en 1108 tras ser destruido por un terremoto, entramos en un bar a comer. Reconocemos a dos peregrinos extranjeros que están acabando una gruesa tortilla de patatas y nos sentamos con ellos. Yo me pido también una ración de tortilla de patatas mientras que Santiago se pide un menú. Salimos los cuatro en busca de un supermercado, donde el manchego compra unas uvas y los dos belgas cava y alguna cosa más. Son vegetarianos, por lo que no les ha hecho gracia que Santiago les diga durante la comida que por Ciudad Real se caza mucho y que él también lo hace.

    http://zodiaco.madteam.net/relatos/2008-01/dia-20:-30-12-07:-foncebadon-%E2%80%93-ponferrada/

  7. 2009 Agosto 21
    La hospitalaria Enlace permanente

    DIARIO DE ÁNGEL SILVENTE

    Otra mañana de madrugar mucho. Desde que Ana está aquí siempre nos hace levantarnos temprano. Nuestra intención es hacer noche en Cacabelos porque algunos ya empiezan a ir tocados y se les nota que les cuesta andar.

    A Ponferrada se llega muy cómodamente, vamos cuesta abajo, y además son los primeros kilómetros de la jornada. Una vez más mis ineludibles y frecuentes necesidades biológicas me hacen retrasarme. Directamente opto por quedar con ellos en Cacabelos porque quiero ver el castillo de Ponferrada y otras cosas interesantes de la ciudad. Pero Ponferrada me decepciona. El castillo templario es genial, pero es muy temprano y está cerrado. El resto de la ciudad no tiene encanto. Es más grande de lo que yo pensaba y también más moderna. Al pasar por el refugio de peregrinos pregunto por Armando. El día anterior debíamos habernos visto con él. Pero ya casi le doy por perdido. Me planteo seguir yo solo hasta Villafranca. Voy bastante fuerte y así a lo mejor pillo a Armando.

    Saliendo de Ponferrada me encuentro a los demás. Ellos también coinciden conmigo en continuar hasta Villafranca, pues las condiciones de esta día son buenas y así acortaríamos la siguiente etapa que es bastante dura ya de por sí.

    La salida de Ponferrada es cuesta arriba y voy a un buen ritmo. Solo Ana me sigue. Gonzalo y Juanen tampoco van mal y pronto nos reunimos todos en Camponaraya para almorzar. Juntos continuamos hasta Cacabelos. Ahora me arrepiento de no haber entrado en Prada a Tope. Un bar, o taberna o lo que sea, en el que dan a los peregrinos que por allí pasan vino y empanada. Quizá hubiera merecido la pena quedarse allí. Parece un pueblo acogedor y además eran las fiestas.

