Dormí como un lirón, con Luisfer en la cama de arriba y dos australianas en la cama de al lado. Una de ellas llevaba unas mallas sobre un trasero impresionante, sobre todo por la ausencia de sexo desde hacía una semana.
Del día anterior tenía una ampolla en el pie izquierdo debajo de los dedos, que molestaba cuando comenzaba a caminar, luego se calentaba y dejaba de doler.
Me levanté temprano y salí el primero del albergue. En seguida encontré un bar lleno de inmigrantes donde entre a desayunar. Daba un poco de miedo por las pintas, pero el desayuno primaba sobre el miedo. Tomé café y magdalenas y continué el camino. Eran las 7:30 cuando encontré a Enrique y juntos emprendimos la salida de Logroño. Está confusa la salida y en uno de los parque tuvimos que preguntar. Por fin enfilamos el camino que lleva al parque de la Grájera. Es un camino llano y fácil. Nos encontramos con diversas personas haciendo footing. Enrique quería descansar o ir sólo y paró en un banco mientras yo continué.
Me alcanzó un señor que resulto ser el Presidente de la Asociación del Camino de Santiago de Logroño, al mismo le plantee el problema de la señalización y me contó lo que me depararía el día. Con él fui hasta pasado el embalse de la Grájera. Allí nos encontramos a un personaje que ofrece manzanas, peras y galletas a todos los peregrinos. Este hombre ha realizado en múltiples ocasiones el Camino de Santiago vestido con el atuendo tradicional y con un burrito, se encuentra una foto suya en casi todos los albergues. Este año le han operado del bazo y como no ha podido hacer el camino se coloca aquí para dar ánimo a los peregrinos.
Es un personaje tremendamente simpático que se despide con un beso y el deseo de un buen camino. Gracias por los ánimos.
Mientras estaba conversando me alcanzó Enrique el cual también comió manzanas y galletas. Con él reemprendí el camino hasta Navarrete. Se asciende el alto de la Grájera donde los peregrinos han llenado una valla de cruces, yo puse la mía y continué.
En Navarrete volvió a descansar y yo fui al bar a tomar una café y un bocata de beicon con queso. Al rato continué con Enrique.
Llegando a Navarrete decidí quedarme en el hostal “Villa de Navarrete” situado en pleno casco histórico, a pasos de la Iglesia Parroquial de la Asunción, del Ayuntamiento, la Plaza y de varios bares y restaurantes. Una vez acomodado en el hostal, me fui a conocer este pueblo tan lindo y acogedor. Empecé por cruzar al frente del hostal donde está ubicado un bar a pocos pasos de la Iglesia de la Asunción. Pedí una botella de vino tinto riojano “Valdelacierva” con varios pinchos de croquetas riojanas con jamón y huevos. Aproveché para actualizar mi diario mientra degustaba el tinto y disfrutaba del sol pues era una tarde preciosa. Al rato de estar escribiendo llegó Silvia, una peregrina que conocí en el Albergue Municipal de Logroño buscando donde pernoctar esa noche, cuando el hospitalero francés nos aconsejó acudir al Padre Ignacio, párroco de la Iglesia Santiago el Real para buscar refugio. Resultó ser que Silvia conocía al Padre Ignacio desde hacía varios años, cuando era el Párroco de la Iglesia de San Juan en Grañón, La Rioja. Estuvimos un largo rato conversando del Camino y decidimos reunirnos en la noche para ver el juego entre “Real Madrid” y “Sevilla”. Terminé mi tinto y me fui a caminar por Navarrete. Después de visitar la Iglesia de la Asunción y otros puntos de interés, me fui a cenar al Bar-Restaurante El Molino, especializado en comida típica riojana. Entrando me encontré con Sandra y Besnd, los peregrinos austriacos que conocí en el albergue “La Bodega del Camino” en Lorca, Navarra. El restaurante estaba lleno pues era el primer Domingo de Mayo, día que los españoles celebran el día de las Madres. Estando cenando y conversando, unas niñas gemelas que estaban sentadas con sus padres en la mesa del lado, nos empezaron a platicar en inglés. Las niñas muy lindas y simpáticas nos dijeron que estaban aprendiendo inglés, entonces aprovechamos y charlamos con ellas por un rato. Sus padres muy amigables y cariñosos se unieron a la conversación. Me agradaron tanto que les pedí que posaran para una foto lo cual hicieron con mucho gusto. Lo interesante y curioso de ésta foto familar es que después de varios meses le pude poner nombre a cada miembro de la familia. Como? Resultó ser que Martica Campos, amiga de toda la vida, más bien considerada familia, hija de Bonifacio y Manuela Campos y sobrina de Santiago y Olimpia Diaz, amigos íntimos de mi