.
Dejamos una urbanización a la derecha. Otmar me es simpático, y me enternece que un hombre tan grande y tan fuerte… pueda sentirse más desorientado que yo. El Camino va de frente y hablamos de mis dudas; las únicas que tengo, lo que a mí me desmoralizan los Altos y los tramos en subida. Álamos, una chopera, y entonces llegamos a un instante donde, a la izquierda hay unos patos silvestres, campando a sus anchas en una charca… y ya comienza a ser todo muy bonito, y yo le pido a Otmar que siga, me tenía que quedar a lo mío, necesitaba un desahogo de varias maneras… y lo dejé irse y empecé a caminar sola.
.
.
.
.
Despoblado del señorío Guenduláin, las ruinas de un antiguo palacio y las de la iglesia parroquial de San Andrés. Y ahí existe un primer momento maravilloso. El Sol despertando al Este cubre de luz los campos verdes hasta transmutarlos en dorados. Y es eso un resplandor de una belleza cegadora. Y una siente a su alma o que es su alma misma. Porque hay que tener en cuenta que para el pueblo lenape (los delaware) el alma reside en el corazón y se la llama imagen, reflejo, fenómeno visible sin materia corporal. Y en África del Norte las creencias hablan de una experiencia en la que alma puede irse del cuerpo en forma de abeja o mariposa, pero siendo lo más frecuente que lo haga como ave. Y un pájaro, la alondra de la mañana, en ese árbol de tronco musgoso y magnético, entona un aria de una forma deliciosamente sublime, y la Ópera (Prima) es el Mundo, la Naturaleza, y al lado del árbol solitario y místico hay un banco, que aprovecho para disfrutar del espectáculo de ese instante mágico y terrenal, mientras me como un plátano. Me embriago, me embargo pero me alimento, algo tan poco necio como eso. Y la inmortalidad es esa sensación de regocijo íntimo que experimento.
.
.
Me gusta:
Me gusta Cargando...
A éste instante precisamente corresponde…
http://yladah.wordpress.com/2010/01/05/el-camino-del-loco-primavera-del-ano-2009/