    http://www.euskalnet.net/diariosdeperegrinos/angel.silvente.htm

  8. 2009 Agosto 23
    María Camino Enlace permanente

    DEL ESCRITOR LUIS YAÑEZ

    Y por el Puente Mascarón, perfectamente restaurado y muy bien conservado, que atraviesa el río Boeza, llegamos a Ponferrada, (Pons ferrata), cuyo nombre le viene del puente de hierro que mandó construir Osmundo, obispo de Astorga en el año 1.082, para comodidad de los peregrinos a la hora de atravesar el caudaloso río Sil.
    Pero sin lugar a dudas, uno de los monumentos más señeros y al mismo tiempo más espectaculares por los que es conocido Ponferrada, es el Castillo de los Templarios, cuya construcción de enormes dimensiones, choca curiosamente que este tan alejado de los frentes de guerra contra los moros, que era donde precisamente se levantaban este tipo de construcciones,por lo que se especula que su enorme protección sirviera para guardar celosamente en su interior tesoros de incalculable valor.
    El erudito Fulcanelli, en su obra “Moradas filosofales”, nos dice que el Santo Grial y el Arca de la Alianza, fueron traídos desde Jerusalén por los monjes guerreros y que fueron depositados y custodiados en esta fortaleza por doce Caballeros Templarios; y aunque esto no deja de ser una leyenda que muchos quieren adornarla con visos de realidad,pienso que no es más que eso, una fábula literaria, es decir un mito ó leyenda, aunque si es bien cierto que todo ello ha dado pié a innumerables páginas que nos hablan de la importancia que en su día tuvo la Orden del Temple en estas tierras.
    No solamente tenían los Templarios en esta zona el castillo de Ponferrada, también controlaban los castillos de Cornatel, Corullón y Sarracín, lo que prueba que la zona como tal era considerada por ellos de un valor muy considerable.
    Ponferrada, que fué entregada por el rey de León, Fernando II a la Orden del Temple, como enclave estratégico geográfico, tuvo una enorme importancia para ellos en todo tipo de cuestiones y objetivos. En sus tierras circundantes, es decir en todo el valle del Bierzo, la Orden experimentó y desarrollo la explotación agrepecuaria hasta unos niveles desconocidos en aquellos tiempos. Un notable entramado de encomiendas, bailías y granjas, les sirvieron como laboratorios experimentales para la mejora productiva de estas fértiles tierras en las que los Templarios alcanzaron unos resultados realmente inimaginables. Consiguieron un mayor y lucrativo rendimiento del campo, controlaron las plagas que con tanta frecuencia asolaban las cosechas, mejoraron los sistemas de riego y aplicaron con gran conocimiento las épocas idóneas de siembra en función de los ciclos lunares.
    En el terreno de la minería, explotaron las minas de oro de la zona, mejorando incluso los sistemas utilizados por los romanos, como el “ruina montium” que aunque lo siguieron utilizando, lo mejoraron y al mismo tiempo establecieron un sistema preventivo de alarma para evitar que las aguas que llegaban a las minas con gran ímpetu por una canalización estratégicamente diseñada, y que después de remover miles de metros cúbicos de tierras para descubrir el preciado metal, en su desagüe torrencial al río Sil, causara el menor número de bajas entre los trabajadores y habitantes de la zona, algo que Roma nunca tuvo en cuenta, ya que las gentes que allí trabajaban eran considerados esclavos y por lo tanto no tenían ni derecho a la vida.
    Y a todo lo largo del Bierzo desde la Maragatería hasta las tierras gallegas de O Cebreiro, como obligado camino de paso de los peregrinos que se dirigían a Compostela, los Templarios vieron en ello la posibilidad de controlar su ir y venir, al mismo tiempo que recababan todo tipo de información tanto en lo que se refiere a nuevas tendencias sociales, como en lo relativo a otras creencias religiosas ya que el Camino de Santiago no solamente era transitado por devotos cristianos, el Camino era un vía de comunicación trascendente, posiblemente una de las más importantes del mundo conocido en aquel momento, y por él circulaban personas de razas, costumbres y religiones diferentes, lo cual era sin duda una fuente inagotable de ideas y conocimientos que ellos supieron utilizar perfectamente en su propio beneficio.