familia, se enteró de que yo andaba por España haciendo el Camino de Santiago. Inmediatamente me envió un correo electrónico informandome de su parentela por parte de Manu y Oly, que residen en Navarrete y Nájera. Cuando tuve oportunidad un día de entrar al internet pude leer el correo de Martica dandome toda la información, nombres, teléfonos y direcciones para que yo pudiera saludarlos, pero resultó ser muy tarde pues ya había caminado por Navarrete y Nájera la semana anterior. Cuando llegué a Miami le di las gracias a Martica y le envié varias fotos de las etapas de Logroño, Navarrete y Nájera. Martica le escribió a su primo Pedro Domingo Pérez Caballero que reside en Navarrete y le contó de mi paso por su pueblo y le envió varias de mis fotos. Pedro Domingo al verlas se sorprendió con la foto de las gemelas y sus padres pues resulta que son clientes de la farmácia de Pedro Domingo en Navarrete. Según Pedro Domingo, guardó la foto familiar en la computadora y vários días después llegó la familia por la farmácia y les enseñó la foto. Según Pedro Domingo, se asombraron al ver la foto y se acordaban perfectamente de nuestro encuentro. Que mundo más pequeño no? Las gemelas se llaman Rosa y Sofía y sus padres Agustín y Rosa. Bella familia de Navarrete. Que Dios los bendiga siempre!
“O la cárcel de Navarrete en Navarra, en la que estuvo preso Bertrand de Du Guesclin, famoso militar francés a las ordenes de Don Enrique de Trastamara, al que prestó su ayuda en el enfrentamiento que tuvo con su hermano Don Pedro I el Cruel después de la Batalla de Montiel, y al que se le atribuye la famosa frase: “No quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.
Tras bordear el pantano, se sube una cuesta y en el alto de ella, el camino sigue un trazado paralelo a la autovía. Es aquí donde se da uno de esos hechos que tan particular hacen la senda del peregrino: las vallas que separan el recorrido de la autovía están llenas de pequeñas cruces de madera, como entretejidas con sus mallas, a lo largo de una buena cantidad de metros de recorrido.
De aquí a Navarrete es poca la distancia que queda; el caminante ya lo tiene ante su vista y en poco más o menos de media hora estará ya cruzando las ruinas del Hospital de San Juan de Acre, del que ya no queda casi nada en aquél lugar aunque, según nos dicen, algo veremos en la siguiente etapa pues lo que sobrevive se ha trasladado a la portada del cementerio de la villa.
A medida que uno se va acercando, el silencioso perfil del pueblo, adormecido en la ladera de una pequeña colina, esconde al caminante que no esté avisado, el hecho de que aquel es un pueblo cargado de historia, de momentos decisivos en el devenir de España.
Navarrete tuvo su protagonismo durante las luchas por el trono entre Pedro I “el Cruel” y su hermano bastardo Enrique de Trastamara, acaecidas en los años 60 del siglo XIV. Fue aquí donde el Eduardo de Lancaster, alias Príncipe de Gales y más conocido como el “Príncipe Negro”, aliado del rey Pedro, veló armas y dató la correspondencia que cruzó con Enrique de Trastamara antes de la batalla de Najera.
El 3 de abril de 1367 tuvo lugar la famosa batalla, en la que el ejército del de Trastamara, acuciado por la impaciencia de este, salió a los campos de Huercanos y Alesón, para ser aplastada por los leales a Pedro I. Enrique logró huir a Soria, pero cayó prisionero el conocido caballero Du Guesclin.
Cuentan que al verlo preso, Pedro I, que debía de tener ciertas ganas de quitarse de encima a tal caballero y a sus temidos routiers, desenvainó su espada para atravesarle el pecho, pero Du Guesclin se apresuro a encomendar su vida al Príncipe Negro diciendo: “Me doy al Príncipe de Gales, que es el soldado más valiente que hoy pelea”. Con tan sencilla maniobra, -está claro que aquellos eran otros tiempos-, el mercenario bretón salvó su vida y fue conducido, junto con otros prisioneros, a Navarrete, donde Juan Ramírez de Arellano, Señor de Cameros, que también había caído prisionero, pagó por su libertad y por la del mercenario.
Como todos sabemos, esta no iba a ser la única vez en la que la locuacidad un tanto burlona del líder de los routiers, iba a conducir por el camino de la amargura el ánimo y hasta la vida del rey Pedro…
De entre el botín que obtuvo el Príncipe Negro en la campaña, se encontraba un rubí que adornaba a la Virgen en el Monasterio de Santa María la Real, en Najera, el cual tras sufrir un proceso de talla, fue incluido en la corona de Inglaterra, lugar en el que se encuentra todavía.
