Nos levantamos más o menos a las ocho. Armamos nuestros petates y nos despedimos del albergue. Paramos a desayunar en un pequeño bar (en una esquina de la plaza, obviamente), compramos rollos de fotos, caminamos hasta la estación de autobuses, sacamos los pasajes, pesamos las mochilas, volvimos al Cyber Café a leer y enviar correo, compré las revistas de novia solicitadas por mi ídem, y volvimos a la estación a esperar el autobús hasta Burgos.
El viaje a Burgos nos tomó 1 1/2 horas de cómodo transito por la campiña riojana y leonina. Finalmente descendemos en Burgos, nos presentamos en la ventanilla de venta de pasajes y nos informan que no habrá pasaje para León hasta el día siguiente a mediodía. Tal parece que vamos a quedarnos a dormir en Burgos, lo cual resultó ser uno de los ‘contratiempos’ más felices del Camino.
Luego de andar de aquí para allá buscando un hotel accesible al peregrino -como maleta de loco diría mi madre-, dimos con una pizzería que nos permitió reponer fuerzas y rearmar nuestra estrategia. Resumiendo, si no hay barato que sea bueno, asi que nos quedamos en el Melia Fernan Gonzalez. Nos pegamos un par de duchas maravillosas, lavamos ropa -mencioné antes que lavamos nuestra ropa a diario?- nos cambiamos, y salimos rumbo al correo donde comprar una caja para enviar algunas cosas de vuelta a casa. En total mandamos más de 5 kilos de revistas de novias, folletos, llaveritos, y qué se yó cuantas cosas más.
Visitamos la catedral de Burgos. Difícil tarea describir a la que está considerada como una de las más grandes y hermosas catedrales europeas, declarada patrimonio histórico-cultural de la humanidad.
A ver, primero un poquitín de historia.
Burgos fue fundada en el 884 por Diego Rodríguez Porcelos al pie de una colina sobre el Arlazón. La creación del reino de Castilla en 1035 y el asentamiento del Obispado de Oca en 1075, convirtieron a la ciudad en la urbe más importante de España durante varios siglos. En esta cada vez más importante urbe comienza la construcción de la Catedral bajo el reinado de Fernando III en el año 1221. El edificio fue concluido en el siglo XV cuando un cantero de origen alemán, Juan de Colonia, y sus hijos, le añaden al ya portentoso edificio, sus pináculos góticos y la torre de la linterna.
Difícil es describirla, decía más arriba, pero difícil es, también, resistir la tentación de hacerlo.
El edificio es enorme, tan grande como Chartres o Nuestra Señora de París.
Un inabarcable conjunto de gárgolas, quimeras, arcos, arbotantes, ojivas, balcones, columnas, columnatas, tabiques, vitrales, sepulcros, dinteles, pleno de seres mitológicos cincelados en la piedra por manos maestras en un arte tan antiguo como el hombre.
El arte gótico en su máximo esplendor. Una obra que es ejemplo de la fe de miles que construían para la gloria de Dios y para la memoria del hombre. La Catedral de Burgos fué, además, la primera gran catedral que conocimos (más tarde tendríamos oportunidad de visitar la de Santiago, la de Chartres, y Nuestra Señora de París).
¿Que se siente al entrar en un lugar así? Emoción, maravilla y asombro. Resulta fácil imaginar la profunda emoción, el temor, el respeto, de las gentes de la Edad Media que accedían a un lugar como este, a un sitio tan sagrado, a la morada de Dios. Difícil imaginar un lugar más adecuado, un sitio más digno, más a su gusto, acaso tal vez (aunque esto no se si lo pensaran) en lo más íntimo de nosotros mismos, en lo profundo de nuestros corazones humanos. En la Catedral de Burgos se encuentra además el cofre del Cid, un misterioso baúl donde se dice el Cid guardó sus más preciados tesoros.
Recorrer la catedral, es sumergirse en un mundo muy distinto del actual, en un mundo de alegorías, de imágenes esculpidas con inusual maestría en enormes bloques de piedra. Anduvimos por dos horas recorriendo sus naves, el transepto, sus capillas, maravillándonos ante los vitrales, los retablos, los altares. Decidimos irnos cuando la muchedumbre y el bullicio de los turistas se nos tornó demasiado discordante con nuestros propios estados de ánimo. El turista y el peregrino no congenian demasiado.
… a Castrojeriz (Castro de Sigerico).
A la entrada del albergue municipal,situado en la Plaza Mayor,”Paco Galbanas”,hospitalero y al mismo tiempo “componedor de huesos”,recibe como siempre a los peregrinos que poco a poco van llegando.Un albergue amplio,moderno,confortable y limpio,y todo a cambio de nada,o mejor dicho a cambio de la “voluntad” y eso sí,de quitarse las botas a la hora de entrar al dormitorio…
En Villalcazar paso la mayor parte de la tarde visitando la iglesia,dedicada a la “Virgen Blanca” de claros orígenes templarios y de una belleza impresionante tanto en su exterior como interior.En ella el Rey Alfonso X,el Sabio,compuso parte de sus famosas “Cantigas” al igual que más tarde hiciera en la colegiata de la Virgen del Manzano,en el ya pasado pueblo de Castrojeriz.
Me levanto y echo a andar / Sin lavarme la cara / Tal vez complete un trecho / En la Gran Espiral / Con las cosas que he ganado / Y las que he perdido / Mi ceguera y mi bastón / En el camino... Si me ves dormido / Sabe el alba que si quiere yo / La espero en el camino / Y todos mis pecados / Viajarán conmigo / Hasta el más puro final / Del camino.//
De la canción la ‘Cruz de Santiago’
Lanza bien los dados
porque el juego del camino ha comenzado,
agudiza tu ingenio,
sírvete de mancias,
sírvete del tarot,
lee en el alma del bosque
adivina dónde la muerte se escondió
-MAGO DE OZ-
Pero qué es el alma, ¿un mito? ¿es inmortal? ¿pesa 21 gramos?
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Nosotras hemos llegado a la conclusión de que el alma es la verdad de uno pero nos encantaría conocer cual es tu opinión al respecto (aquí)
El Espacio y el Tiempo son modos mediante los que pensamos, no condiciones bajo las que existimos. El Tiempo que percibimos a través de los relojes y los calendarios es una invención que sólo concierne al hombre y a su interpretación del mundo. – ALBERT EINSTEIN -
DEL DIARIO DE DOS AMIGOS QUE CRUZARON UN OCÉANO, ATRAVESARON LOS PIRINEOS Y SUFRIERON ALGUNAS VICISITUDES…
http://ultreiafinisterre.blogspot.com/
… a Castrojeriz (Castro de Sigerico).
A la entrada del albergue municipal,situado en la Plaza Mayor,”Paco Galbanas”,hospitalero y al mismo tiempo “componedor de huesos”,recibe como siempre a los peregrinos que poco a poco van llegando.Un albergue amplio,moderno,confortable y limpio,y todo a cambio de nada,o mejor dicho a cambio de la “voluntad” y eso sí,de quitarse las botas a la hora de entrar al dormitorio…
En Villalcazar paso la mayor parte de la tarde visitando la iglesia,dedicada a la “Virgen Blanca” de claros orígenes templarios y de una belleza impresionante tanto en su exterior como interior.En ella el Rey Alfonso X,el Sabio,compuso parte de sus famosas “Cantigas” al igual que más tarde hiciera en la colegiata de la Virgen del Manzano,en el ya pasado pueblo de Castrojeriz.
http://vivenciasdelcamino.blogspot.com/search/label/2009%20Un%20final%20inesperado