    Es casi imposible resumir en una conferencia la innumerable cantidad de puntos de interés turístico, arquitectónico, cultural y paisajístico que nos ofrece esta ciudad y su comarca, por ejemplo en el mismo casco urbano necesariamente hemos de girar una visita a una joya mozárabe del siglo X, la iglesia mozárabe de Santo Tomás de las Ollas, como tampoco se puede pasar por alto la visita a la Basilica de la Encina del más puro estilo renacentista, en la que se venera la Virgen de la Encina, patrona de la ciudad y de todo el Bierzo, y la Torre del Reloj, y el Museo de la Radio y un largo etcétera de muchas cosas más que proporcionarán al visitante una gran satisfacción.
    Cuando alguien me ha preguntado a modo informativo, a que punto de España se podría dirigir para relajarse del estrés acumulado, sin dudarlo a todos les digo lo mismo, al “Valle del Silencio”, donde la tranquilidad te inunda, te invade y te transporta a un mundo de paz y sosiego que dificilmente se puede conseguir en otro sitio, los que me han hecho caso corroboran que lo que digo es cierto y dan fe de que mi consejo ha merecido la pena. Todos sin excepción vuelven como renovados espiritualmente, con la mirada límpia y serena, prueba inequívoca de que lo que buscaban lo han conseguido.
    En pleno corazón de este Valle del Silencio se encuentra el pueblo Peñalba de Santiago, a donde te lleva la única carretera que existe para acceder al mismo, un pueblo bellísimo con una arquitectura popular muy “sui géneris” con sus casa amontonadas de madera y tejados cubiertos de pizarra que le confieren una estampa muy curiosa y particular; en el centro del mismo una iglesia mozárabe resto de un antiguo monasterio, nos ofrece la puerta de este mismo estilo arquitectónico más bella y perfecta que yo conozco, que modestamente no es poco, con un alfiz y un ajímez extraordinarios y muy bien conservados que forman un conjunto expléndido. El pueblo está circundado por los Montes Aquilianos y desde el mismo se divisa bajo una “Peña Blanca” el lugar donde stá ubicada la cueva de San Genadio, que siendo obispo de Astorga renunció a la mitra y se retiró a vivir como un eremita en este recóndito lugar. La cueva está situada escasamente a dos kilómetros del pueblo y de fácil acceso, y es precisamente allí donde el silencio toma fuerza y se siente y nos recuerda aquel grito que dió el santo, “cállate”, ordenando al río que desapareciese entre las piedras para que no le turbase en sus oraciones y en su vida contemplativa. El silencio se palpa.
    Y el Monasterio de San Pedro de Montes, en la otra vertiente del Monte Aguiana, inicialmente de estilo visigótico, fundado en el siglo VII por San Fructuoso y su discípulo San Valerio, gran intelectual, que organizó en él un centro cultural de gran trascendencia, una especie de universidad que provocó no pocas polémicas y sobre todo una gran envidia en su superiores debido a que les usurpaba protagonismo, por lo que le obligaron a dedicarse a las labores de labranza y a la composición de poemas hasta el final de sus días. En el siglo IX, llegó San Genadio y procedió a la restauración de buena parte del Monasterio que poco a poco con el paso del tiempo se había ido deteriorando, hasta que en el siglo XII se le entregó a la Orden de los Benedictinos que lo dirigieron hasta la exclaustración de los monjes en la “primera desamortización de Mendizabal”, en el año 1.835.
    Y Santa María de Vizbayo, en Otero, con su modesta iglesia románica, posiblemente la más antigua de todo el Bierzo construida en este estilo, y en la que se puede admirar una pequeña ventana con arcos de herradura separados por una columnilla pequeña con capitel a modo de parteluz, que forman un conjunto bellísimo.
    Y el Monasterio de Santa María de Carracedo, que todavía deja entrever en sus ruinas, la galanura de su época cisterciense y que anteriormente sirvió de recreo al rey Bermudo II el Gotoso, cuando el caudillo moro Almanzor le daba alguna que otra tregua.
    Y el Monasterio de San Andrés de Espinaredo, también benedictino del siglo XII, que tuvo su importancia como centro de studios filosóficos en su época.
    Y el Monasterio de San Miguel de las Dueñas, cenobio de clausura de monjas cistercienses, cuya fundación data del siglo X, pero el conjunto arquitectónico fue sufriendo muchas y diversas transformaciones, llegando a nuestros días con un claro estilo renacentista de los siglos XVII y XVIII.
    Y “Berdigum Flavium”, asentamiento de astures, romanos y suevos, cuna del Bierzo, que hoy se denomina “Castro Ventosa”, donde crónicas de aquel tiempo aseguran que vivió durante más de diez años Plinio el Viejo, posiblemente uno de los mayores historiadores romanos.