Desgraciadamente, este no es el primero ni el último testimonio que vamos a conocer, a lo largo del camino, de la rapiña y la pérdida de importantes reliquias de nuestro pasado histórico. Es éste un hecho que se ha repetido en toda nuestra geografía y por el que nunca se ha hecho nada para evitarlo. En ocasiones hemos sido nosotros mismos las propias aves de rapiña…
Y es que nuestra historia, como nuestra cultura en general, ha estado siempre en manos del saqueo, la desidia, la ignorancia y la completa falta de interés de aquellos que debieran velar por ella. Somos como un chiste, como una mala burla en la que los despropósitos y una actitud hidalgo-funcionarial –porque la segunda es similar a lo que era la primera-, hacen de nuestra cultura una nadería, si de ella no se puede obtener, con el mínimo esfuerzo, algo de beneficio, lucimiento o exaltación de los valores que uno cree artículo de fe.
La ley del mínimo esfuerzo. Para qué pensar en qué son las cosas y cuál es su significado si por menos trabajo se puede obtener un disfrute más sencillo…
Algo así debió venirle a la cabeza, a principios del siglo XX, al hijo de un alguacil de Navarrete al emplear el pergamino de la carta puebla del lugar para fabricarse una zambomba; el resultado: mucha música y la pérdida de su pasado, la ignorancia total del mismo… ¿Realmente importa?
Salimos de Logroño por el parque y el embalse de La Grajera. Es domingo, pero como es temprano encontramos muy pocas personas y eso nos permite ver alguna ardilla. El lugar es de verdad bonito. En esa zona entablamos conversación con Pascual, que va en nuestra misma dirección hasta Navarrete, paseo que hace todos los días (más de 20 km entre ida y vuelta). Él es un experto en el camino. Una vez hizo desde Roncesvalles a Santiago en 19 etapas, ahora se plantea ir haciéndolo con su mujer por fases en varios años consecutivos, y sobre todo con más calma. Se le ve acostumbrado a caminar. Además, conoce atajos. Nos indica uno por el que calculamos que ahorramos un kilómetro de camino.
Me levanto y echo a andar / Sin lavarme la cara / Tal vez complete un trecho / En la Gran Espiral / Con las cosas que he ganado / Y las que he perdido / Mi ceguera y mi bastón / En el camino... Si me ves dormido / Sabe el alba que si quiere yo / La espero en el camino / Y todos mis pecados / Viajarán conmigo / Hasta el más puro final / Del camino.//
De la canción la ‘Cruz de Santiago’
Lanza bien los dados
porque el juego del camino ha comenzado,
agudiza tu ingenio,
sírvete de mancias,
sírvete del tarot,
lee en el alma del bosque
adivina dónde la muerte se escondió
-MAGO DE OZ-
Pero qué es el alma, ¿un mito? ¿es inmortal? ¿pesa 21 gramos?
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Nosotras hemos llegado a la conclusión de que el alma es la verdad de uno pero nos encantaría conocer cual es tu opinión al respecto (aquí)
El Espacio y el Tiempo son modos mediante los que pensamos, no condiciones bajo las que existimos. El Tiempo que percibimos a través de los relojes y los calendarios es una invención que sólo concierne al hombre y a su interpretación del mundo. – ALBERT EINSTEIN -
DEL DIARIO PEREGRINO QUE HE COMENZADO A LEER HOY…
http://aig02.blogia.com/
DEL DIARIO DE RAÚL, CAMINO DE SANTIAGO 2008
http://micaminodesantiago2008.blogspot.com/
DEL DIARIO DE JUAN MIGUEL GRAU, PEREGRINO DE MIAMI…
http://www.juanmiguelgrau.com/camino_de_santiago
“O la cárcel de Navarrete en Navarra, en la que estuvo preso Bertrand de Du Guesclin, famoso militar francés a las ordenes de Don Enrique de Trastamara, al que prestó su ayuda en el enfrentamiento que tuvo con su hermano Don Pedro I el Cruel después de la Batalla de Montiel, y al que se le atribuye la famosa frase: “No quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.
http://luisyanezabelaira.blogspot.com/2009/05/ponferrada-16-04-2009-presentacion-un.html
EX ORIENTE LUX
http://www.exorientelux.org/
DEL DIARIO DE UN MISIONERO JAVIERISTA
http://www.euskalnet.net/diariosdeperegrinos/antonio.serrano.insausti.htm