El paso del iniciado y la ascética del peregrinar
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Otro tipo de ascesis es caminar, caminar al <<propio paso>>, a través de la Naturaleza, por bosques y landas, por montañas y vados. Llega un momento, cuando se ha superado la fatiga, en que el ritmo del hombre armoniza con el de la Naturaleza, de la tierra, del cielo, en que se halla acorde con esos ritmos generales, en que ellos le penetran, en que él los penetra. El hombre entra en estado de receptividad. Se convierte en otro hombre; se halla en estado de gracia. Ésta es una de las razones de esas antiguas peregrinaciones, que empujaban a los filósofos griegos a las rutas iniciáticas, a los filósofos musulmanes a sus viajes, a las muchedumbres cristianas hacia las tumbas de los santos, a los <<compañeros>> a su periplo del Tour de Francia…
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* El peregrino
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Ni que decir tiene que ese estado de <<conocimiento>> da al hombre algunos <<poderes>> llamados mágicos, puesto que desarrolla facultades de las que está privado el ser corriente, principalmente en lo que atañe a la taumaturgia, de donde se sigue la necesidad de un cierto secreto en el aprendizaje de los <<medios>>.
El secreto impide la creación de documentos, excepto documentos legibles únicamente por los que han recibido los medios de descifrarlos. En su naturaleza, tales <<documentos> son del mismo orden que las fórmulas algebraicas o químicas que utilizan los matemáticos o químicos…
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‘El Misterio de Compostela‘
- Louis Charpentier -
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