    http://luisyanezabelaira.blogspot.com/2009/05/ponferrada-16-04-2009-presentacion-un.html

  9. 2009 Agosto 24

    DE LA PEREGRINACIÓN DE LEON DEGRELLE

    Después, el sendero se dirigía hacia la derecha, hacia el oeste, así, pues, iba en la buena dirección, remontando toda la montaña (¡qué calor!), pelada, aguda. Me crucé con “segadores” que trabajaban en sus pequeños prados de trigo; una vieja que estaba, completamente sola, cortando su trigo, con su mula al fresco bajo un nogal. Un fuego de montañas lanzaba, al asalto de la costa, sus llamaradas igual que si fueran grandes y hermosos perros rojos, ávidos y silenciosos. Una espadaña, una iglesia sobre su otero de grandes piedras, las viñas del valle. No me quedaban por recorrer más que ocho kilómetros hasta llegar a Ponferrada, los más duros, pues no veía en derredor bellos paisajes como para entusiasmarme y la carretera, otra vez civilizada, no era más que un montón de gruesas piedras sobre las que los pies rabiaban terriblemente.
    Pero al fin, a las ocho de la tarde, tras trece horas de caminata en total, me encontraba ya en el hotel, un hotel supermoderno, con 400 habitaciones, cada una con cuartos de baño, con ducha y teléfono en la alcoba, y el bullicio de todo el mundo turístico, que haciendo ahí un alto, se dirigía hacia la montaña o hacia el mar.
    Visité la ciudad, la vieja ciudad (pues el hotel donde estoy parando está cerca de la estación, en la ciudad nueva), encaramada sobre su suelo de rocas, con su fabuloso castillo-fortaleza, a la vera de un caudaloso y poderoso río negro como de mármol, de haberse lavado ahí durante siglos el carbón de las minas próximas. Pero esta agua negra, rápida, lustrosa, impresionante, me evocaba a Dante. El castillo fortaleza era la antigua gran ciudadela de los Templarios encargados de proteger, en todas estas montañas, los caminos de mis predecesores, los “peregrinos”. ¡Pobres Templarios, perseguidos, cazados! Y pobre ciudadela, donde la vista -es muy bonita- da al gran río y a uno de sus afluentes y se pierde entre las grandes montañas, pero donde todo, ahora, no es más que miseria y abandono. Para visitarlo he tenido que dirigirme al Ayuntamiento, donde han puesto a mi disposición a un policia municipal(¡bravo tipo, uno más de la División Azul! pero que no me ha reconocido); provisto de la llave, he podido con él vagar, mirar, soñar. Aquellos guerreros de antaño eran verdaderos poetas que escogían estos paisajes a su más adecuada medida.

    Ayer por la tarde dije largamente adiós al majestuoso castillo erigido sobre roca, por encima de su río de agua negra y de los viejos arcos románicos de las plazuelas de Ponferrada. Había bebido un trago, entre dos duchas, en una vieja cava romana admirable, un “bodegón”, como se le llama, tal y como los peregrinos debían antaño conocerles. No había más que proletarios del terruño. Una escalera tenebrosa. Una minúscula claraboya por la que pasaba un poco de luz. Unos toneles fabulosos. Cubas lustrosas. Algunos pellejos. Muy bonito todo, muy típico y pintoresco.
    El hotel estaba francamente bien, sin salirse de un precio normal. Toda la noche ha llovido.

    http://compostela2004.free.fr/mi_camino_de_santiago.htm

  10. 2009 Agosto 28
    La hospitalaria Enlace permanente

    La bajada a Molinaseca con hielo en las umbrías. En el pueblo turistas y más turistas. Nos detenemos a tomar unas fotos y un café en el mismo bar que visitamos durante el Camino. De allí a Ponferrada. No paramos, seguimos a Cacabelos. Esto de “Prada a Tope” un éxito oye. Pero a Paca y a mi no nos gusta. Nos parece un McDonald al estilo del Bierzo y aunque la cadena se hinche a ganar dinero y se extienda por España y dé cinco mil puestos de trabajo y…, no nos gusta, no nos gusta y se ha “terminao”. De las mesas a las tejas todo es falso en “Prada a Tope”. Eso sí, da dinero.

    Son más auténticos los bares y tabernas de Cacabelos a los que sólo van los del pueblo. Además, aparte del refugio de peregrinos, hay habitaciones limpias y económicas en “El Molino”. El Molino, calefacción y agua caliente, está en el Camino de Santiago y casi en el centro del pueblo. Doble sin baño 2600 ptas. Bastante aceptable.

    De Cacabelos volvimos a Guadalajara el día 7, para no coger la caravana y poder disfrutar del camino de vuelta. Dejamos para otras ocasiones el resto del Camino.

    http://www.atienza.info/camino/textos/historias.htm#rememorando

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